Por M. H. Lagarde
Pero analicemos, a partir de unas declaraciones hechas por el organizador del concierto en Cúcuta —que bien podrÃa llamarse Guerra sin Fronteras—, algunas de las razones expresadas para la realización del mismo.
Aunque apoya al autoproclamado presidente encargado Guaidó, el empresario británico dijo a la AP que ningún gobierno está financiando su concierto y que los artistas actuarán sin cobrar.
El colmo fuera que cobraran por apoyar y provocar una guerra.
El empresario dijo, además, que pretende recaudar 100 millones de dólares en donaciones de espectadores de todo el mundo que verán el concierto en vivo por internet.
Algo bastante subjetivo, si se tiene en cuenta que, aun cuando el muy anunciado concierto alcance altos niveles de audiencia, nadie puede predecir que los internautas, como los artistas participantes, se conviertan en cómplices de una masacre en Venezuela.
El concierto organizado por Branson tendrá lugar en Cúcuta, una ciudad fronteriza colombiana de unos 700 000 habitantes que ha recibido a cientos de miles de venezolanos que huyen de la hiperinflación y la escasez generalizada en su paÃs.
Al ingenuo Branson, por cierto, nunca se le ocurrió hacer un concierto por los cinco millones de colombianos que escaparon de su paÃs hacia Venezuela huyendo de la guerra y el narcotráfico que todavÃa azota a ese paÃs.
El empresario expresó su confianza en que las Fuerzas Armadas de Venezuela, que se han mantenido leales a Maduro, permitan el paso de la asistencia estadounidense por el Puente Las Tienditas, que une a ambos paÃses.
«Queremos que sea un evento alegre», comentó Branson. «Y esperamos que la razón prevalezca y que los militares permitan que se abra el puente para que los suministros puedan ingresar» al territorio venezolano.
Por lo visto, nadie le ha dicho a Branson que la estrategia del autoproclamado presidente, que él tan inocentemente apoya, consiste en crear un conflicto entre la caravana de «mendigos» de la ayuda humanitaria y las Fuerzas Armadas o el pueblo chavista.
Branson, a quien parece que le importa mucho Venezuela, deberÃa saber que, durante el golpe del 2002 contra Chávez, la oposición colocó francotiradores en los techos para tirarle a mansalva a su propia gente y luego acusar de la represión al gobierno bolivariano.
Su concierto forma parte de esa estrategia. Esperemos que su show mediático para atraer la atención sobre lo que ocurre en Venezuela, en vez de un «evento alegre», no se convierta en una razón que sirva para sembrar el luto en más de una familia venezolana.
En una confrontación bélica no solamente habrá victimas venezolanas, éstas serán de todos los involucrados. Los venezolanos caerán defendiendo su patria y su soberanÃa; pero los otros lo harán defendiendo los interese de los que los usan como carne de cañón. Éstos en su gran mayorÃa son los humildes, los ricos ya sabemos que no van a la guerra. Es indignante que solo se acuerden de los pobres en las elecciones y en las guerras.
Como bien comente en twitter, un concierto de millones para gente que necesita millones, más no cabe dudas que hay que vivir para ver y quizas pense que nunca iba a ver a artistas haciendo su arte, bastante costoso, para celebrar la intervención en un paÃs, un paÃs que ante esta intervención, se tendrÃa que defender.
Nada que al parecer,Mr. Branso, quiere demostar su…. con un baño de sangre, pero siempre desconociendo,que Venezuela, Venezuela vencerá!!!!!