Más allá de las derechas y los derechos

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Por Francisco Arias Fernández

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La prensa internacional les ha llamado el “odio organizado” a los al menos 165 grupos paramilitares que operan en EE.UU., vestidos de uniformes, portando armas de combate, conduciendo autos patrulleros en sus estados y -para entrenarse- realizando asaltos e incursiones en recintos simulados con municiones reales.

Cualquiera pensaría que forman parte de las fuerzas armadas o son miembros de los cuerpos de seguridad del Estado de la superpotencia, pero simplemente constituyen la raíz del paramilitarismo que han sufrido a lo largo de la historia países de todos los puntos cardinales del planeta, dondequiera que pisó la bota invasora estadounidense o pusieron los ojos sus viles intereses.

Carolyn Gallaher, profesora de la American University en Washington, declaró en diciembre pasado a la británica BBC Mundo que “Si revisamos la historia estadounidense podemos ver que estas milicias armadas han existido en el país desde sus inicios”.

Refiere que parte de su existencia tiene que ver con la forma como la gente llegó al actual territorio estadounidense, cuando no había fuerzas de policía ni militares establecidas, y tuvo que crear sus propias milicias para protegerse.

Sin embargo, las “milicias” modernas tienen sus raíces en organizaciones racistas y antisemitas de los 1970 y 1980, como el llamado christian identity (identidad cristiana) y el posse comitatus, que propagó teorías conspirativas de que el gobierno federal era una amenaza al pueblo estadounidense. Y ahora asisten a eventos como la marcha de grupos de extrema derecha en Charlottesville en agosto de 2017.

De acuerdo con los datos del Southern Poverty Law Center (SPLC), centro que se encarga de monitorear a los denominados grupos de odio y extremistas en Estados Unidos, en la actualidad existen 623 agrupamientos del llamado “movimiento patriota” y dentro de éste hay 165 “milicias” paramilitares que forman su “ala armada”, cuya misión, aseguran, es librar una guerra contra el gobierno y “proteger las libertades civiles”.

Se autotitulan “extremadamente patrióticos” y sus grupos tienen nombres como Oath Keepers (Custodios del Juramento), Three percenters (Los tres por ciento) y Posse Comitatus (Fuerza del condado).  Su ideología está basada en teorías de conspiración globales sobre amenazas a la paz y la estabilidad y creen que el gobierno federal está colaborando con estas conspiraciones.

Dicen que el gobierno está intentando quitarles sus armas, privarlos de sus derechos y libertades y que necesitan luchar contra esta conspiración, afirman los expertos.

Mark Pitcavage, investigador del Centro sobre Extremismo de la Liga Antidifamación de Estados Unidos aseguró que “en realidad son grupos extremistas y están muy bien armados; se han extendido por todo el país; pretenden ser soldados, se organizan con rangos en sus grupos y se hacen llamar batallones o regimientos”.

Se asegura que los grupos varían en tamaño. Algunos tienen decenas de seguidores, otros, como el llamado “Three Percenters”, cuentan con unos 10.000 miembros.

Su objetivo es defender lo que ven como amenazas fundamentales a la constitución de su país: la libertad de expresión y el derecho a portar armas. “Y están preparados a usar sus armas para proteger sus derechos y restaurar lo que dicen es el ‘plan perfecto’ de los Padres Fundadores para Estados Unidos”, dice Pitcavage.

Muchos se preguntaron quiénes eran los hombres armados que asistieron a la marcha de la extrema derecha en Charlottesville en agosto de 2017. Allí, además de los nacionalistas, el alt-right, los supremacistas blancos y miembros del Ku Klux Klan y los contramanifestantes del llamado Antifa, estaba este tercer grupo que para muchos pasó inadvertido. Reseñó BBC Mundo que eran varias decenas de hombres con uniforme de combate y chalecos antibalas, que portaban rifles de asalto y se comunicaban entre sí con radios y auriculares.

¿A cuánto ascenderán los efectivos de ese ejército de odio, “defensor de derechos fundamentales” o fundamentalistas? Además del referente histórico del paramilitarismo norteamericano de exportación, ¿cuánto riesgo de neofascismo se esconde tras los “derechos” de estas bandas?

Según el Southern Poverty Law Center (SPLC), “el número de grupos del movimiento patriota se disparó de 149 en 2008 a 1.360 en 2012, en gran parte como reacción a la elección de Barack Obama”. “Como su ideología está intensamente centrada en el gobierno federal como su principal enemigo, el movimiento patriota aumentó drásticamente cuando la nación estaba dirigida por un hombre negro”, aseguró la organización.

Pero en el primer año de gobierno de Donald Trump ha habido un marcado cambio en el movimiento: tienen una afinidad con el magnate presidente y su gobierno.

Ven a Trump como un gobierno con el que pueden trabajar. No obstante, dada su naturaleza ultraderechista y violenta, expertos consideran que las “milicias” no se estarán tranquilas y continuarán sus actividades bajo el actual mandatario, pues “la extrema derecha y los grupos de odio que operan en el país continúan un aumento sin precedentes”.

Ponen como ejemplo que el pasado año un miembro de una milicia fue arrestado en Oklahoma por conspirar para hacer explotar un banco, mientras a finales de año se descubrió un complot de otro grupo en Kansas que quería volar un edificio de departamentos que albergaba a inmigrantes somalíes.

El número de grupos de odio que operan en Estados Unidos continúa incrementándose: 917 en 2016, entre los que sobresalen los grupos antimusulmanes, que crecieron en un 197%, de 34 en 2015 a 101 en 2016.

Más allá de las derechas y los derechos que dicen defender, con estos engendros crece en la superpotencia global el odio racista, anti-inmigrante y neofascista, estimulado por las ínfulas hegemonistas y chovinistas  del “América Primero” de Trump.

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1 Comentario

Benito Pérez Maza dijo:

La educación en los EUA, conduce a los patrones comportamentales de estos tipos y se refuerzan esos patrones con los elogios a las Fuerzas Armadas aún, reconociendo los crímenes que han cometido, basta mencionar: Libia, Irak, Invasión a Panamá, a Haití, Nicaragua, Vietnam y tantos otros. Una cosa es la de los ´´milicianos´´ recién conquistada la independencia de Inglaterra y otra, los ´´milicianos´´ que han seguido inspirados en el racismo y la supremacía blanca.

21 marzo 2018 | 08:30 am