Rutas antiguas de La Habana

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Por Carlos A. Villanueva Morgado

 Revisando viejos documentos vinculados al trabajo policiaco en la capital, un ejemplar del periódico “Revolución”[1], en su página 6, exponía las bases iniciales de un proyecto de reorganización y racionalización del transporte urbano de la capital[2], bajo el título Un ómnibus cada 40 segundos.

000000000Aparte de lo ambicioso en las pretensiones del título, que ignoramos si pudo cumplirse así, lo interesante es que, a tan temprana fecha del triunfo revolucionario, se proyectaba algo para disminuir la circulación de vehículos pesados por la parte más antigua de la capital, y proteger, de forma indirecta las calles y edificaciones. Con este proyecto se evitaría a la ciudadanía la contaminación por las emanaciones de los gases, el ruido excesivo, los accidentes, etc.

Este estudio, a ejecutarse en 1962, fue realizado entre el Ministerio del Transporte, el Gobierno de la Ciudad y la Policía de Tránsito; y aunque permitía el tráfico vehicular en las plazas, en especial la Plaza de San Francisco, limitaba a 4 las rutas de ómnibus[3], de las 47 que aproximadamente accedían. El proyecto delimitaba calles específicas, y al parecer eran las que soportaban a los ómnibus de la época. Además, de las 16 calles que se utilizaban para la circulación interior, se requerían 5 o 6 en las zonas periféricas del área más antigua de la ciudad, y por donde, al parecer, no existían canales subterráneos para el abastecimiento del agua.

Comenzaban ya los primeros zarpazos de la guerra económica del Imperio hacia nuestro país que todavía perdura y uno de los elementos hacia los cuales más se sentiría era en el servicio de transporte en la capital, por los efectos de disgusto en la población y sus consecuencias colaterales hacia la economía. Por tanto, el proyecto de racionalización del transporte urbano era una necesidad.

0000000El autor recuerda de su infancia cómo en esos años se popularizaron en La Habana, los camiones soviéticos de mediano porte para carga de mercancías, adaptados para el transporte de pasajeros[4]; los cuales circulaban, como respuesta a la ausencia de piezas de repuesto provenientes de mercados estadounidenses. Junto a ello comenzaron los primeros experimentos de taxis colectivos con autos paneles, igualmente adaptados, procedentes de Polonia y que se ganaron el nombre de “polaquitas”. Estos taxis eran manejados por mujeres, quienes ya, con la Revolución, comenzaban a ganar espacios en el universo laboral cubano.

También rememora cómo esos antiguos ómnibus les era muy difícil doblar en las estrechas esquinas de muchas estas calles y cómo en muchas edificaciones de forma preventiva se situaban una especie de escudo metálico (llamados “guardacantones”) en la paredes que colindaban con las intersecciones más peligrosas y permitían anunciar los negocios cercanos, o el nombre de las calles, entre otras cosas.

000Como detalle del volumen vehicular de ómnibus que circulaban por esas calles en 1959 se calculaban en 25 rutas distintas que accedían desde la zona intramuros a la 3ra. Estación de Dragones Y Zulueta[5], donde radicaba además la Policía de Turismo y la Oficina de Interpol en Cuba; 16 hacia donde radicaba la antigua Policía Marítima, 14 al antiguo Ministerio o Secretaria de Gobernación, y 11 rutas accedían a Cuba y Chacón, sede de la Jefatura de la PNR y de su 1era. Estación. Un tanto menor (6) eran las rutas de ómnibus que circulaban por las inmediaciones de la 2da. Estación en Picota y Paula[6].

 

 

[1]Periódico “Revolución” del miércoles 27 de Diciembre del 1961, página 6.

[2]Ídem .

[3]Rutas 101, 102, 103 y 104.

[4]Se conocieron popularmente como “sacatripas” por los pequeños saltos, que daban al circular por las calles, en especial las empedradas, numerosas en esos años.

[5]Sin dudas la Estación de la PNR de mejor acceso para la población en la capital, aun hoy se mantiene como tal.

[6]Tomado de la Guía Turística del periódico “Times of Havana” de 1959.

Otro texto del Autor:

Cuando la parte antigua de la Habana se llenó de subterráneos y edificios…para autos.

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