Sin dudas

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Por Daily Sánchez Lemus

cuba-beisbol-serie-del-caribe-580x348No hay dudas. Todos conocemos las limitaciones de nuestro deporte nacional hoy día, que radican en causas ya conocidas y presentes aún: deficiencias de recursos y preparación del personal en la base, las deserciones, el robo de atletas de cualquier categoría, poca preparación de entrenadores que no están al nivel científico actual…

Tras varias de ellas está la intención que desde inicios de la Revolución comenzó a manifestarse desde Estados Unidos para disminuir el prestigio en nuestro deporte nacional, y hacer ver que el sistema deportivo de la Cuba revolucionaria sería un fracaso.

Defender el deporte nacional es vital. No por gusto está en la mira de tantos para mostrar un campeonato gris, ensombrecido por el pasar de los años y por el “revés” de lo amateur en el deporte. Sin embargo, los peloteros que brillan fuera de Cuba demuestran que sí tenemos el talento. Solo que hay una desventaja concreta en recursos, posibilidades y preparación técnica, así como de aprovechamiento de todas las experiencias que viven en la isla. La pelota cubana tiene una realidad compleja, pero no por ello se depone el encanto, el empeño y el optimismo para apostar por ella, sin ser ciegos ni triunfalistas.

La preocupación de aficionados por la disminución de la cantidad de medallas de Cuba en citas olímpicas, o en otros eventos múltiples, responde a la nueva realidad del deporte mundial, en la que todos los países ya invierten en el deporte, pues este también es un índice de desarrollo social: el deporte moderno ha devenido nuevo campo de batalla en el que las potencias mundiales emulan para ver cuál llega más alto y más lejos. ¿Por qué Cuba ya no tiene los mismo resultados de hace varios ciclos atrás?

La crisis económica a partir de los años 90, agudizó los efectos del bloqueo de hace más de 50 años hacia Cuba…y el deporte, como todas las esferas de la sociedad, sufrió el embate. Los resultados de hoy son fruto de ese tiempo, así como de las limitaciones económicas que persisten. Cuba, consciente de su realidad, de sus limitaciones económicas, dedica este año precisamente a una labor indispensable para el futuro: el rescate de algunas de sus instalaciones. Es una inversión de la que no saldrán quizás resultados inmediatos, pero a la larga contribuye al desarrollo de nuestro alto rendimiento y al de la base. Recuperarlos deberá ir acompañado de más preparación, avances de la ciencia; y decisiones acertadas que se ajusten al contexto sin declinar lo fundamental.

No hay dudas. El deporte cubano siempre ha defendido los valores del amateurismo, sin embargo, en los últimos años se reconoce el dominio del profesionalismo en el alto rendimiento y si usted hoy quiere tener un resultado relevante a nivel mundial, tiene que estar exclusivamente en función de la práctica deportiva.

El marcado carácter humanista de la revolución chocó con el espíritu clasista burgués del amateurismo en Cuba antes de 1959, así como con las ataduras del profesionalismo que ya comenzaban a presionar desde Estados Unidos a nuestros peloteros. Es así que tomó lo mejor de ambas formas en el contexto cubano, y creó un sistema deportivo acorde a la sociedad que nacía: un amateurismo masivo, inclusivo, que además de promulgar la práctica del deporte sin dinero mediante, hacía hincapié en valores como a lealtad y el juego limpio. Eso no se ha dejado de promover en Cuba, aunque en la práctica más reciente no seamos lo suficientemente avezados como para conocer y defender mejor su esencia.

Lo que ha sucedido es que el desarrollo del deporte en el mundo, la intención de las potencias en desafiarse entre sí también en este campo, ha convertido en una competencia de ciencia, dineros y comercio de sueños aquello que para Coubertain era el espíritu verdadero del deporte.

El profesionalismo y el amateurismo conviven hoy en el contexto deportivo cubano, como parte del mundo que vivimos. El reto es mantener la ética, el principio del ser humano como lo más importante y potenciar sus habilidades.

Lo cierto es que nada nunca nos ha sido demasiado fácil. Esta vez, tampoco. Pero de que la Serie Nacional necesita revisarse, nuestro deporte un aliento de recursos y estrategias para despegar otra vez, y nuestros valores ser asumidos conscientemente: no hay dudas. Que depende en buena medida de nuestro esfuerzo y a la vez de factores externos que no dejan de incidir y ya los conocemos: tampoco hay dudas.

Es más fácil concederse al torrente actual que emana de los más poderosos del mundo; y más difícil intentar mantener un proyecto socialmente diferente –lleno de imperfecciones perfectibles, pero rico en historia y personas para intentar hacerlo grande en lo humano-. Los que apostamos por ese intento, no negamos lo actual, pero tampoco relegaremos cuestiones de esencia.

De eso no hay dudas.

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5 Comentarios

Gaspar dijo:

La estructura actual de nuestra Serie Nacional de Beisboll nunca me ha gustado ni me gustará, porque solo 45 juegos en todo un año no forma a ningún pelotero. El pelotero tiene la necesidad de jugar, jugar y jugar. Lo digo y lo repito y no es matraca mia que nuestras SNB tienen que cambiar su estructura, despues de esos famosos 45 juegos, hay que buscar una estructura donde se seleccionen los mejores peloteros de cada equipo y conformar 6 u 8 selecciones por zonas geográficas y desarrollar una Serie Selectiva o como quieran llamarla, lo que traería por consecuencia una elavación del nivel de cada equipo y por tanto exige al pelotero una mayor entrega en busca de elevar su rendimiento. Con esto no estoy descubriendo el mediterraneo, ya que en Cuba se jugó con esta estructura de “Selectiva” y quien duda que fueron los mejores años del Beisboll en nuestro país, esperamos que nuestro reclamo no lleguen a oídos sordos, por el futuro de nuestro pasatiempo nacional.

16 mayo 2017 | 12:59 pm
Carlos Manuel dijo:

Estimada Daily, que bueno que escribió sobre nuestro deporte nacional, ese que muchos siguen apostando destruir o borrar de nuestros corazones y de la cultura nacional; muchos de afuera y de adentro.

Por qué no transmitir juegos de grandes ligas de los EEUU donde participan jugadores cubanos, formados en Cuba?

Por qué no transmitir los juegos de las grandes ligas japonesas donde participa Alfredo Despaine?

Sigue el canal tele rebelde transmitiendo mucho futbol, a mi gusto demasiado futbol, en detrimento de la pelota.
Da pena, dan deseos de llorar ver esos estadios de pelota vacíos durante la transmisión de la serie sub 23.

16 mayo 2017 | 01:14 pm
Fesan dijo:

De acuerdo con usted, pero en los últimos días apareció en las redes un cometario de un periodista camagueyano sobre la poca divulgación que se le da a la IV Serie Nacional de Beisbol Sub-23, lo cual también es cierto, independientemente de la baja calidad de la misma. Resulta que el Beisbol es el deporte nacional; sin embargo, se transmite más futbol por la Televisión, incluso hace unos días se transmitió diferido un juego de beisbol para transmitir en vivo uno de futbol. ¿Por qué no se hace eso mismo con otras Ligas de beisbol que se desarrollan en estos momentos?. ¿Por qué no se transmiten más programas de beisbol internacional con juegos en vivo a la hora que sea (por la diferencia horaria) de la Liga de Japón o de la MLB?, ¿Por qué los pocos juegos de beisbol que se transmiten tienen que ser diferidos y los de futbol generalmente los transmiten en vivo?. ¿No estaremos corriendo con el beisbol el mismo riesgo que con el Danzón, que es nuestro baile nacional y casi nadie lo baila?

16 mayo 2017 | 05:41 pm
tuit dijo:

Este articulo mas o menos igual lo he leido muchas veces

16 mayo 2017 | 09:06 pm
Enrique Ubieta Gómez dijo:

Excelente comentario, de una de las comentaristas más lúcidas y valientes de nuestra televisión

17 mayo 2017 | 01:16 pm