Paradigmas revolucionarios de los juristas cubanos (Parte IV y Final)

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Por Miguel Angel García Alzugaray

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No es fácil encontrar en la historia de los países occidentales estadistas de la estatura de Fidel Castro y de su maestro José Martí. Sus métodos políticos se inspiran en principios éticos de valor universal, poseen argumentación lógica que resulta vital estudiar con mayor profundidad en nuestro país y proyectarlos a escala internacional. A lo largo de toda su vida, el líder de la Revolución Cubana siempre actuó conforme a principios morales y normas legales, que han marcado su actuar con independencia del marco social en el cual le ha tocado vivir.

Comenzó porque Batista violentó la ley y la vanguardia revolucionaria se situó en defensa de la legalidad constitucional. Recuérdese que fue la violación de la Constitución de 1940 la que empezó a originar todo el proceso de lucha, incluso Fidel presentó una denuncia ante los tribunales para que condenaran a quienes cometieron en delito del golpe de Estado. Bien se sabía que esto no iba a tener efecto práctico inmediato, pero la denuncia en sí significaba un motivo para el trabajo de propaganda, agitación y señalamiento público de la ilegalidad del golpe y de los crímenes de Batista.

Luego vendrían los asaltos a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, cuyo autor intelectual fue precisamente José Martí.

No existe duda alguna de que el alegato de Fidel en el juicio del Moncada, constituyó la consagración de sus ideales. Todo cuanto hizo por el bien de su pueblo y de la humanidad, se edificó desde allí. Magistralmente describió el joven abogado las miserias de su pueblo, convertidas en las razones de su lucha. Los problemas citados desde su fértil oratoria, permitieron vislumbrar las que serían después prioridades indiscutibles de la Revolución triunfante. Salud, educación, vivienda, empleo, posesión de la tierra y nacionalización de las industrias, fueron aspectos a los que rápidamente se enfocó el nuevo sistema social.

Tras el triunfo de la Revolución, los principios de la Constitución del 40 se recogieron en lo esencial, y en nuevas condiciones, en la ley fundamental de la República dictada en 1959. Más adelante, superamos esta pragmática porque su evolución nos llevó al socialismo.

La Constitución de 1940 disponía la abolición del latifundio, y esta medida, que no había podido dictarse en los gobiernos anteriores, nos llevaba por una radicalización del proceso antiimperialista y al final al socialismo. En fin, que son la ley y el derecho la clave necesaria para hacer un cambio social. A nosotros esos principios nos condujeron al socialismo.

Es de resaltar que en Fidel desde los primeros momentos del triunfo de la Revolución se aprecia una voluntad por institucionalizar desde sus raíces el Estado socialista cubano, y en particular la necesidad de articular y construir democráticamente ese Estado, y sus órganos representativos, eliminar la excesiva centralización administrativa y las disfunciones en la labor del Partido y el Estado.

En esa dirección resalta la creación en 1968 de la Comisión de Estudios Jurídicos del Comité Central del Partido, presidida por Blas Roca, cuya labor comenzaría en 1969. Entre las tareas que debía acometer de inmediato incluía importantes proyectos legislativos y la labor asesora de lo que sería la futura Constitución.

No fue un proceso de un día, pero durante más de cinco décadas se llevó a la práctica ese compromiso con el pueblo.

Descuella, desde muy temprano, la visión de Fidel por la nación en su desempeño profesional y la vocación martiana y marxista, las que le permitieron desarrollar un pensamiento solidario a los procesos revolucionarios del continente. Además, trasciende a la humanidad por su firmeza, lealtad, inigualable sentido de la justicia, y por su vocación por alcanzar un mundo más equitativo y justo.

Se puede afirmar que todas las esferas del acontecer jurídico, fueron objeto de sus geniales enfoques, y lo que es más importante, de la materialización práctica de muchos de ellos.

El pensamiento jurídico del Comandante en Jefe, merece profundas sesiones de estudio para identificar sus aportes, conceptos y elevadas definiciones en temas muy complejos que trascienden al alcance de las normas internas y sientan precedentes en las relaciones del Derecho Internacional Público y Privado. Veamos algunas de estas esferas.

  1. Derechos Humanos

Baste decir que en la esfera de los Derechos Humanos el líder histórico de la Revolución Cubana dedicó gran parte de su vida y esfuerzos a resaltar el derecho universal de la humanidad, que no pocas veces se ve violentado por las reyertas y guerras que los imperialistas encubren ante las Naciones Unidas.

La sociedad sin distinción de raza y género debería tener los mismos derechos, a la educación, la salud gratuita, a la libertad de expresión y al trabajo, “a tratar y ser tratados como seres humanos”, conquistas que nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, siempre defendió en pos de un mundo mejor, que es posible.

Cual implacable defensor y luchador incansable por el cumplimiento de los derechos humanos, en disímiles escenarios abordó el tema en defensa de la humanidad. Veamos algunos ejemplos.

El 12 de octubre de 1979 en Nueva York, en el XXXIV Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, expresó:

“Se habla con frecuencia de los derechos humanos, pero hay que hablar también de los derechos de la humanidad”.

“¿Por qué unos pueblos han de andar descalzos para que otros viajen en lujosos automóviles? ¿Por qué unos han de vivir 35 años para que otros vivan 70? ¿Por qué unos han de ser míseramente pobres para que otros sean exageradamente ricos?”

“Hablo en nombre de los niños que en el mundo no tienen un pedazo de pan; hablo en nombre de los enfermos que no tienen medicinas; hablo en nombre de aquellos a los que se les ha negado el derecho a la vida y la dignidad humana.”

Entrevista concedida a María Shriver, de la cadena NBC de Estados Unidos, La Habana, 24 de febrero de 1988:

“(…) pero no hay país en que se haya respetado más escrupulosamente los derechos humanos, y no hay revolución en el mundo, no hay país en el mundo que haya sido más estricto en el respeto a los derechos humanos que nuestro país! Todas esas campañas de abuso, de violencia, todo eso es mentira; una miserable calumnia, de la cual se ha hecho eco la maquinaria publicitaria de Estados Unidos y de Occidente (…)”

Las ideas por las que hemos luchado toda la vida, junto a los pobres, los enfermos sin médicos ni medicinas, los padres sin empleo, los cientos de millones de niños y niñas abandonados a su suerte u obligados a trabajar o a prostituirse para poder vivir, los hambrientos, los oprimidos y los explotados de toda la Tierra que constituyen la inmensa mayoría de la humanidad.” Discurso pronunciado en la VII Cumbre Iberoamericana, celebrada en Isla de Margarita, Venezuela, 8 de noviembre de 1997

  1. Protección del Medio Ambiente

En cuanto a la protección del Medio Ambiente, fue el primer mandatario en alertar que: “Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”

También, alertó sobre los peligros que acechaban a la humanidad, y llamó a los países desarrollados a ocupar su lugar como protectores y no como sus más encarnizados detractores. Desde su estatura de pensador universal, llamó a la sensibilidad, a la unión, y al compromiso de cada ser humano con quienes le rodean.

El estudio de las ideas ambientalistas de Fidel Castro se sostienen en el contenido ético de profundo sentido humanista que expresan las mismas, en su proyección tiene como centro el humanismo de nivel superior que lo caracteriza, en una concepción sobre el hombre y su lugar en el Medio Ambiente.

Un análisis de sus reflexiones sobre el problema medioambiental expresa como núcleo central del mismo las ideas planteadas por Fidel en la Cumbre de Río de Janeiro, que se enriquecen de acuerdo al nuevo contexto histórico en el que se desarrollan las relaciones internacionales y de los gobiernos de cada país en sus políticas de relación con la naturaleza incluido el propio hombre.

A los juristas cubanos corresponde desarrollar un trabajo de educación ambiental encaminado a estimular en las nuevas generaciones una conducta ambientalista acompañada de sentimientos y conductas que se orienten al cuidado y conservación del medio ambiente.

  1. Guerra Nuclear

Hoy existe un riesgo inminente de guerra con empleo de ese tipo de armas. Cualquier gobierno del mundo está obligado a respetar el derecho a la vida de cualquier nación y del conjunto de todos los pueblos del planeta.

Los pueblos están en el deber de exigir a los líderes políticos su derecho a vivir. Cuando la vida de su especie, de su pueblo y de sus seres más queridos corren semejante riesgo, nadie puede darse el lujo de ser indiferente, ni se puede perder un minuto en exigir el respeto a ese derecho; mañana sería demasiado tarde.

¡Tengamos el valor de proclamar que todas las armas nucleares o convencionales, todo lo que sirva para hacer guerra, deben desaparecer!

Un concepto básico formulado por Fidel Castro al respecto es la necesidad de desarrollar la “Batalla de Ideas”.  El líder de la Revolución cubana planteó reiteradamente que solo una gran “Batalla de Ideas” podría cambiar el curso de la historia mundial.  El objetivo consiste en impedir lo impensable, una guerra nuclear que amenaza con destruir la vida del Planeta.

Los medios de información corporativos participan en actos de camuflaje.  Las consecuencias devastadoras de una guerra nuclear son trivializadas o no mencionadas. 

Ante estas circunstancias, el mensaje de Fidel al Mundo debería ser escuchado; todos los pueblos del Planeta, nacional e internacionalmente, deben comprender la gravedad de la situación actual y actuar enérgicamente en todos los niveles de la sociedad para revertir el curso de los acontecimientos.

Cuando una guerra patrocinada por los Estados Unidos se convierte en “instrumento de paz”, con la aprobación y aceptación de las instituciones mundiales y la  más alta autoridad incluida las Naciones Unidas, no hay vuelta atrás: la sociedad humana  se ha precipitado indeleblemente  rumbo a la autodestrucción.

  1. Terrorismo

Múltiples son las intervenciones de Fidel en que denunció los ataques terroristas contra Cuba llevados a cabo desde los Estados Unidos, pero es interesante destacar su valoración sobre este fenómeno al referirse a al ataque terrorista contra las Torres Gemelas de Nueva Cork, el 11 de septiembre del 2001. Puntualizó que, en parte, esta tragedia es consecuencia de la aplicación de métodos terroristas contra Cuba y otros países, porque Estados Unidos ha defendido la idea del terrorismo y no hay poder en el mundo de hoy, por grande que sea, capaz de evitar hechos de esta naturaleza.

El líder cubano puntualizó que Estados Unidos es la nación con mayor número de grupos extremistas organizados, muy violentos, que actúan dentro y fuera de ese país, con gente de mentalidad fascista y rayana en la locura, y esta afirmación, dijo, sin contar a la mafia miamense.

Recordó la tragedia en Oklahoma y aseguró que Estados Unidos es el país más vulnerable al terrorismo, porque tiene más aviones y dependencia de los recursos tecnológicos.

Lo evidente es que fue una operación organizada con eficacia y sincronización, propia de gente preparada, manifestó.

La lucha contra el terrorismo no podrá resolverse por la fuerza Fidel opinó que la lucha contra el terrorismo es difícil, pero que como los muchos otros problemas del mundo actual no podrá resolverse por la fuerza, pues no existe poder global, tecnológico o militar que pueda garantizar inmunidad contra tales hechos, posiblemente obra de grupos reducidos, difíciles de descubrir y realizados por gente suicida.

El esfuerzo general de la comunidad internacional ha de dirigirse a crear una conciencia mundial y a poner fin a una serie de conflictos y al terrorismo mundial, lo digo, añadió, en nombre de un país con más de 40 años en Revolución y contra el cual mucho dinero se ha invertido en acciones terroristas. Consideró muy importante como reaccionará ahora el gobierno de Estados Unidos y mostró su convencimiento de que vendrán días difíciles para el mundo, no para Cuba, el país que más tranquilo está, por su política, formas de lucha, doctrinas y total ausencia de temor.

Sería muy difícil fabricar un paquete contra Cuba, eso no lo creería ni quien lo inventara y lo patentara, ni Cuba es hoy cualquier cosa en el mundo, tiene una posición moral muy grande y una posición política muy sólida, enfatizó.

“La lucha internacional contra el terrorismo no se resuelve eliminando a un terrorista por aquí y otro por allá; matando aquí y allá, usando métodos similares y sacrificando vidas inocentes. Se resuelve poniendo fin, entre otras cosas, al terrorismo de Estado y otras formas repulsivas de matar, poniendo fin a los genocidios, siguiendo lealmente una política de paz y de respeto a normas morales y legales que son ineludibles. El mundo no tiene salvación si no sigue una línea de paz y de cooperación internacional”.

  1. Ley de Ajuste Cubano

Respecto a esta criminal Ley norteamericana  el Comandante en Jefe Fidel Castro apuntó: “En su afán de desestabilizar y destruir la Revolución cubana, de cierta forma esta ley, muy general y confusa, con algunas actualizaciones posteriores, fue lo que sirvió de base al derecho automático a la residencia permanente, después de un año de ingresar en territorio de Estados Unidos, a cuanto ciudadano saliera ilegalmente de Cuba tan pronto pisara tierra norteamericana, algo que no se concedió jamás a ningún otro país del mundo. De haberlo hecho así con el resto de América Latina y el Caribe, hoy habrían muchos más ciudadanos latinoamericanos y caribeños en Estados Unidos que los nacidos en ese país”.

  1. Bloqueo

En su Discurso pronunciado en el acto conmemorativo por el V Aniversario de la Fundación de Pastores por la Paz, celebrado en el Teatro “Manuel Ascunce Domenech”, Ciudad Libertad, La Habana, Fidel planteó: “El bloqueo dificulta el desarrollo de nuestro país, dificulta la obtención de recursos, dificulta la adquisición de alimentos y medicinas”.

Por su parte, en su reflexión Obama y el Bloqueo a Cuba, refiriéndose a una entrevista hecha al Presidente de los Estados Unidos, plantea: “Cuando expresó, respondiendo a Jake, que desde el 2004 hasta hoy habían transcurrido miles de años, fue superficial. ¿Debemos esperar tantos años para que suspenda su bloqueo? No lo inventó, pero lo hizo suyo igual que otros diez presidentes de Estados Unidos. Se le puede augurar por ese camino un fracaso seguro como el de todos sus predecesores. Ese no fue el sueño de Martin Luther King, cuyo papel en la lucha por los derechos humanos iluminará cada vez más el camino del pueblo norteamericano.

Vivimos tiempos nuevos. Los cambios son ineludibles. Los líderes pasan, los pueblos permanecen. No habrá que esperar miles de años, solo ocho serán suficientes, para que en un auto más blindado, un helicóptero más moderno y un avión más sofisticado, otro Presidente de Estados Unidos, sin duda menos inteligente, prometedor y admirado en el mundo que Barack Obama, ocupe ese inglorioso cargo”.

  1. Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente

Desde sus inicios, en la esfera del Derecho Penal y la lucha contra el delito, la Revolución estuvo impregnada por la adopción de un amplio programa de medidas de carácter económico, social y jurídico, en su afán por contribuir a la reducción de los índices delictivos. En ese tema la obra jurídica de Fidel está vinculada a la prevención como mecanismo para combatir el delito.

“La cuestión de la lucha por la legalidad, por la disciplina y contra los que delinquen contra la propiedad del Estado, tiene que ser muy firme y muy consecuente. No hay que limitarse simplemente a hacer declaraciones públicas o condenas morales del problema. Hay que hacer la condena moral, hay que hacer que se produzca una repulsa de la conciencia de la comunidad contra esos delitos…

En este sentido, vale la pena recordar sus planteamientos durante el Discurso de Apertura del VIII Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, celebrado en La Habana, del 25 al 29 de agosto del 1990.

“En lo que a Cuba respecta, estamos convencidos de que la cooperación internacional es un elemento decisivo para poder avanzar en el conocimiento del fenómeno del delito y de su evolución en un mundo sometido a agudas contradicciones, presiones enormes y profundos cambios.”

“Nuestro país ostenta la privilegiada situación de estar prácticamente libre de muchas de las formas más complejas y agravadas del delito contemporáneo. En ello intervienen, con un peso determinante, las características de nuestra sociedad, donde no existen grandes diferencias sociales y económicas entre los diferentes sectores de la población, y donde se cuenta con un universo de oportunidades comunes a todos los ciudadanos del país.

  1. Corrupción

La filosofía y la moral del imperialismo es la filosofía y la moral de la corrupción, del egoísmo y el individualismo.  Y esas son poderosas armas de las que se vale en su lucha ideológica contra la Revolución.”

Conversación con estudiantes universitarios en la Universidad de Chile, en Antofagasta, el 12 de Noviembre de 1971.

  1. Familia y Seguridad Social

“Al país que ha reducido la mortalidad infantil a menos de 15 por cada 1 000 nacidos vivos; al país que ha elevado la perspectiva de vida de toda la población a más de 74 años; al país que está llevando allí un médico al lado de cada familia; al país que ha construido miles de escuelas, policlínicos, hospitales; al país donde 300 000 personas llevan a cabo estudios superiores; al país que erradicó el juego, la prostitución, la mendicidad, la droga; al país que erradicó la miseria en el campo y en las ciudades; al país que no tiene villas miseria; al país que buscó empleo para todos los ciudadanos de su pueblo; el país que erradicó el analfabetismo y ha llevado los niveles de instrucción a un mínimo de nueve grados y, en muchos casos de 12 grados —cualquier visitante que hoy recorre nuestras fábricas le pregunta a cualquier trabajador, a cualquier joven trabajador, y lo más probable es que digan que tienen 12 grados; de cada diez, siete u ocho tienen 12 grados y los que menos tienen, tienen nueve grados—, presentarlo como caso de violación de los derechos humanos.”

“Todos los trabajadores están amparados por la seguridad social. Toda la población tiene derecho a la salud gratuita, aunque sea al trasplante del corazón, a los centros de educación. Eso es el socialismo”.

  1. Observancia de la Legalidad

En cuanto a la observancia de la legalidad, Fidel nos enseñó que:

“Las revoluciones y los revolucionarios se caracterizan en una fase porque destruyen todas las leyes, porque eran las leyes de los opresores, de los explotadores, de los dominadores. Pero junto con el hábito de destruir las leyes, muchas veces se desarrolla paralelamente el hábito de no respetar ninguna ley. Y la Revolución significa destruir todo viejo orden social y todas las viejas leyes que rigen la vida de una sociedad, y sustituirlas por leyes nuevas. Lo que equivale a decir que hay que sustituir el espíritu destructor de las leyes viejas, por el espíritu de disciplina y acatamiento de las leyes nuevas […]

“La legalidad socialista es imprescindible. Y mientras más nos organicemos y más desarrollemos la Revolución, más será necesaria crear en la mentalidad de todo el pueblo el conocimiento de la ley y el hábito de acatamiento y respeto a las leyes”.

Incluso se dio el caso de que en ocasión de recibir el proyecto de Constitución socialista preparado por la Comisión encargada de esa tarea, el 24 de febrero de 1975, proyecto que había sido revisado con su participación, varias veces en distintos momentos, durante su proceso de preparación, Fidel entre otros conceptos, expresó:

“… Es nuestro propósito… luchar consecuente y tenazmente, para que cada uno de los preceptos de esta Constitución se cumpla; que nadie le pueda imputar a la Revolución jamás, de que acordó leyes y principios que después no se cumplieron”.

Para ser consecuentes con el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro estamos llamados a profundizar en su pensamiento y su obra por ser, el ejemplo más excelso de un jurista revolucionario. El alegato de Fidel en La Historia me Absolverá, da continuidad a la tradición de ilustres precursores de la talla de Carlos Manuel de Céspedes, Ignacio Agramonte y José Martí, ya que hicieron converger en nuestra profesión los más nobles propósitos de libertad y de redención, acompañados de la acción para lograrlos.

Al mismo tiempo el concepto de Revolución dado por Fidel es la materialización de los ideales que promulgó en el programa del Moncada, continuación de la lucha iniciada por Céspedes en La Demajagua y revitalizada por Martí en el 95. De aquí, la importancia de convertir la observancia de sus postulados en algo inherente a nuestro actuar cotidiano.

Aunque estos paradigmas no están físicamente entre nosotros, viven y vivirán eternamente, ya que su memoria como dignos defensores del amor a la Patria, la ética, el humanismo, la justicia y la moral, será siempre una guía permanente para nuestro pueblo y en particular, para los juristas cubanos.

La valiosa herencia de sus vidas y enseñanzas, nos debe inspirar a ser cada vez mejores en el cumplimiento de las honrosas tareas asignadas por la dirección de nuestro Partido, Estado y Gobierno para defender las sagradas conquistas de nuestro pueblo, así como contribuir con nuestra actividad a “la implementación de las medidas relacionadas con la actualización, aprobada por el Séptimo Congreso del PCC, de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución para el período 2016-2021, proceso que constituye la principal tarea de todos, por cuanto de su éxito dependerá la preservación y el desarrollo del socialismo en Cuba.”

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