Respuestas de una triunfadora

Lea más de: , , ,

Por Leticia Martínez Hernández

angelica-paredes

Le llegué con temor, quizás esperando un no por respuesta. El tema que me acercaba a ella resultaba en extremo difícil. Para mí era la primera vez que escribía sobre el cáncer de mama; y ella —supuse erróneamente— podía negarse a contarme de su lucha más íntima. Pero debía insistir. Solo su nombre, su historia de vida, su experiencia más reciente, podían darle a mi escrito algún valor, porque Angélica, definido está, es una mujer inmensa.

Prejuiciada, le dije de antemano que si me lo pedía omitiría su nombre, acataba cualquier exigencia suya y el trabajo iría justo por donde ella indicara. Y cuál no sería mi sorpresa cuando a los pocos días me respondió: “Lety, puedes poner hasta mi carnet de identidad”. Entonces me regaló estas ocho respuestas, tan precisas, convincentes, conmovedoras y hermosas como ella misma.

Angélica Paredes es una apasionada periodista de Radio Rebelde. A su mayor tesoro le acaba de poner la pañoleta azul y cada tarde se sienta con él para ayudarle en las tareas del preescolar. Gracias a su talento, ha dado cobertura a los sucesos más importantes ocurridos en el país durante los últimos años. Ha dedicado su cuerpo y alma a pedir justicia para los Cinco. Y siempre, absolutamente siempre, tiene una sonrisa en ristre o una mano para ofrecer ayuda: gestos que la vida le ha devuelto con creces. He aquí la prueba:

—¿Es un problema para ti hablar de lo que te sucedió? ¿Cómo te sientes recordando la enfermedad?

—Nunca fue un problema hablar de la enfermedad. Ni cuando me la diagnosticaron, ni durante el tratamiento, y mucho menos ahora que me declaro sobreviviente de una enfermedad que azota cada vez con más fuerza, y que en Cuba se ha convertido en la primera causa de muerte para las mujeres.

“Creo que lo que más me ayudó sicológica y emotivamente a enfrentar el padecimiento, fue exteriorizarlo. Sobre todo, asumir que debía luchar contra una enfermedad que hasta ahora me parecía lejana.

“No puedo negar que fueron momentos difíciles. Piensas en muchas cosas, pero ¿sabes? me armé de una positividad impresionante. Con 41 años y un hijo con apenas cinco años de edad, no puedes detenerte a pensar que la vida puede acabarse; sino todo lo contrario.

“Cuando recuerdo la enfermedad no pienso en la operación, ni en el tratamiento o las marcas físicas, que por suerte, fueron mínimas. Cuando pienso en la enfermedad, me enorgullezco de mi valor, recuerdo al excelente equipo de profesionales en el Instituto Nacional de Oncología, TODOS ESTRELLAS. Recuerdo la enfermedad como una adversidad que vencí, como un obstáculo que salté”.

—¿Antes de enfermarte tenías conocimiento sobre el cáncer? ¿Te cuidabas? ¿Estabas al tanto de ti?

—Esta profesión te obliga a informarte sobre muchos temas, más cuando sabes que el cáncer pasó a ocupar la primera causa de muerte en Cuba. Pero era un tema del que siempre hablé profesionalmente, jamás pensé que “me iba a tocar”.

“Nuestra profesión también nos obliga a andar aprisa. No puedo decir que fue por desconocimiento, pero jamás me detuve a hacerme un autoexamen, como indican los médicos, o como promociona reiteradamente nuestra propaganda de radio y televisión.

“Por suerte,  la enfermedad no se encontraba muy avanzada y pude solucionarlo a tiempo. Te mentiría si te digo que estaba al tanto de mí. Pensé, ingenuamente, que con haber cumplido el tiempo de lactancia materna exclusiva era suficiente para evitar el cáncer de mama.

“Claro, yo soy una paciente con muchas ventajas. Nunca fumé, no tengo adicciones, practiqué ejercicios durante mi juventud, y todo eso influyó en mi rápida recuperación.

“Sí te puedo asegurar que ahora tengo más percepción del riesgo. Si de algo sirvió esta etapa en mi vida, fue para comprender que el cáncer llega sin avisar, toca cualquier puerta, y lo más importante será siempre estar prevenidos para saber enfrentarlo”.

—¿Cómo supiste de la enfermedad? ¿Cómo fue el tratamiento?

—Esa no es una noticia fácil. Fui diagnosticada en Venezuela, alejada de mi familia, pero rodeada de insuperables compañeros, esos que siempre desearías tener cuando atraviesas un momento complejo.

“Al viajar a Cuba, fui atendida en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología por especialistas de alto nivel académico y rigor profesional. Primero fue la cirugía. Dicen algunos familiares y amigos, creo que exagerando, que fui una mujer valiente pues me sometí, digamos, a dos intervenciones quirúrgicas simultáneamente. No creo que haya sido valentía, sino una férrea decisión de luchar para vivir, y sobre todo, seguir viviendo con la autoestima de siempre, sin secuelas sicológicas. Así que el excelente equipo médico no solo extirpó el tumor, sino que meticulosamente realizaron una reconstrucción bilateral, es decir, que fueron operadas ambas mamas, sometiéndome a una cirugía estética durante el mismo acto quirúrgico.

“Esa parte no fue difícil. La recuperación fue fabulosa y la atención médica, excepcional. Luego vino lo que considero lo más duro, el tratamiento: quimioterapia primero, y luego, veinticinco sesiones de radiaciones.

“Los medicamentos para la quimio, totalmente gratuitos, junto a los equipos de alta tecnología para las radiaciones, me mostraron también cuánto hace el país para que miles de pacientes aquejados de cáncer tengan un tratamiento comparado, incluso, con naciones del llamado primer mundo.

“Lo más importante del tratamiento fue que estuve acompañada por mi familia y amigos más cercanos, que no me dejaron sola en las agotadoras jornadas. Te digo, necesitas comprensión y afecto, palabras mágicas para enfrentar un tratamiento contra el cáncer.

“Ya transcurrió más de un año de la operación, 29 de enero de 2013, y sigo con el chequeo periódico. Cada tres meses acudo a mi médico, y las consultas confirman que estoy totalmente curada.

“Cada noche tomo un medicamento, también totalmente gratuito, como parte del tratamiento. Y cada 28 días, una costosa vacuna a nivel internacional, que Cuba garantiza a sus pacientes, me es suministrada con absoluto rigor en el Oncológico de La Habana”.

—¿Cuál fue tu mayor temor durante todo este periodo?

—Mi único temor fue no estar presente para cada momento que mi hijo me necesite. Pero confié en los médicos, en mi disciplina, en mi energía positiva y en la responsabilidad con la que asumía esta dura prueba.

—¿Qué papel jugaron tu familia, tus amigos, tus compañeros de trabajo?

—Estoy aquí por mi familia: por mi padre que agarró todo el tiempo mi mano; por mi madre, que se ocupó de todo, fundamentalmente de la atención de Ernesto Alejandro, mi  hijo. Por mi pareja que me apoyó, por mi hermana que aún desde su lejana misión internacionalista dio todo su aliento.

“Tuve amigos incondicionales que me acompañaron todo el tiempo; al igual que mis compañeros de trabajo. Por todos ellos me incorporé rápidamente a mi labor profesional y personal, con plenitud. Y ahora, en Radio Rebelde, sigo con mi actividad periodística, sin limitaciones y con el mismo ímpetu de siempre.

“Pero sobre todo, la personita que más me ayudó fue mi hijo. Un beso en la cabeza de su madre cuando no tenía cabello, las manitos en mi cara, o simplemente, decirme “mamá”, era el mejor tratamiento para combatir la enfermedad”.

—Es una realidad que el cáncer le cambia la vida a las personas, al menos la forma en que la ves y la vives ¿Qué ha cambiado en Angélica?

—Indudablemente, soy mejor persona. Veo la vida con toda su gama de colores. Hoy veo más luces que sombras. Doy más valor a las cosas que tengo y comprendí que la vida puede detenerse, pero si te lo propones puedes dar un empujón para que continúe su marcha.

—El cáncer de mama es silencioso, muchas veces es difícil distinguir algún síntoma ¿Qué les recomiendas a las mujeres que postergan su visita al médico por temor o por la carga de trabajo que las relega a un segundo o tercer lugar?

—Era de esas mujeres. Las que piensan así, que se miren  frente al espejo y vean cuánto amor, inteligencia, talento, laboriosidad, tienen para seguir brindando a los demás. Que hagan una pausa y se examinen, acudan a los especialistas, que por fortuna, son de los mejores del mundo. El cáncer de mama es silencioso, pero no será con el silencio que podamos ganar la batalla. Hay que compartir cada vez más información, para que las mujeres adquieran una real percepción del riesgo.

—Finalmente, dame una buena noticia: ¿Cómo te sientes?

—Definitivamente, una triunfadora. Una mujer que ganó la batalla con responsabilidad, con optimismo, con fuerza, con amor. Me siento muy afortunada y feliz, porque pude vencer al cáncer y quedarme aquí, dando a la vida mucho más valor que antes.

 

Hacer un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos. Todos los campos son obligatorios.

14 Comentarios

Odalis dijo:

Bravo por ti. Mi madre lo padece y estoy angustiada.despues de leer tu historia me siento mas fuerte para poder ayudarla

19 octubre 2018 | 11:10 am
guadarramas dijo:

Con todo el valor y ayuda, no debe haber sido fácil, por eso lo nombré una lucha de gigante, por eso todos debemos tener presente, el apoyo que necesitan esas personas que padecen tan sufriente enfermedad, sobre todo cuando los medios se ven obligados a realizar la radical de mamas, no es tener lástima, de eso no se trata, es apoyo en todos los sentidos, para darles fuerza y elevación de la autoestima. Muy buen trabajo periodistico.

19 octubre 2018 | 11:30 am
Mercedes del Risco Cabrera dijo:

TE DESEO SALUD,TE HE ESCUCHADO EN HACIENDO RADIO DE RADIO REBELDE.,TIENES UN BELLO NIñO.SALUD PARA LA FAMILIA.

19 octubre 2018 | 11:51 am
Aleida Godinez dijo:

Vencedora, si, por eso te quiero, porque ademas eres muy valiente al hablar directamente de tu enfermedad que fue. Claro que a una guerrera como tu no le quedaba de otra que ganar la batalla. (Disculpa las tildes, no las olvide, solo no existen en mi teclado).
Gracias por ser la Periodista que eres, la madre y amiga. Por esas serias razones se te admira y quiere

19 octubre 2018 | 11:58 am
VFG dijo:

Hace ya cuatro años mi esposa fue diagnosticada con un cancer de cuello de utero, a mi me dieron la noticia mi esposa aun no lo sabia, tenemos dos niños una hembra y un varon, en aquel momento tenian 5 y 7 años, fue muy duro pero fue atendida en ese mismo instituto donde gracias a los tratamientos la lesion desaparecio, recuerdo la primera consulta donde el doctor le dijo que estaba curada, que la lesion habia desparecido, no puedo escribir lo que senti, mis pequeños seguirian contando con su mama y yo con mi esposa, le doy gracias a todos los que luchan contra esa maldita enfermedad, mucha fuerza a los que la padecen para poderla vencer. Gracias

19 octubre 2018 | 12:40 pm
claribel dijo:

Gracias Leticia por este artículo, al igual que Angélica pase por este proceso de cáncer de mama hace ya 11 años, del cual ya estoy curada al igual que ella, gracias a la revolución, a la perseverancia del personal médico de los Hospitales Provincial, Oncológico y los médicos que tienen su consultan en la Clínica del MININT de Matanzas, todos muy profesionales y comprometidos con sus pacientes, así como hijas, mamá, hermanos, esposos y la ayuda incondicional de todos mis amigos, especialmente a los trabajadores de la EEPF Indio Hatuey donde laboro, que su apoyo fue muy importante para mi recuperación, es muy difícil cuando te diagnóstica con esta enfermedad, que piensa que nunca te va a tocar, le hago un llamado a todas las mujeres que se hagan el autoexamen de mama, es importante hacerlo, todo a tiempo tiene solución que no tengan miedo.
saludos

19 octubre 2018 | 12:44 pm
PILI dijo:

Angélica, !qué bueno!!!, Tuviste la suerte de vivir en la Capital, yo aqui en Santiago de Cuba me hicieron una radical de mama, con 50 años y nadie me dijo si quería o si podía hacerme una reconstrucción y poner una mama artificial donde estuvo la original…..el fatalismo geográfico nos afecta, gracias que he sido fuerte y me visto con mi prótesis bajo el ajustador y sigo adelante, pero al desvestirme, créanme que me duele y mucho…….llevo 5 años operada y llevo dos meses sin tomar el medicamente tamoxifeno porque no llega al Oncológico de Santiago de Cuba…¿¿¿¿¿¿???????

19 octubre 2018 | 01:24 pm
villy dijo:

Eres una batalladora q has sabido luchar, tengo una prima q justamente es periodista de Prensa Latina que tampoco se detiene, mucha salud y ojala que muchas siguiern tu ejemplo aunque sepamos que es duro pero pienso que se logra

19 octubre 2018 | 01:51 pm
Wendy dijo:

Hola me gustó mucho la publicación y quisiera dar las gracias por tocar este tema y sobre todo vivencias de la vida real que les puede servir de aliento a muchas mujeres que han pasado por todo esto. Decirloes que mi mamá también es una sobreviviente del cáncer de mama, pero gracias a su valentía de mujer luchadora supo salir adelante con su enfermedad, su operación fue solo hace 9 meses (31 de enero de 2018), nosotras somos de Morón, Ciego de Ávila y estoy súper agradecida de los médicos avileños que la operaron y que participaron en todo el tratamiento, primeramente paso por 4 ciclos de quimioterapia, luego fue la operación y despues 4 ciclos mas de quimioterapia, gracias a Dios no se habia expandido tanto y no necesito de mas tratamiendo de nada, solo unas pastilla que se toma cada noche. Al principio fue muy difícil tanto para ella como para la familia, en especial para mi que soy su única hija. Hoy en dia le doy mil gracias a ella por seguir adelante y por ser muy fuerte.

19 octubre 2018 | 01:52 pm
Javier RS dijo:

Leticia leo y sigo tus artículos, este de vital importancia los que nos dedicamos a brindar información no podemos desmallar en ser reiterativos en temas como este, siempre hay alguien que adquiere conciencia y aveses sin querer queriendo se puede salvar vidas. Angélica sigue sonriéndole a la vida esa será tu mejor medicina

19 octubre 2018 | 01:58 pm
josé antonio dijo:

Mucha alegría me da conocer eres una triunfadora de esta terrible enfermedad. Gracias a nuestros médicos y a tu voluntad. Qué vivas mucho! Un abrazo, josé antonio concepción rangel

19 octubre 2018 | 03:04 pm
Omar Celerino Crespo Pérez dijo:

Felicidades para esta vida que permitió la existencia de esta heroica mujer, llena de valores extraordinarios, de amor al trabajo, a su familia, a su hijo, a todos. La conozco desde el pre y siempre ejemplar. Felicidades Angélica por tu vida. Gracias por tu periodismo revolucionario.

20 octubre 2018 | 09:23 am
MANOLOGLEZ dijo:

Ud tiene mucha razón periodista,Angélica Paredes es una mujer inmensa.

21 octubre 2018 | 06:10 am
anarosa@ecoaind3.cu dijo:

!Qué bien Angélica vencistes, alguna vez en la vida hemos pasado por momentos muy duros y hemos logrado vencer las adversidades! !!!!!!!!!Bravo por tí!!!!!!!!!

21 octubre 2018 | 09:38 am