Planificación económica en el proceso de reducción de desastres.

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Por: teniente coronel (r) Williams Félix Cedeño Centeno

La experiencia internacional demuestra que los desastres están vinculados directamente a los procesos de progreso humano, amenazan el desarrollo, en especial sostenible, y a su vez, las decisiones adoptadas para el crecimiento económico pueden implicar una distribución desigual del riesgo de desastres.

Además, las acciones realizadas de manera ordenada para la reducción del riesgo (probabilidad de pérdidas futuras), están íntimamente vinculadas al desarrollo económico-social proyectado, lo cual exige determinar las principales vulnerabilidades en cada territorio, sector de la economía y de la sociedad, para planificar los recursos materiales y financieros que permitan su reducción progresiva y por prioridades.

Los recursos empleados para la reducción del riesgo de desastres no deben ser considerados como un gasto corriente, sino como una inversión, porque van dirigidos a disminuir las probabilidades de pérdidas de vidas humanas, en la economía y afectaciones al medio ambiente.

Fundamento legal

En nuestro país la protección de la población y la economía es una responsabilidad gubernamental, refrendada en la Constitución de la República, donde se plantea como una atribución del Consejo de Ministros el de garantizar “la salvaguarda de vidas y bienes en caso de desastres naturales”.

Los principios para el aseguramiento de las medidas de reducción de desastres aparecen en el artículo 19 del Decreto Ley No. 170, de fecha 8 de mayo de 1997, sobre el Sistema de Medidas de Defensa Civil, el cual establece que “los órganos y organismos estatales, las entidades económicas e instituciones sociales, aseguran los recursos materiales y financieros para el cumplimiento de las medidas de Defensa Civil que tienen asignadas y aprobadas en sus respectivos planes”.

También la Directiva No.1 del Presidente del Consejo de Defensa Nacional, de fecha 8 de abril de 2010, establece en su apartado Décimo Séptimo: “Planificar el aseguramiento material y financiero de las medidas de reducción de desastres, de acuerdo con los procedimientos establecidos por los ministerios de Economía y Planificación y de Finanzas y Precios”, y en su Anexo No. 7 faculta al primero a emitir documentos normativos, en coordinación con el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil para “la organización de la planificación económica de las medidas de reducción de desastres y la determinación de las fuentes y vías de satisfacción de estas necesidades”.

Fuentes de asignación de recursos

La actualización del modelo de gestión económica, en correspondencia con los Lineamientos de la Po¬lítica Económica y Social del Partido y la Revolución acordados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, reconoce el perfeccionamiento de la planificación económica, por tanto el análisis de este tema debe comenzar por establecer las fuentes de asignación del aseguramiento material y financiero de las medidas de reducción de desastres.

En el sector estatal: las empresas “deciden y administran su capital de trabajo e inversiones hasta el límite previsto en el plan” y “podrán crear fondos para el desarrollo y las inversiones”, lo cual les permite asignar recursos, también, para la reducción de desastres, dirigidos a la disminución de las principales vulnerabilidades que pueden afectar su desarrollo. Mientras que las entidades presupuestadas: se reducirán hasta “el número mínimo que garantice el cumplimiento de las misiones asignadas” y los recursos necesarios para la reducción de desastres se asignan centralmente, a través de los organismos, organizaciones y órganos correspondientes.

Además, en este sentido debe considerarse que “los gastos presupuestarios se enmarcarán en las posibilidades reales de recursos financieros que se generen por la economía del país, y su utilización será de forma racional”. Por tanto, la reducción de desastres en estas entidades depende de los recursos que les asigne el Estado.

También en el sector no estatal y cooperativas (que no serán solo agropecuarias e ,incluso, pueden ser de segundo grado), con una mayor cantidad de recursos, “asumen todos sus gastos con sus ingresos”, entre los cuales deben incluirse los relacionados con la protección de su patrimonio.

Por otra parte, los Lineamientos establecen que “las empresas y cooperativas pagarán a los consejos de la Administración Municipal donde operan sus establecimientos, un tributo territorial para contribuir a su desarrollo”, es obvio que de este capital el territorio debe asignar recursos para reducir las principales vulnerabilidades de la población y de las entidades subordinadas.

Por tanto, la responsabilidad estatal de asegurar material y financieramente las medidas de reducción de desastres, no dependen solo de lo que se asigne centralmente en el Presupuesto del Estado y en el Plan de la Economía, sino que recaen también en el fondo de desarrollo de las formas de producción de la economía, cuyas responsabilidades deben quedar refrendadas en las disposiciones legales elaboradas para regular esta tarea.

Asimismo, en los territorios pueden obtenerse, recursos para la reducción de desastres durante el proceso de compatibilización de las inversiones, proyectos de investigación científico tecnológica; mediante la ejecución de planes de cooperación internacional y a través de donaciones. Tales procedimientos disponen de la base legal correspondiente.

La asignación de recursos para asegurar las medidas de reducción de desastres, debe estar fundamentada por los resultados de los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo, tanto en los territorios como institucionalmente en las diferentes formas de producción de la economía.

Se define como planificación económica de las medidas de reducción de desastres, a los recursos materiales y financieros asignados para el aseguramiento de las acciones de reducción de desastres, en sus diferentes etapas, que permitan disminuir gradualmente las vulnerabilidades identificadas del impacto de los eventos que afecten a una entidad económica o poblacional, a partir de los resultados de los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo territoriales.

De manera análoga, la planificación económica de las medidas de reducción de desastres, en cada etapa de este proceso, se define como los recursos materiales y financieros asignados para:

• la prevención: realización de los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo o de otra herramienta aprobada para su estimación; la reducción de las principales vulnerabilidades considerando las inversiones o mantenimientos que se ejecuten; el cumplimiento de los requerimientos impuestos durante el proceso de compatibilización; y el cumplimiento de medidas que minimicen la magnitud del impacto.

• los preparativos: actividades de preparación de la población, los órganos de dirección y las fuerzas que participan en la respuesta; al fortalecimiento de los sistemas de vigilancia y al funcionamiento de sistemas de aviso, de alerta temprana nacionales y locales. También a la creación de condiciones para el empleo óptimo de los recursos obtenidos por las vías establecidas para el aseguramiento de la vitalidad de la dirección de las acciones de respuesta y recuperación; la planificación (actualización) de las medidas de reducción de desastres; la adquisición de medios, equipos y otros útiles para la respuesta y la recuperación.

• la respuesta: efectividad de las principales medidas de respuesta dirigidas a la protección de las per¬sonas y los recursos de la economía, de acuerdo con su nivel de exposición.

• la recuperación: creación de condiciones que aseguren un restablecimiento ágil y efectivo de los sistemas y recursos que puedan resultar afectados, priorizando los sistemas y objetivos vitales.

Indicadores básicos que requieren de un aseguramiento material y financiero para su ejecución, en correspondencia con las etapas del proceso de reducción de desastres.

No se incluyen en estas acciones, aquellas medidas que por su costo son asumidas centralmente o las que se relacionan con las instituciones armadas del país (Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior), las cuales se realizan de acuerdo con los procedimientos específicos aprobados en estos organismos.

Medidas preventivas

• Realización de estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo.

• Reducción de vulnerabilidades, fundamentalmente, físicas (sustitución o fortalecimiento de cubiertas ligeras, impermeabilización de cubiertas, remodelación que permitan mejorar la tipología y el estado técnico de la edificación), funcionales, ambientales y educacionales.

• Reparación y mantenimiento de redes, obras hidráulicas (incluyendo el de canales y sistemas de drenajes, el dragado de ríos para reducir el nivel de estancamiento de las aguas), así como otras acciones que eviten inundaciones.

• Anclaje, reforzamiento y otras acciones para la protección de equipos e instalaciones del efecto de los fuertes vientos.

• Reforzamiento de accesos a almacenes y otras dependencias que acumulan valores importantes.

• Preparación de condiciones permanentes que permitan la rápida protección de mercancías, equipos e insumos con gran nivel de exposición a las inundaciones costeras y por lluvias.

• Creación de reservas de alimentos para los animales ante la sequía.

• Construcción de pozos y pequeñas obras hidráulicas de reserva para garantizar el agua en el período seco.

• Construcción y mantenimiento de trochas cortafuegos.

• Aplicación de las normas cubanas de Construcciones Sismorresistentes y Carga de Viento en los proyectos.

• Divulgación de las medidas de reducción de desastres asociadas a cada evento.

• Mantenimiento de los principales elementos tecnológicos en las industrias, fábricas, redes vitales y de la red vial, la reducción de sustancias peligrosas y otras acciones que disminuyan el peligro asociado a cada evento.

• Disposición final de desechos peligrosos y residuales sólidos y líquidos.

• Acciones que refuercen la bioseguridad para evitar el surgimiento y propagación de enfermedades.

• Acciones de saneamiento ambiental y lucha antivectorial.

Medidas de preparación

• Actualización de los recursos necesarios para la respuesta y planes de reducción de desastres de acuerdo con las experiencias acumuladas durante el enfrentamiento a los diferentes peligros.

• Realización de entrenamientos y ejercicios, así como otras formas de preparación de las personas expuestas a riesgo, órganos de dirección y fuerzas que participan en la respuesta. Incluye la impresión de materiales.

• Creación o fortalecimiento de sistemas de alertas temprana nacionales y locales.

• Consolidación de los sistemas de vigilancia, tanto a nivel nacional como en sus dependencias territoriales, incluyendo las capacidades de diagnóstico de enfermedades exóticas.

• Obtención de equipos e insumos para la respuesta y la recuperación, incluyendo aquellos que necesita la población.

• Adquisición y montaje de insumos para fortalecer la vitalidad de la dirección en los diferentes niveles.

• Fortalecimiento del sistema de comunicaciones.

• Creación y mantenimiento de las reservas, incluyendo inventarios operacionales para los gobiernos.

Medidas de respuesta

Se planifican todas las acciones a ejecutar por • las diferentes fases de la respuesta establecidas para cada peligro. Incluye todo lo relacionado con el funcionamiento de los centros de evacuación y de elaboración de alimentos; condicionamiento de las áreas para el empleo de albergues temporales y de enterramiento; la asistencia médica, la lucha antivectorial, el tratamiento focal; medidas antiepizoóticas y de protección fitosanitaria; empleo de los recursos para el enfrentamiento de derrames de hidrocarburos e incendios forestales; distribución y ahorro del agua durante la sequía; accionamiento ante accidentes con sustancias peligrosas o catastróficos del transporte.

• Acciones de rescate y salvamento.

• Empleo de los grupos electrógenos de emergencia y de ventilación distribuida.

• Insumos para asegurar la información a la población.

• Medidas de recuperación( solo para la fase de rehabilitación)

• Recursos necesarios para el restablecimientode servicios vitales afectados (agua, alimentación, gas, electricidad, comunicaciones, vialidad…).

• Recuperación de viviendas e instalaciones eco nómicas con afectaciones menos graves.

• Atención a las necesidades más apremiantes de las personas damnificadas.

• Saneamiento y lucha antivectorial en lugares inundados.

• Realización de estudios de impacto ambiental.

• Tratamiento de los suelos y renovación de las plantaciones afectadas.

Los consejos de la Administración Municipal y las diferentes formas de producción, planifican los recursos necesarios para asegurar las acciones de reducción de desastres, en correspondencia con estos indicadores, los cuales requieren de la aprobación del nivel superior que corresponda y el aval del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil (EMNDC) y el del Ministerio de Economía y Planificación (MEP) antes de incluirlos en el proyecto de Presupuesto del Estado y en el Plan de la Economía.

A partir de estas bases se puede establecer el procedimiento específico para la Planificación Económica de las medidas de Reducción de Desastres, dentro del mecanismo general para la conformación del presupuesto del Estado y el plan de la economía nacional.

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