El llamado de Pedro Figueredo (Perucho) a la unidad de los patriotas, recogida en la suprema obra que denominara La Bayamesa, devenida Himno NacioÂnal, sigue convidando cada dÃa a millones de cubanos, según trascendió ayer en un acto realizado en esta ciudad, con motivo del aniversario 145 de su muerte.
En la plaza de la Revolución de la urbe, niÂños, jóvenes y adultos, se congregaron para ratificar la fidelidad de las nuevas generaciones de cubanos con el legado patriótico de quien predicara que ¡Morir por la Patria, es vivir!
La ceremonia evocó la obra de aquel bayamés ilustre que, nacido en el seno de una acaudalada familia, fue músico, abogado y uno de los lÃderes iniciadores de la llamada Guerra Grande (1868-1878), aquella contienda fundacional que sentó las bases para combatir la injusticia, y forjó definitivamente los rasgos de la nación, la nacionalidad y la patria cubanas.
El historiador de Bayamo LudÃn Fonseca reÂsaltó que Perucho es uno de esos hombres imÂprescindibles en la historia nacional, de esos que entendieron la necesidad de una verdadera revolución social, lo entregaron todo, y se erigieron cual precedentes inolvidables de cómo debÃan ser los revolucionarios cubanos.
Según destacó, el engrandecimiento del paÂtricio está en haber sido fundador de la nación cubana y del pensamiento polÃtico contemporáneo en la Isla, méritos conquistados con saÂcrificio, altruismo, honradez y radical pensamiento independentista.
El 20 de octubre de 1868, dijo, vivió uno de sus momentos más emocionantes, cuando el pueblo, enardecido por la toma de Bayamo, esÂtreÂnó junto a él la letra del futuro Himno NaÂcioÂnal.
Las letras de los himnos nacionales de varios paÃses han sido modificadas porque dejaron de representar sus identidades, sin embargo la marÂÂcha guerrera cubana, devenida canto paÂtrio, ha sobrevivido a diferentes regÃmenes soÂciales, y diversas situaciones históricas, porque es una obra cultural acabada, significó.
Recordó que en agosto de 1870, encontrándose muy débil de salud, es capturado por tropas españolas y luego fusilado.
Como parte del homenaje, dirigentes guÂbernamentales de Bayamo, en representación del pueblo de Cuba, colocaron ofrendas florales este lunes ante la estatua del Padre de la PaÂtria Carlos Manuel de Céspedes y el busto de Figueredo (1819-1870), en la explanada que los patriotas llamaron Plaza de la Revolución, tras ocupar la urbe en 1868.
Tomado de Granma
http://www.granma.cu/cuba/2015-08-17/perucho-figueredo-sigue-convidando-al-combate