¿Qué sería lo más grande por La Habana?

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Por Iroel Sánchez

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La Habana acaba de entrar en el año 500 de su existencia. Se anuncian celebraciones y numerosas obras por un aniversario que esperanzadoramente se ha planteado por las autoridades capitalinas como punto de partida más que como meta. 

“Por La Habana, lo más grande” se ha proclamado como lema de la conmemoración, pero qué es exactamente lo más grande si de La Habana se trata. ¿Está entre los miles de obras que ya se han inaugurado y en la cifra aún superior que se ejecutará antes del 16 de noviembre de 2019?

Sin dudas, La Habana necesita un esfuerzo material gigantesco en sus deteriorados viales, en la creación de condiciones para recoger eficientemente los más de 23 000  metros cúbicos de desechos sólidos que genera diariamente, en la restauración de edificaciones de todo tipo, incluyendo en primer lugar las cientos de miles de viviendas que necesitan algún tipo de reparación, por citar sólo lo primero que salta a la vista y en lo que hay un peso indiscutible de carencias financieras donde el cerco económico sufrido por Cuba no es secundario. Es notable que las autoridades de la ciudad, con el apoyo imprescindible del gobierno central, están encabezando un colosal esfuerzo para solucionar muchos problemas acumulados en la infraestructura de la capital.

Pero todo ese esfuerzo se volverá agua y sal si no se aspira a una profunda transformación cultural que revierta el modo en que una minoría ha venido en los últimos años imponiendo, de modo prácticamente impune, comportamientos egoístas que atentan cotidianamente contra el bien común de los habitantes de la ciudad.

“Tenemos que luchar por una educación ciudadana. Por un comportamiento digno de vivir en esta ciudad. (…) Somos enemigos mortales de los que pisotean los jardines, humillan las fuentes, los monumentos. Debemos asumir que vivimos una etapa superior de la historia, y como tal, debemos instar, no con la ridícula pretensión de ser ‘maestrillos’ de nadie, sino con el deseo modesto de que todo el mundo sienta que La Habana es suya.

“Me alegro de que hoy sea una ciudad más representativa, menos elitista, compartida por cubanos de toda la Isla que son bienvenidos; pero tenemos el solemne compromiso de explicar, desde la escuela y la familia, la importancia de la vida social en comunidad. Este es el desafío para el 500 aniversario”.

Son palabras del historiador de la ciudad, Eusebio Leal, que ha resumido acertadamente el alcance comunicacional que esa transformación implica.

Es que no hay derecho para permitir que cada centímetro que se avance se revierta poco después en fuentes a las que se le arrancan los mármoles y echan agua un día sí y otro no, luminarias y parques vandalizados, contenedores para la basura cuyas ruedas y tapas encuentran un destino ajeno a su función, zanjas en busca de agua o gas que hieren calles recién asfaltadas, televisores de pantalla plana en renovadas instalaciones gastronómicas y de salud que, lejos de promover cultura y modos de vida saludables, difunden materiales del peor gusto pero en el mayor volumen, o céntricas esquinas embellecidas en cuyos portales, y no sólo allí, descansan  personas en desventaja social y necesitadas de atención psiquiátrica que en un país como el nuestro deberían estar hospitalizadas y atendidas hasta poder reinsertarse en la sociedad.

Afortunadamente, la justificación con la escasez material no parece ser el centro de las reuniones del gobierno sobre La Habana que recoge la prensa. El combate al desvío de los recursos que se asignan para el transporte y la indisciplina laboral que afecta ese servicio o la necesidad de velar por que lleguen a las manos de los necesitados los recursos para reparar las viviendas, son asuntos que hemos escuchado analizar desde esos espacios. Se ha podido apreciar allí el énfasis crítico hecho por el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en La Habana, Luis Antonio Torres, y por el propio Presidente Díaz-Canel, en esos aspectos subjetivos pero con peso en la vida de los capitalinos y que producen un daño desmoralizador.

Ha sido visible a través de los medios de comunicación que prácticamente desde el día después de asumir su mandato el Presidente Díaz-Canel ha venido prestándole a la capital la máxima atención. La Habana fue la primera provincia que visitó el nuevo Consejo de Ministros, incluyendo lugares poco vistos pero decisivos en la vida de la capital como la Dirección Provincial de Servicios Comunales, donde precisamente sugirió un plan de comunicación -aún pendiente- para acompañar la solución material de la recogida de escombros que es un problema en casi todas las esquinas de la ciudad y seguramente crecerá si como se ha asegurado se trabaja por incrementar la venta de materiales de construcción para la reparación de viviendas.

Invertir en soluciones materiales, sin invertir en comunicación para estimular su correcto funcionamiento y conservación, es muy probablemente asegurarnos el clásico “pan para hoy y hambre para mañana”.

Se necesita un debate popular que sirva como difusión y producción de consensos alrededor de las poco conocidas normas que deben castigar las frecuentes agresiones a lo común. Cierto que falta educación pero también coerción. ¿Alguien conoce cuántas multas se ponen por dañar el entorno citadino y de cuánto es su valor, no sería útil que cada contenedor para los desechos sólidos portara información relacionada con ello y la vía por la que se puede coordinar la evacuación de unos escombros antes de que lleguen a inundar una esquina?

Comunicar es también que el mostrador de un agromercado no sea más el asiento o el lugar para los pies de los dependientes que atenden al público mientras beben cerveza, que la caja de una tienda reparada y dotada con toda la tecnología deje de ser el primitivo escenario para airear en voz alta las peores groserías entre sus empleados, hacer saber -¿es muy difícil poner una pegatina que lo indique?- que los ómnibus urbanos no son el escenario para imponer a los demás nuestros gustos musicales.

La escuela, con su alcance universal en Cuba y su capacidad para enseñar a querer puede aportar mucho, junto al buen funcionamiento de las  instalaciones ubicadas en la comunidad, son escenarios que pueden marcar la diferencia, informando, educando y transformando la vida cotidiana.

Usar la comunicación como arma fundamental, junto a la capacidad y actitud para rendir cuentas, el debate y diálogo permanente con el pueblo donde estén los temas más difíciles y enfrentar las complejidades siempre con más de una alternativa, han sido los pilares que ha definido Díaz-Canel para el trabajo del gobierno. Si en algún lugar eso es decisivo es en La Habana, donde las obras por los 500 años de su fundación no serán exitosas si no logran involucrar al pueblo, no sólo en su ejecución, sino en el control de su adecuado funcionamiento y preservación, dotando a la ciudadanía de las vías y los espacios para ello y respaldándola con todo cuando participe en esa batalla que no será fácil tras tanta desidia acumulada.

Una transformación cultural. Tal vez sea eso lo más arduo, y también lo más grande, que podría hacerse por los 500 años de La Habana.

La Pupila Insomne

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28 Comentarios

ricardo dijo:

La capital de “todos los cubanos” debemos cuidarla y mimarla “todos los cubanos”, y debemos entender que en una ciudad no se puede vivir igual que en las áreas rurales, por eso los que vienen a la ciudad deben traer su cultura, sus costumbres, pero adaptarlas a como se vive en una ciudad capital.
Soy habanero absoluto y siempre le he dado la bienvenida a todos los que por alguna razón a venido a vivir en ella, pero creo que algunos quieren vivir en La Habana tal y cómo vivían antes.
Invito a reflexionar en estos ejemplos: sembrar matas de plátano en jardines, asar un puerco en la acera, llamar a una persona a gritos de un edificio a otro, etc., ¿así se debe vivir en una ciudad capital?
Esto se resuelve con más cultura, educación, divulgación, exigencia, sanciones, cambio de métodos de trabajo, etc., por parte de las autoridades y los ciudadanos.
Viva la capital de todos los cubanos, la ciudad más hospitalaria de Cuba ¿alguien lo duda?
Felicidades industrialistas!!!!!!!!

22 noviembre 2018 | 01:47 am
Roquin dijo:

Difícilmente se puede escribir algo mejor sobre el tema. Es un artículo excelente. De aquí bien pudiera derivarse un plan ( o planes ) de acción que involucren prácticamente a toda la sociedad. Muy bien por Eusebio, por Iroel. Hay que involucrar decididamente al sistema de enseñanza en esto, convertirlo en una asignatura más. Tenemos que tomar muy en serio estas recomendaciones, realmente nos da vergüenza ver cómo suceden estas cosas. Muy bien dicho por Iroel…hay que organizar una gran campaña comunicacional que nos incluya a todos. La escuela enseñando, la TV y la prensa promoviendo, la Polica poniendo multas. Hay que enfrentar las indisciplinas, las ilegalidades, la falta de educación y todos estos males como una peligrosa epidemia que puede destruirlo todo.

22 noviembre 2018 | 03:44 am
ENRIQUE dijo:

LA OBRA REALIZADA POR FIDEL Y OTROS DIRIGENTES DEL PARTIDO Y DEL GOBIERNO, ES GRANDIOSA EN SU SENTIDO HUMANO Y DE JUSTICIA SOCIAL, PERO SE DETERIORA DIA A DIA E INCIDE DE FORMA NEGATIVA EN LA FORMACION DE LAS NUEVAS GENERACIONES QUE SON NUESTRO RELEVO LA INDISCIPLINA CRECIENTE EN TODOS LOS SECTORES DEL PAIS Y SOBRE TODO LA IMPUNIDAD CON LA QUE SE VIOLA LO LEGISLADO Y NO HABLO DE DELITOS ECONOMICOS Y DE OTRA INDOLE QUE TAMBIEN LOS HAY, HABLO DEL INCUMPLIMIENTO DE LO LEGISLADO PARA LA VIDA DIARIA. NO HAY MEJOR EJEMPLO QUE LAS REGULACIONES DE PLANIFICACION FISICA Y DE LA VIVIENDA, O DE LA SIMPLE HIGIENE EN EL BARRIO. TODOS SABEMOS LO QUE SUCEDE DIARIAMENTE EN ESTE ASPECTO Y NO SE PONEN MULTAS, NO SE PONEN EJEMPLOS PUBLICOS DE LA DEMOCION DE FUNCIONARIOS Y DIRIGENTES POR INCUMPLIMIENTO DE LO ESTABLECIDO. O SEA, RESUMIENDO TENEMOS UN GRAN DEFICIT EN LA SUPERVISION Y Y EL CONTROL Y DE ESTA FORMA NO ES POSIBLE GARANTIZAR EL DESARROLLO DE NUESTRO PAIS.

22 noviembre 2018 | 06:20 am
Giraldo dijo:

Todo está dicho con un lenguaje sencillo, profundo que nos llega a todos a la fibra más sensible de nuestro corazón, el compañero Leal describe claramente, lo que pasa hoy en la Capital. ¿Y yo me pregunto hasta cuando va a pasar esto? Somos el país más culto del mundo por el nivel cultural, profesional de cada uno de nuestros compatriota gracias a las conquista de la Revolución. Pero echamos a perder todo eso con la gran indisciplina que existe, y que se ha acumulado durante todo este tiempo después que llegamos al periodo especial, que los valores dieron un paseo para no volver jamás para decirlo de alguna manera. En nigún país del mundo existe tal desorden, aquí todo el mundo hace lo que le da la gana, y a nadie le importa nada. Hay muchos temas economicos que han corrumpido la sociedad, la doble moneda llegó para quedarse , son muchas cosas que hay que solucionar para volver a rescatar los valores perdidos.

22 noviembre 2018 | 08:09 am
Tamara Dovale Moisés dijo:

Muy buen artículo, estoy plenamente de acuerdo con todo lo que dice y es necesario que se lleve a la práctica.
Podremos tener muchas dificultades económicas pero no tenemos por qué tener mala educación, cuando aquí la educación es gratuita y nos enorgullecemos de eso ante el mundo. Todos los cubanos pasan y han pasado por nuestras escuelas y me pregunto:¿ por qué no salen con la asignatura EDUCACIÓN CIVICA bien aprendida?. Una sociedad socialista como la nuestra no será todo lo buena que se pretende si el pueblo no tiene los valores humanos, la educación , la conciencia medioambiental así como su conocimiento de la historia y la fidelidad a los principios que rigen el Socialismo.
Todo esfuerzo es en vano sino educamos a la población, sino hacemos campañas de bien público, si por todas las vías de comunicación no tratamos el tema, si las escuelas, centros laborales , cuadras y todas las organizaciones de masas y políticas no se sintonizan en la misma frecuencia.

22 noviembre 2018 | 08:19 am
Eduardo Ortega dijo:

Lo más grande para La Habana sería, hacer de la ciudad un lugar limpio, con un medio ambiente amigable con las personas, con aceras y calles transitables. Con un sistema de transporte apropiado. No tirar la basura en sus calles, cuidarla, embellecerla; establecer un sistema eficiente para recolectar todo tipo de basura, tanto en los lugares más céntricos como en los más retirados. Hacer que todas las personas que viven en ella o la visiten se sientan bien. SALUDOS!

22 noviembre 2018 | 08:22 am
Martha dijo:

En verdad estoy de acuerdo con lo que se escribe en este artículo, lo que más necesita la habana es del sentido de pertenencia de cada uno de sus habitantes y visitantes, hasta que no sintamos la ciudad sus parques, calles, avenidas como nuestra propia casa, no sentiremos el estropicio que sucede a nuestro alrededor, pues ahora es moda justificar todo esto en que “lo que es de todos no es de nadie”, haciendo alusión a la propiedad social, como si la propiedad privada fuera a solucionar todo, sin percatarnos que la causa del problema no radica ahí por supuesto.la habana tambien necesita de personas que dirijan y controlen en verdad, que hagan que las instituciones de gobierno funcionen, los inspectores hagan su trabajo, la policia el suyo, a grandes males grandes soluciones, no hay de otra, si queremos llegar al 500 con una habana en verdad bella por dentro y por fuera.

22 noviembre 2018 | 08:32 am
Omar Laguardia dijo:

Eusebio Leal expresaba: “Tenemos que luchar por una educación ciudadana. Por un comportamiento digno de vivir en esta ciudad. (…) Somos enemigos mortales de los que pisotean los jardines, humillan las fuentes, los monumentos…

Sería recomendable que el Poder Popular del municipio Playa se preocupara y ocupara del estado de conservación, limpieza y mantenimiento de las áreas verdes donde está enclavado este monumento a este grande de la música cubana, en avenida 41 y calle 72-A, Playa.

22 noviembre 2018 | 08:45 am
Hugo Andrés Govín Díaz dijo:

Para mí, nacido allá en el lejano 1948 muy cerca de La Habana, lo más grande que podemos hacer todos los cubanos, habaneros o no, es acabar de grabar en nuestras mentes la imperiosa necesidad de RESPETAR la legalidad a conciencia.
En Cuba hay muy pocas cosas que no estén recogidas en la Ley, pero siguen ausentes los mecanismos de HACERLA CUMPLIR.
Las autoridades no han interiorizado aún la importancia de mantener la gobernabilidad en el país. Pero esa gobernabilidad no se puede poner a descansar sobre las conciencias de los ciudadanos únicamente. Esa gobernabilidad tiene como base la LEGALIDAD y, desde los tiempos de la antigua Roma, la Ley había que cumplirla por las buenas o por las malas.
El concepto socialista de ver al policía como amigo y hermano está muy bien, pero ese policía forma parte del APARATO REPRESIVO DEL ESTADO y no se le debe anular esa autoridad.
Yo como ciudadano, no acabo de ver esa presencia tan necesaria y digo que estamos demasiado cerca de perder la batalla de

22 noviembre 2018 | 08:51 am
Hugo Andrés Govín Díaz dijo:

No pido que veamos a nuestros policías con temor ni formarlos para que repriman indiscriminadamente, pero la persona que va a delinquir estará obligada a pensarlo dos veces con el simple hecho de recordarse que la policía anda a su acecho.
Yo como cederista NO TENGO autoridad LEGAL para combatir el delito consumado. Puedo influir política y socialmente en mi comunidad para que no se cometan hechos delictivos, pero es la presencia policial la que debe persuadir al delincuente.
El chofer que hace sonar la corneta de su auto, guagua, camión, moto o chivichana a las dos de la madrugada, debe sentir el peso de la Ley con una multa ejemplarizante. El vecino que pone su equipo de música al máximo de ruido para amenizarnos el edificio con su vulgar reguetón, también debe ser multado. El revendedor que pone su tarima en cualquier esquina, frente a las autoridades, ministros, dirigentes políticos y administradores Y NO ES VISTO POR NADIE, no puede actuar con esa impunidad. Además, debemos cambi

22 noviembre 2018 | 08:59 am
yoyi dijo:

Lo mas grande que se debe hacer por La Habana seria que sus habitantes, tuvieran una vivienda digana segun dice la constitucion.

22 noviembre 2018 | 09:01 am
Ernesto dijo:

Estimado Iroel!

Estoy plenamente de acuerdo con Ud., el aspecto ético-moral debe ser lo mas analizado y reverenciado como lo mas grande por lo 500 de La Habana (y sin restarle importancia a lo demás), precisamente, porque hay un deterioro visible y ostensible de valores morales en nuestra sociedad y recuerdo de mi infancia, la que viví debajo del puente de La Lisa en un barrio insalubre y marginal (económicamente) el respeto que se profesaba en el seno de mi familia por los adultos y por la comunidad y los vecinos. Es lamentable observar hoy, como en el seno de familias actuales se falta el respeto a los menores por parte de sus padres o tutores, empleando para reprimir o requerir, palabras y frases obsenas y ofensivas y no solo en el seno de la familia, ya esto es visible también en nuestras escuelas primarias. Súmele a eso el deterioro y falta de higiene ambiental y urbanística que rodean, por ej. a nuestrai instituciones escolares de todos lo niveles y no se observa una medida que

22 noviembre 2018 | 09:20 am
Ing : Yurina Acosta Martínez dijo:

Coincido 100% con el comentario de IROEL, Y es más opino que se debe seguir muy de cerca el tema de la Música en los Barrios, porque ya es una Moda, a partir de las 7.00pm ponerla hasta las 4 o 500am del siguiente dia a todo volumen, Música REGUETONERA, en su mayoria vulgar, obscena, chavacana, de Marginales yo diria, que hace daño hasta escucharla, y más a esos decibeles que ningún humano soporta y hacen tanto daño a la estabilidad emocional de cualquiera, en cada EDIFICIO hasta 2 apartamentos, sin importar a quien molesta, ya hasta sacan las Vocinas o los Bafles del equipo para las escaleras, es el COLMO!.
Según he oido hay leyes que lo regulan, pero falta quien haga cumplirlas, dar las quejas es por gusto,se lo toman como un problema personal, debe haber una Patruya que se dedique a recorrer los barrios y Multar a quien actue de esta manera, porque todos sabemos de esa regulación y a diario por la T.V. y por los otros medios masivos de comunicación se habla de ello.

22 noviembre 2018 | 09:23 am
eva dijo:

“”Tenemos que luchar por una educación ciudadana. Por un comportamiento digno de vivir en esta ciudad. (…) Somos enemigos mortales de los que pisotean los jardines, humillan las fuentes, los monumentos. Debemos asumir que vivimos una etapa superior de la historia, y como tal, debemos instar, no con la ridícula pretensión de ser ‘maestrillos’ de nadie, sino con el deseo modesto de que todo el mundo sienta que La Habana es suya.””
Sí Iroel, estoy de ACUERDO, creo que lo principal es la transformación cultural, la educación en escuelas y barrios, de forma amena y que la gente comprenda.
No me satisfacen los actuales spot televisivos de “”la Habana, lo mas grande””, falta mas información, es necesario que cada ciudadano tenga sentido de pertenencia y sienta de verdad que “”la Habana, es lo más grande”” para cada un de nosotros.
No basta la información atropellada que se dió en una mesa redonda sobre los planes con vista al 500 aniversario.

22 noviembre 2018 | 09:44 am
@piensamoreno dijo:

Estimado Iroel. Estoy totalmente de acuerdo con usted. Por suerte, el discurso ha sido más en els entido de hacer un gran esfuerzo, y no escudarse en la falta de recursos y materia prima (que lamentablemente no es una fantasía), pero no hay otra forma de lograrlo. la acción de Eusebio Leal tiene que multiplucarse, y no sólo en el casco histórico, sino en cada rincón de la provincia, aunque esté alejada del centro histórico. Hay que comenzar a ejecutar la Ley, sin dejar de apelar a la conciencia. Es hora ya de exigir a los ciudadanos el cuidado ambiental y el respeto a la higiene colectiva, y no sólo a convencerlos que deben actuar de ese modo.

22 noviembre 2018 | 10:20 am
habanera dijo:

Basta de echarle la culpa a los cubanos dignos, hay que emprenderla con los indignos, hace días fui a la tienda “La puntilla” y la música de fondo de la tienda era un regetón pregnado de malas palabras horribles, en lugares donde van niños y personas decentes, parece que quedamos pocas, pero merecemos respeto, en el televisor salen personas vestidas desagradables, dicen palabras mal dichas, groserías, en la guía de la cajita faltas de ortografía, no hay respeto, se nos trata como si todos fuéramos indecentes, la basura nos llega a la cara, las personas sacan la basura acabado de irse el carro y no pasa nada, nadie pone una multa, un llamado de atención, se acaban cosas inverosímiles y es por falta de materia prima, ¿no hay un plan para comprarla antes de que se acabe?, las personas no pueden reparar sus casas porque los revendedores se ganan mas que la inversión de fabricar los materiales necesarios y nadie hace nada, ¿hasta cuando?, manden a quienes les gusta a vivir en la selva

22 noviembre 2018 | 11:34 am
marelis dijo:

Como dice el titulo de mi comentario. No me gusta el slogan de la campaña del cumpleaños de mi linda Habana. Pienso que pudo ser mas abarcador, mas nuestro, mas creativo. Yo amo la habana, naci en ella, en el barrio de Buena Vista, mi terruño dorado. Debemos cuidar esta linda ciudad, bañada de mar pero no se puedo divorciar el presupuesto de mantenimiento constructivo con el control de las autoridades. Es verdad que la poblacion generalmente tiene bajos ingresos para reparar sus viviendas. Hay problemas economicos serios. Ademas hay que hacer cumplir las leyes.

22 noviembre 2018 | 11:35 am
carlosvaradero dijo:

Bueno, creo que todos los habaneros y los que no somos de la capital, lo que más nos gustaría y pienso que lo más grande que podemos hacer por la habana es cuidarla, mantenerla limpia y velar porque quienes la habitan se sientan orgullosos de vivirla, saberse comportar, acabar con las indisciplinas y las ilegalidades de alguna manera la hará más bella.

22 noviembre 2018 | 11:38 am
ldt dijo:

Poco que agregar a este artículo, que para mí da en el centro de la diana, solo decir que de una vez y por todas tenemos que dejar de ser espectadores y críticos, y acabar de ser PARTICIPES.

22 noviembre 2018 | 11:52 am
Tahimí Hernández Juárez dijo:

Los cubanos, en especial el habanero, no vemos nuestro barrio, como nuestro. Pensamos que los problemas que nos afectan en la comunidad son tarea y responsabilidad de otros. Siempre escucho lo mismo. “No sé qué piensa el Estado para resolver esto o aquello”, sin darnos cuenta que la solución muchas veces está en nuestras manos. Por desgracia, es la mentalidad muchas veces hasta de las instituciones de base en la comunidad (CDR, Delegado del PP). Hay muchísimos problemas objetivos que, por supuesto requieren recursos y soluciones a otros niveles. Muchos se han resumido con profesionalidad en el artículo, pero no es menos cierto que cambiar nuestra mentalidad resulta lo más difícil. Con nuestras acciones, nuestras indisciplinas sociales y actitudes negativas hacemos crecer los problemas. Un ejemplo sencillo, si encima de la grave situación que enfrentamos con la recogida de desechos, arrojamos papeles/latas, entonces qué.

22 noviembre 2018 | 01:23 pm
Amandy dijo:

Lo más grande sería lograr la Educación Formal y el Cumplimiento de las Normas más elementales de Convivencia de los Citadinos, de los que residen y los que vienen de paso. No existe hoy el respeto por el derecho ajeno, por la propiedad estatal, por los espacios públicos. La música en las viviendas, en los ómnibus, en los vehículos que transitan por las calles, en los que parquean en los barrios, con las bocinas puestas a todo volumen a cualquier hora del día y de la noche. Los talleres de herrerías, chapisterías, carpinterías, etc., etc. Con ruidos infernales y desechos que afectan la salud de los vecinos que los rodean. Las palabras obscenas en ancianos, niños y adolescentes es el vocabulario que impera. Los parterres se han convertido en criaderos de pollos, de cerdos, se cocina en las aceras, las carretillas, los revendedores de todo tipo, etc., etc. Si lográramos solo, solo erradicar estos males la Habana sería una verdadera Ciudad Maravillosa y pudiéramos disfrutarla “A lo Gr

22 noviembre 2018 | 01:54 pm
Casi Oriental dijo:

Comentarios como el de Ricardo hacen parecer que los culpables de toda la inmundicia que pulula en La Haban son los que vienen desde áreas rurales, jaja. Buena justificación.

22 noviembre 2018 | 02:14 pm
JorgeF dijo:

El comentario de ricardo, no es acertado, no creo que la culpa sea de la gente del campo, como escribe en su comentario, los nacidos en la Habana también ensucian y echan desperdicios en la calle, sino que visite otras provincias incluyendo las orientales para que vea que no hay esa indisciplina social.

22 noviembre 2018 | 06:05 pm
Hugo Andrés Govín Díaz dijo:

Para mí, nacido allá en el lejano 1948 muy cerca de La Habana, lo más grande que podemos hacer todos los cubanos, habaneros o no, es acabar de grabar en nuestras mentes la imperiosa necesidad de RESPETAR la legalidad a conciencia.
En Cuba hay muy pocas cosas que no estén recogidas en la Ley, pero siguen ausentes los mecanismos de HACERLA CUMPLIR.
Las autoridades no han interiorizado aún la importancia de mantener la gobernabilidad en el país. Pero esa gobernabilidad no se puede poner a descansar sobre las conciencias de los ciudadanos únicamente. Esa gobernabilidad tiene como base la LEGALIDAD y, desde los tiempos de la antigua Roma, la Ley había que cumplirla por las buenas o por las malas.
El concepto socialista de ver al policía como amigo y hermano está muy bien, pero ese policía forma parte del APARATO REPRESIVO DEL ESTADO y no se le debe anular esa autoridad.

23 noviembre 2018 | 12:07 am
Hugo Andrés Govín Díaz dijo:

Yo como cederista NO TENGO autoridad LEGAL para combatir el delito consumado. Puedo influir política y socialmente en mi comunidad para que no se cometan hechos delictivos, pero es la presencia policial la que debe persuadir al delincuente.
El chofer que hace sonar la corneta de su auto, guagua, camión, moto o chivichana a las dos de la madrugada, debe sentir el peso de la Ley con una multa ejemplarizante. El vecino que pone su equipo de música al máximo de ruido para amenizarnos el edificio con su vulgar reguetón, también debe ser multado. El revendedor que pone su tarima en cualquier esquina, frente a las autoridades, ministros, dirigentes políticos y administradores Y NO ES VISTO POR NADIE, no puede actuar con esa impunidad. Además, debemos cambiarle los nombres “pomposos” que seguimos empecinados en darle al ROBO y combatirlo con ejemplaridad.

23 noviembre 2018 | 12:11 am
Hugo Andrés Govín Díaz dijo:

En fin, toda la importancia de mantener el orden en un país está casi al 100% en manos de sus autoridades de ORDEN INTERIOR.
Yo como ciudadano, no acabo de ver esa presencia tan necesaria y digo que estamos demasiado cerca de perder la batalla de la gobernabilidad del país en manos de los vándalos, irrespetuosos, violadores de legalidad y malcriados.
Lo más grande que podemos hacer por la Habana y por Cuba, a mi modesto entender, será acabar de aplicar todas las normas existentes que garanticen en ORDEN INTERIOR del país.

23 noviembre 2018 | 12:15 am
sachiel dijo:

coincido con Iroel y muchos de los 15 comentarios hasta ahora publicados. Bastante llamado a la conciencia se ha hecho ya, hay que pasar a reprimir con multas respetables, pesele a quien le pese, y con trabajo social útil para resarcir a la ciudad y sus municipios. hablamos de cambiarla Constritución para mejor, cambiemos el Codigo Penal y el sistema de Contravenciones (multas) con una aplicación eficaz y eficiente, como se hace en otros paises: la multa, y el trabajo social comunitario por x dias o la cárcel, si se niega el infractor. Y con juicios sumarios, bien documentados y argumentados los hechos y su impacto social. Y realmente hay que empezar a propagandizar las buenas prácticas y las normas de convivencia, en vallas, poster, pegatinas fuertes, articulos en todos los medios de difusión, y sobre todo exigencia rigurosa de la ley. Veremos si se endereza la vida habanera o no…

23 noviembre 2018 | 08:26 am
#SomosUnahCuba dijo:

Embellercer, conservar y modernizar de manera sostenible la capital de todos los cubans es la más noble y necesaria actividad social que todos debemos hacer para que L A HABANA, así con mayúscula, siga siendo no solo para nosotros, sino referente cultural, tecnológico, ambiental y estético para el mundo entero.No basta con ser considerada una Maravilla Universal, también hay que se r ejemplo de ignidad y perseverancia social; los cubanos y cubana debemos snetirnos orgullosos de nuestra capitaly mostarle cada día a la Humanidad que La Habana es de Cuba y del mundo.Feliz aniverario 500,

23 noviembre 2018 | 01:45 pm