#ReformaConstitucional: Claves para el debate en #Cuba (VII y final)

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Salam Ahmad Mousa Reyes

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Son grandes los cambios que esperan a nuestro sistema político a la vuelta del Referéndum del próximo febrero de 2019, si el texto constitucional se aprobara. Una nueva división de poderes que afectará la forma de ver el estado cubano desde la superestructura hasta la base. La propuesta privilegia el poder del pueblo, representado en su Asamblea Nacional. Pero comencemos por la cabeza de la nación: el Jefe de Estado.

Este rango en lo adelante es exclusivo del cargo de Presidente de la República. En la actualidad, el Jefe de Estado es el Presidente del Consejo de Ministros, que ocupa, a su vez, el cargo de Presidente del Consejo de Estado.

En la propuesta, se prevé que el Presidente de la República sea una institución en sí mismo. No ocupará el cargo de Presidente del Consejo de Estado. Esa responsabilidad se transfiere de forma directa al Presidente de la Asamblea Nacional, haciendo más marcada la separación entre los poderes legislativo y el ejecutivo, a la vez que da mayor relevancia a la Asamblea Nacional.

El cargo de Presidente de la República se convierte en una nueva institución con fuerza en nuestro Estado, ya que se le otorgan facultades que hoy no posee. Así, se configuran un grupo de atribuciones y funciones como el otorgamiento de indultos, asilo político y cuestiones de política exterior, a la vez que se empoderará a esta figura para la toma de decisiones principales sin necesidad de consultas.

De acuerdo con lo planteado en la última sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), el Presidente de la República será elegido por ese cuerpo legislativo por un máximo de dos períodos de cinco años cada uno. Pese a que existen criterios divergentes sobre este límite legal, ciertamente es una necesidad imponer un coto a la estancia en las máximas magistraturas del Gobierno y el Estado. Tal limitación surge motivada por el imprescindible relevo generacional que debe reverdecer los estilos de trabajo y dirección de cada período histórico en lo adelante, dando la posibilidad a las nuevas generaciones de aspirar a la máxima posición del Estado.

Aunque en lo adelante el cargo no ostentará grado militar alguno, se enviste al Presidente de la República con la facultad de ascender, en grado y cargo, a jefes militares, siendo de igual manera el Presidente del Consejo de Defensa Nacional, órgano rector del trabajo de las instituciones militares cubanas.

El Presidente tendrá potestad para designar su gabinete de trabajo. En esta nueva formulación, los cargos como los ministros (incluyendo al Primer Ministro), gobernadores e intendentes son por designación, no por elección. En el caso de los cargos hasta Gobernador provincial, el nombramiento provendrá del propio Presidente de la República.

Este tema ha sido debatido en muchos espacios, donde se cuestiona desde el uso de los términos con los cuales se califica, hasta el propio sistema de designación. Quisiera por ello dedicar breves líneas a la cuestión. No es igual un cargo político, que debe ser electivo, porque implica un conjunto de aptitudes y actitudes (ejemplo: liderazgo, modestia, nivel educacional) que un cargo administrativo (tal como sucede con el Gobernador y el Intendente), cuya relevancia se encuentra en el adecuado manejo de los recursos y en la habilidad y capacidad organizativa. Si bien es cierto que tanto los cargos políticos como administrativos son importantes, lo fundamental es que exista sinergia en el equipo administrativo y, para ello, la propuesta deja claro que el aparato de gobierno es designado y transformado en interés de la máxima figura del Estado.

La garantía de que esta potestad no sea empleada con arbitrariedad y para el favorecimiento de nadie, es justamente que en lo adelante los funcionarios administrativos no pueden ser diputados de la ANPP, con lo cual se elimina la dualidad de posiciones que existe hasta el momento: varios funcionarios públicos son diputados de las Asambleas Nacionales y Municipales, por lo que son juez y parte del sistema.

Cabría señalar que, al desaparecer las Asambleas Provinciales, los municipios ganan en relevancia y se hace más transparente el ejercicio de administración pública, ya que existen menos intermediaros entre el poder provincial y el pueblo. Esto viene de la mano con otras tendencias que se están intentando implantar en los nuevos mecanismos de trabajo, como el gobierno electrónico, que es una forma de darle mayor participación a los ciudadanos en los temas que discuten las autoridades y en la jerarquización de prioridades y las políticas de transparencia: una manera de rendir cuentas cotidianamente publicando los gastos en los que se incurre de manera sistemática, entre otros reportes y espacios de intercambio.

El Proyecto de Constitución otorga mayor autonomía en la gestión municipal (Ilustraciones: Alfredo Martirena Hernández/ Cubahora).

Realizando un análisis comparativo con otros estados que poseen un sistema democrático parlamentarista, como el nuestro, donde es el Parlamento la entidad que elige al Presidente, existen otras instituciones que regulan el papel y alcance de la actividad del Jefe de Estado. Sí, es necesario contar con recursos constitucionales bien definidos, pues -como varias veces he señalado- se trata de una legislación que estará vigente, tal vez, por el próximo medio siglo o más y es imposible prever lo que suceda en 25 o 30 años. Nuestro deber es legar un texto que posea todas las fórmulas posibles para asegurar nuestra democracia.

Retomando el tema de las instituciones inexistentes en nuestra Constitución actual y en el Proyecto, me quiero referir brevemente a tres que me parecen imprescindibles: el Voto de Censura, el Juicio Político y el Tribunal Constitucional.

Atendiendo a que el Presidente es electo por la Asamblea Nacional, legítima representante del Soberano (el pueblo cubano), su elección es una cuestión de confianza. El Voto de Censura se da precisamente ante la pérdida de esa confianza del Parlamento. Esta se puede dar por diferentes razones, entre ellas un ineficiente ejercicio de sus funciones. El Presidente es el servidor público principal, se debe al pueblo, no viceversa. El Voto de Censura no tiene que estar relacionado con la comisión de delitos, como es el caso del Juicio Político, que se aplica ante cuestionamientos graves del trabajo del Presidente.

Por último, se encuentra el Tribunal Constitucional. No es un hecho nuevo en la historia constitucional cubana la existencia de esta instancia. De hecho, estuvo presente en el ordenamiento jurídico cubano hasta la entrada en vigor de la Constitución de 1976. Su necesidad ha sido ya demostrada por ciertas violaciones a la Carta Magna, presentes, por ejemplo, en normas y disposiciones que dictan organismos, instituciones, en medidas que se toman por grupos de trabajo a niveles estratégicos y en el ejercicio de las funciones de la autoridad. Por ello, debería existir un sistema de control de la legalidad de las actuaciones, que debe ir desde la asistencia jurídica en el momento del arresto al ciudadano hasta el Tribunal Constitucional.

En la estructura del Estado cubano se incorpora, finalmente, la Contraloría General de la República, órgano de la administración subordinado directamente al Presidente.

En cuanto a la organización territorial, el gobierno se adapta a una estructura, a mi juicio, más funcional. Un Gobernador Provincial con un Consejo Provincial, integrado por los Presidentes de los municipios y otros administrativos.

Por otra parte, los municipios ganan más independencia y capacidad para resolver los problemas territoriales. Se convierten en una réplica del gobierno central, aunque existen algunos asuntos que deberán ser precisados. Por ejemplo, la capacidad que tendrán para emitir disposiciones y normativas territoriales y posteriormente difundirlas. Hoy la difusión de las principales regulaciones a nivel de Estado es un tema complejo, por razones fundamentalmente económicas. Tal vez una solución sea trabajar la comunicación a través de los delegados.

Como parte de este análisis que hemos venido haciendo en Cubahora, no creo necesario realizar acotaciones a los apartados referidos a la Defensa y Seguridad Nacional, que, conjuntamente con los procesos de Reforma Constitucional y las disposiciones transitorias, cierran los contenidos del texto de la propuesta.

Sobre el Proyecto, realmente considero que es un esfuerzo loable de la comisión, que sin dudas se lleva las palmas en la estructura organizativa del cuerpo legal. La existencia de este debate fortalecerá nuestro sistema democrático.

Será la práctica y la exigencia de derechos y deberes la que nos dirá si lo que hoy estamos postulando realmente resuelve los temas más peliagudos de nuestra sociedad. Esta norma es necesaria, es moderna y, aunque no lo incluye todo, podemos hacerla más fuerte, en la misma medida en que la critiquemos en busca de soluciones y con un espíritu propositivo.

En los debates que se realizan en el foro de la revista, hemos visto algunos planteamientos que tal vez no tienen cabida en este texto, pero que son un pie forzado para la ANPP en el corto plazo. Me refiero a temas tan sensibles como el maltrato animal.

Varias iniciativas relacionadas con este tema han sido presentadas en la Asamblea por alumnos de la Universidad de La Habana. Es una carencia en nuestro ordenamiento jurídico. Si bien estoy consciente de que esta cuestión debe desarrollarse en un cuerpo legal independiente, no veo imposible ni conflictivo que en el texto Constitucional se haga una alusión al tema.

Sobre el debate del matrimonio igualitario y la adopción de menores por parejas homosexuales, solo quiero lanzar una pregunta: ¿si una pareja homosexual femenina desea tener hijos, se le puede impedir? No, de hecho, pueden tener todos los que quieran. Junto a esta, quedan otras reflexiones sobre el devenir de Cuba, en un contexto que no debemos olvidar.

Son pocas las generaciones que tienen el privilegio de dejar un legado tan importante para su nación. Por sus contenidos revolucionarios, nadie olvidará la Constitución de Guáimaro, ni la de 1940. Tampoco será posible pasar por alto la vigente Constitución de 1976.

Hagamos de la Constitución de 2019 un ejemplo de lo que es capaz de hacer la sociedad cubana y lo más avanzado de su pensamiento. Diferencias siempre existirán. Así también habrá inconformidades, pues este contrato social es una negociación entre más de once millones de personas.

Habrá que seguir trabajando para hacer verdad el sueño de Martí de que nuestra Ley primera sea el culto a la dignidad plena del hombre.

Cubahora

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21 Comentarios

Rolando dijo:

Primero: estos son temas de amplio debate, las opiniones no caben en el espacio que este sitio ofrece.
Segundo: un espacio más amplio para el debate, se promociona por TV en el sitio de Cubahora pero… http://www.cubahora.cu/foros/listos-para-debatir-sobre-la-nueva-constitucion-de-la-republica, tiene más de 700 opiniones mezcladas que no permiten un entendimiento y un anexo específico sobre este tema en http://www.cubahora.cu/especiales/reforma-constitucional-cuba/noticias/claves-para-entender-la-estructura-del-estado-cubano, está como bloqueado y no permite publicar.
Tercero: este es un tema esencial que requiere más espacio para que las opiniones de los ciudadanos se tengan en cuenta.

11 octubre 2018 | 08:51 am
Rolando dijo:

No concuerdo con que el presidente tenga esos poderes como una institución en sí mismo. Los debe tener dentro de órganos colegiados. El Presidente debe ser al mismo tiempo Presidente del Consejo de Estado y de la ANPP.
Pienso, que el límite superior de edad, para el presidente y para los demás cargos, debe quedar a criterio de la política de cuadros del Estado y el Gobierno, que valore sus capacidades reales y el desempeño en el cargo. Y que no debe restringirse su función a sólo dos mandatos, aunque sí creo necesario un descanso de al menos 5 años luego de dos períodos consecutivos, en aras de potenciar el trabajo con los cuadros que, la historia ha demostrado no haber sido tan bueno.
Sería un error no dar paso a la juventud, pero sería peor descartar la posibilidad de regreso de quienes mejor lo ha hecho. El derecho debe existir, pero el turno al bate en Cuba, hay que ganárselo.

11 octubre 2018 | 09:09 am
Elpidio dijo:

Sin lugar a dudas vamos a tener una Constitución muy completa , ajustadas a los tiempos y muy cubana, se ha trabajado mucho en ella y volcado los conocimientos y las experiencias de muchas personas y ahora se está enriqueciendo con los criterios de todos, es por eso que deseo que en Nuestra Constitución debe aparecer el Concepto de Higiene Comunitaria, incluso desde el Artículo 43 “El Estado garantiza a todos los ciudadanos , la vida, la libertad, la justicia, la seguridad la paz, la salud, LA HIGIENE COMUNITARIA, la Educación, la cultura y su desarrollo integral”, pues de la Higiene Comunitaria depende la salud física y mental. Mantener la Higiene Comunitaria no sólo un problema de Comunales, sino de todos los organismos y de toda la sociedad, debe formar parte de nuestra cultura y de nuestra idiosincrasia, eso nos va beneficiar a todos y nos vamos a sentir mejor en nuestro País. Higiene Comunitaria nos es solamente la recogida de desechos sólidos

11 octubre 2018 | 09:29 am
Rolando dijo:

Considero incorrecta la estructura que se propone a nivel provincial. Con ella se mezclan funciones que estarán separadas al máximo nivel y en los municipios. Los delegados de base y los intendentes, asumirían una responsabilidad extra, ejerciendo el gobierno como jueces y parte a nivel provincial. Esto no es tendencia mundial, no preserva nuestras tradiciones y se aparta de la separación de funciones acordada para la provincia, en la IX legislatura de la ANPP, a partir de los resultados del experimento de Artemisa y Mayabeque.
La APPP no es la que limita el dinamismo y la autonomía en el municipio, sino la forma de trabajo vertical. La autonomía pasar por la horizontalidad en los mecanismos de dirección, no se resuelve quitando la APPP. Cada nivel tiene que cumplir responsabilidades que no interfieran con los demás. Ya se propone, que el Consejo provincial, controle la gestión administrativa de los municipios. ¿Entonces para qué está la AMPP?

11 octubre 2018 | 09:33 am
A. Eduardo dijo:

Me pregunto si la Contraloría General de la República debería depender del Presidente. Si va a controlar a todas las instituciones del Estado y Gobierno, además de empresas, creo que debería depender más bien de la Asamblea Nacional y el Contralor ser elegido por esta.

11 octubre 2018 | 09:34 am
Prudencio dijo:

Todo está muy bien y estoy, al igual que la mayoría de los cubanos muy de acuerdo con ella, pero lo cierto es que después que se apruebe en el 2019 se debe hacer cumplir y no caer en el mismo error de ahora, que la carta magna está ahí por estar, pues en la mayoría de los casos sus preceptos no los cumplen los ciudadanos ni las autoridades encargadas de hacerla cumplir y se convierte en el hazmerreir de la sociedad.
Los cubanos, en su inmensa mayoría lo que deseamos es que se cumpla lo que esta legislado al pie de la letra y de esa forma se le ponga coto a la corrupción imperante en todas las esferas de la sociedad cubana, lo cual es sabido por todos.

11 octubre 2018 | 09:36 am
Rolando dijo:

Las APPP y AMPP, deben tener una comisión permanente (profesional), electa en su seno, como sucede con la ANPP y su Consejo de Estado, para lograr el equilibrio necesario entre el control y a la vez, el dinamismo necesario en sus funciones. Los delegados no se puede estar en misa y en procesión pues no sale bien nada.

11 octubre 2018 | 09:36 am
Rolando dijo:

Voto con mis dos manos por el gobierno electrónico. Hace falta que se acabe de implementar el Portal del Ciudadano en todas las provincias. Pero ojo, esto no puede sustituir a los órganos del poder popular territoriales, aunque si puede facilitar la reducción de sus plantillas a todos los niveles y que los que sean electos, trabajen de manera permanente y profesional durante su mandato.

11 octubre 2018 | 09:44 am
marino fuentes dijo:

disculpe amigo periodista, pero no coincido con usted, al igual que muchos cubanos en que el presidente sea elegido por la ANPP, creo que al igual que en Venezuela, Bolivia y en otros países tanto amigos como no amigos al presidente lo elige el pueblo y nosotoros debemos tener ese derecho pues la ANPP para mi, no es verdaderamente representativa ya que los diputados son elegidos de acuerdo al numero de habitantes de una zona y en muchas ocasiones son elegidos personas las cuales no representa los intereses de esa región, ni la conocen, tampoco coincido con la designación del gobernador por el presidente, este en la actualidad es un cargo profesional, y le cuento en La Habana se eligió un nuevo presidente del PP y se dijo que era propuesto por el municipio 10 de Octubre cuando todos sabían que no era asi, por ello el gobernador debe ser elegido entre dos o tres compañeros dela provincia en cuestion. Saludos y gracias, al pueblo lo que es del pueblo.

11 octubre 2018 | 10:59 am
ingchaviano dijo:

saludos
no me opongo al matrimonio igualitario solo me guataria que dejaran claro que respecto a la adopción sea solo permisible cuando el adoptado sea desendiente directo del que adopta con esto se elimina el problema de que homosexuales adopten hijos ajenos y eliminamos esta posible crítica, como usted dice las parejas femeninas podrian tener sus propios hijos pues son las que traen la vida al mundo en el vientre no así los masculinos pero no se les negaria la posibilidad de adopción si fuera desendiente directo de uno de los dos, no le parece una buena solución, siempre uno de los dos sera el padre o la madre del adoptado.

11 octubre 2018 | 11:35 am
Rolando dijo:

El artículo plantea que la transferencia de la dirección del Consejo de estado al presidente de la ANPP, hará más marcada la separación entre los poderes legislativo y el ejecutivo. Esto es un error. Será más marcada la separación de estas funciones, pero el poder sigue siendo uno sólo y es el Poder Popular.

11 octubre 2018 | 12:57 pm
Rolando dijo:

Somos cubanos y no tenemos que asumir estructuras viciadas del derecho anglosajón. Aquí si no sirve lo quitamos y punto y si traiciona a la patria, lo enjuiciamos y lo fusilamos. Ahora, yo escuche las explicaciones de Homero sobre el Tribunal constitucional y me queda la duda de, ¿qué tribunal cubano asumiría la excepcionalidad jurisdiccional del artículo 94, si el único órgano del Estado facultado para interpretar la constitución es la ANPP?

11 octubre 2018 | 12:59 pm
Ariadna dijo:

Hay una palabra que se ha eliminado en el Proyecto de Constitución y me ha alarmado, pero más aún me ha alarmado el hecho de que nadie parezca darse cuenta, o importarle.La mayoría de la gente se ha concentrado en hablar del matrimonio igualitario, por ejemplo.
La palabra en cuestión es “gratuita” y se refiere a la educación. En la actual Constitución se dice, en el Artículo 95, concerniente a la educación que: “b) la enseñanza es función del Estado y es gratuita, laica…” Pero en el Proyecto se eliminó la palabra “gratuita”, quedando así: “b) la enseñanza es función del Estado, es laica…”
Es un error? O quizás se eliminó “por redundancia”, porque se podría suponer que en un Estado socialista la educación es siempre gratuita… Si se deja lo de laica, por qué eliminar lo de gratuita? Las leyes se basan, o deben basar, en la Constitución. Si esta no es lo suficientemente clara, deja margen para que en el futuro se creen leyes arbitrarias.

11 octubre 2018 | 01:47 pm
Enrique.B dijo:

Pienso que no deberían limitarse los mandatos para ser elegido presidente y que sigan siendo ilimitados, pienso que tampoco debería poner un límite de edad para ser elegido presidente en un primer periodo(como lo es el caso de 60 años que desean poner), ya que porque razón se limitarían las capacidades de alguien que estaría en todas sus capacidades físicas y mentales de así estarlo, en el mundo hay muchos presidentes y primer ministros que superan esas edades, tampoco se puede olvidar que Cuba como mucho otros países (en el caso de Europa principalmente) tiene su población envejecida y las cifras aumentaran, por eso poner 60 años para el limite no creo que sea lo mas conveniente.

11 octubre 2018 | 01:49 pm
Leandro dijo:

Considero que convertir al Jefe de Estado en una institución con enormes poderes apartándonos de la Presidencia colegiada que tenemos en la actualidad, en momentos en que más se necesita de decisiones colegidas y sin tener la certeza de que los líderes futuros sepan hacer uso de ese poder sin envancerse puidera tener consecuencias impredecibles para el futuro del país.

11 octubre 2018 | 02:14 pm
y0208 dijo:

Quisera transmitir mis felicitaciones al autor de este articulo, primero que leo de la serie….(despues leere los otros) ojala todos los cubanos tuvieraqn el privilegio de leerlo, es una exelente explicacion(a mi entender) de los temas de la constitucion

11 octubre 2018 | 03:02 pm
Leandro dijo:

Ariadna, si lee el Artículo 84 se dará cuenta por qué no existe la alarma, aunque algunos no estemos de acuerdo que no se incluya dentro de la gratuidad a los posgrados.

12 octubre 2018 | 01:33 am
Oneforall dijo:

Veremos si da resultado por la acción decidida y consciente de los ciudadanos patriotas y revolucionarios. El dicho reza que el papel aguanta todo lo que le pongan. La práctica es otra cosa. Eso de la división de poderes causa dudas. El favoritismo será difícil de evitar con esas prerrogativas. Ya veremos- Ojalá no sea un error y el avance sea por un callejón sin salida.

12 octubre 2018 | 12:12 pm
Leandro dijo:

Marino, respeto su criterio, pero hable a título personal, pues yo no formo parte del “nosostros” que Ud. emplea para expresar sus criterios, aunque no niego que otros pudiran compartirlo. Ya expresé mi criterioopuesto a un Presidente de la República convertido en institución; si a ese Presidente lo eligiera el pueblo, como Ud. sugiere, su poder sería aun mucho mayor, encluso que la ANPP, pues los Diputados se eligen por demarcaciones territoriales; al Presidente lo eligirían millones de cubanos. Al respecto Fidel decía: “Tengo la convicción profunda de que lo que necesitan los hombres con grandes responsabilidades en el Gobierno y el Estado en un país socialista y democrático no es exceso de poder, sino un poder limitado…Que no se crea un individuo investido de un poder que está por encima de todos los demás y que no tiene que rendirle cuenta absolutamente a nadie.” Me pregunto: ¿Fueron más democráticos los gobierno de Estrada Palma, Machado… que los de Fidel, Raúl, Díaz-Canel?

12 octubre 2018 | 05:02 pm
Antonio Díaz Medina dijo:

¨La garantía de que esta potestad no sea empleada con arbitrariedad y para el favorecimiento de nadie, es justamente que en lo adelante los funcionarios administrativos no pueden ser diputados de la ANPP, con lo cual se elimina la dualidad de posiciones que existe hasta el momento: varios funcionarios públicos son diputados de las Asambleas Nacionales y Municipales, por lo que son juez y parte del sistema¨
El artículo dice esto, pero el Proyecto de Constitución no, o al menos yo no lo encuentro. Por esa razón plantié el asunto en mi reunión de discusión, algo que habia publicado hace más de 1 año en la revista Temas.
Me pueden aclarar?
Slds

12 octubre 2018 | 09:23 pm
Leandro dijo:

Ideas expresadas por Fidel en diferentes momentos:
“… creo en la dirección colectiva, … ni la historia de los pueblos ni la vida de las naciones deben depender de individuos, de hombres, de personalidades…” Tengo la convicción profunda de que lo que necesitan los hombres con grandes responsabilidades en el Gobierno y el Estado en un país socialista y democrático no es exceso de poder, sino un poder limitado, y ese poder tiene que ser limitado por el Partido, en primer lugar, y por las propias instituciones del Estado.” “… yo no tomo decisiones unipersonales. Este no es ni siquiera un gobierno presidencialista. Nosotros tenemos un Consejo de Estado. Mis funciones de dirigente están dentro de un colectivo. En nuestro país, las decisiones importantes, las decisiones fundamentales se analizan, se discuten y se toman siempre colectivamente” Resulta “muy frecuente entre los seres humanos” envanecerse por la cuestión del poder y hacer abuso del poder.
¿Presidente de la República?

14 octubre 2018 | 08:51 pm