Los padrinos de la contra nicaragüense (Parte I)

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Por Miguel Angel García Alzugaray

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Parece que la contrarrevolución fascista apadrinada por Donald Trump quiere repetir su historia de criminales intervenciones en Nicaragua, pero ese hermano país posee suficiente experiencia política para hacer frente a los nuevos mecanismos injerencistas que trata de imponer Washington en esta etapa de convulsión e incertidumbre, generada por sus políticos.

Desde inicios de la década de 1960, el gobierno de EE. UU. ha financiado operaciones terroristas en América Latina con antelación a que pusieran su mirada en el Medio Oriente.

Antes de que los “muyahidínes”, creados por el Asesor de Seguridad Nacional Zbigniew Brzezinski en 1979 para luchar contra los soviéticos en Afganistán se convirtieran en Al-Qaeda), ISIS (el Estado Islámico), Jebbah al- Nusra y otros grupos terroristas que operan hoy en el Medio Oriente financiados por los yanquis y sus aliados, América Latina ya estaba siendo testigo del terrorismo patrocinado por Estados Unidos.

El apoyo de la Casa Blanca a los terroristas no es una nueva estrategia ya que los terroristas son “herramientas útiles” contra los gobiernos en América Latina, Asia y Oriente Medio que fueron o siguen “en contra de los intereses geopolíticos de Washington”.

Entre muchos otros sicarios, también reclutó, financió y apoyó a los contrarrevolucionarios cubanos José Dionisio Suárez y Virgilio Paz Romero que asesinaron al diplomático chileno Orlando Letelier con un coche bomba en Washington DC el 21 de septiembre de 1976. El asesinato fue coordinado con el régimen de Augusto Pinochet y su policía secreta DINA (La Dirección de Inteligencia Nacional) en colaboración con miembros de la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas, un grupo terrorista patrocinado por los Estados Unidos.

La persistencia del imperialismo yanqui en esta genocida política, ha quedado demostrada una vez más en el caso de los disturbios ocurridos recientemente en Nicaragua.

Una nueva conspiración de Trump y la Mafia anticubana de Miami

El periodista estadounidense Max Blumenthal comprobó que el Gobierno de Donald Trump ha financiado a los grupos extremistas que generaron los hechos de violencia en Nicaragua, ocurridos desde el pasado 18 de abril.

El reportero independiente publicó un trabajo de investigación donde demostró que organizaciones como la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés) entregó recursos a supuestas organizaciones civiles nicaragüenses, quienes han impulsado acciones violentas en contra de la gestión del mandatario Daniel Ortega.

Blumenthal informó que, en junio pasado, el grupo opositor denominado “M19” viajó a EE.UU. para solicitar “apoyo” a representantes gubernamentales, como los senadores conservadores Ted Cruz y Marco Rubio y la representante Ileana Ros-Lehtinen.

“Un mes antes de las reuniones del M19 con legisladores ultraconservadores en Washington (…), la NED afirmó sin rodeos que las organizaciones respaldadas por ella han pasado años y millones de dólares ‘sentando las bases para la ‘insurrección’ en Nicaragua”, refiere sobre el artículo publicado en la web de Global Americans.

Según el texto escrito por el director académico de la Escuela de Capacitación Internacional en Nicaragua, Benjamin Waddell, “la NED ha gastado $ 4,1 millones en el país desde 2014”, para respaldar a 54 grupos y así tengan una mayor presencia en la política y “sentando las bases para la insurrección”.

Gobierno de EE.UU. detrás de las protestas

En abril pasado, el presidente Ortega anunció que el sistema de seguridad social sería reformado, lo que provocó el rechazo por parte de un sector de la población manipulado por los medios internacionales. Según Blumenthal, tras iniciar la ola de violencia, la NED trató de ocultar los nombres de los grupos que financia en Nicaragua.

“Hagamos Democracia , o Let’s Make Democracy, es el mayor receptor de fondos NED, cosechando más de $ 525,000 en subvenciones desde 2014”, precisó el reportero y agregó que “el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) de Managua, cuyo presidente es Félix Maradiaga, recibió al menos $ 260,000 del NED “.

Por otro lado, reiteró que la NED y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) han impulsado el cambio de gobiernos latinoamericanos si tienen una política socialista. “En Nicaragua, el presupuesto de USAID superó los $ 5.2 millones en 2018, la mayoría destinados a la capacitación de la sociedad civil y las organizaciones de medios”, destacó.

De facto, según muchos analistas, estas injerencistas maniobras del gobierno de Donald Trump tienen por objeto resucitar la “contra” nicaragüense de los años ochenta y para ello se vale de los medios y los métodos más denigrantes.

En este sentido es sintomático que la Policía Nacional de Nicaragua presentó hace unos días al salvadoreño Oscar Antonio Rivas, alias El Diablo, miembro de la terrorista M18, y vinculado a actos de crimen organizado y narcotráfico en la nación centroamericana.

Rivas fue contratado para organizar y dirigir los tranques que se instalaron en todo el país y donde se cometieron delitos como robos, secuestros, violaciones, tortura y asesinatos.

El Jefe de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), Comisionado Mayor Luis Alberto Pérez Olivas, detalló que Oscar Rivas “fue detenido cuando pretendía cruzar de manera ilegal el territorio costarricense, por el sector conocido como El Río Sapoá. Este sujeto es miembro de la agrupación terrorista conocida como Mara 18”, confirmó.

Indicó que, tras su detención, fue trasladado a la Dirección de Auxilio Judicial y mediante investigaciones se conoció que este ciudadano se encontraba en prisión en la provincia de Guanacaste, Costa Rica, a inicios del mes de abril.

“Fue contactado por el sujeto Manuel de Jesús Escobar Sandino, quien forma parte de una estructura delictiva dedicada al tráfico de estupefacientes. En ese lugar también conoce al sujeto conocido con el alias de El Rasta, que es traficante de cocaína desde Colombia, hasta diferentes países de Centroamérica y los Estados Unidos”, refirió.

Explicó que como resultado de este contacto con estos delincuentes, los mareros plantean apoyar movimientos en contra del Gobierno de Nicaragua para facilitar las condiciones de traslado de droga por nuestro territorio.

Sabido es que la CIA y otros aparatos de inteligencia norteamericanos, mantienen vínculos clandestinos con las Maras salvadoreñas que utilizan muchas veces para sus operaciones encubiertas. No obstante, es necesario aclarar que la idea de poner de nuevo sobre el tapete los ataques contra el gobierno sandinista viene caminando desde hace tiempo, pues más de una veintena de legisladores (15 republicanos y 10 demócratas) del Congreso estadounidense intentan revivir la frustrada imposición el pasado año de la Nicaraguan Investment Conditionality o Nica Act 2017, la cual contempla sanciones económicas contra el gobierno sandinista por el mismo y desgastado patrón derechista de “violaciones de los derechos humanos”.

La Nica Act fue presentada de nuevo, luego de no pasar al Senado por el cierre legislativo de 2016, por la republicana Ileana Ros-Lehtinen (Florida) y el demócrata Albio Sires (Nueva Jersey), también protagonistas de la acción precedente.

De lo que se trata es que Estados Unidos, ahora con una volátil política exterior bajo el mandato de Donald Trump, vote en contra de los préstamos que el gobierno de Nicaragua solicite a entidades financieras multilaterales, un evidente chantaje a Managua, con graves repercusiones económicas.

En un comunicado, la perversa legisladora republicana, conocida por sus posiciones extremas contra los líderes y procesos revolucionarios, refirió que: “Debemos continuar con el sostenimiento de estándares para todos los gobiernos de Centroamérica en temas de derechos humanos, corrupción y transparencia, mientras examinamos dónde usar el dinero de los contribuyentes estadounidenses”.

Explicó que este nuevo proyecto de Nica Act “es más fuerte” que el del pasado año, pues exige “que el régimen (de Ortega) combata activamente la corrupción y tome las medidas significativas para proteger a defensores y activistas de los derechos humanos. Estas son preocupaciones bipartidistas”, dijo la representante, que acusó al jefe de Estado de “una trayectoria destructiva”.

El nuevo proyecto de ley especifica que Estados Unidos solo aprobaría los préstamos internacionales a Nicaragua por “razones humanitarias o para promover la democracia” en la nación centroamericana, de poco más de seis millones de habitantes y una historia de intervenciones del país imperialista.

Este nuevo movimiento contrarrevolucionario traería complicaciones internas, pues le cerraría el paso al desarrollo sostenible que prestigia al gobierno.

La provocación de los congresistas queda clara al contemplar que la Nica Act sería suspendida solo si Ortega promueve la realización de elecciones “libres, justas y transparentes”, un viejo cliché injerencista en los asuntos internos de otros países, al que está habituada la prepotente Casa Blanca.

Enérgica protesta en Managua

Para la vicepresidenta nicaragüense Rosario Murillo, los impulsores de la injerencista legislación intentan “vulnerar el derecho de Nicaragua a continuar desarrollando el modelo socialista y solidario” en el país y calificó a quienes armaron el chantaje de “radicales”.

En nombre del gobierno, precisó que “La pretensión irracional, inoportuna e improcedente de este grupo de congresistas de conocidas posiciones extremas solo apunta a desestabilizar un país donde las personas somos prioridad, donde vivimos tranquilos, en el arraigo de una valiosa cultura religiosa, familiar y comunitaria” en sus 15 departamentos y dos regiones autónomas.

Más adelante confirmó que “La Nica Act es una propuesta ciega concebida por mentes insensibles y mal intencionadas, cerrada a reconocer el derecho de los nicaragüenses a vivir alejados de los conflictos de tiempos pasados”.

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3 Comentarios

guadarramas dijo:

Estamos viviendo el retroceso progresista de América Latina, los EEUU con sus millonadas y los sumisos derechistas latinoamericanos han logrado hacerse del poder en una cantidad de países, Brasil, Argentina, Paraguay, Perú, Ecuador, y de Colombia ni se diga siempre ha estado al lado de todo lo que huela a represión, de forma tal que ahora tal parece que estamos en presencia de un nuevo Plan Condor, pero de una forma más suave porque no actuan los castrense, que resultan la oreja peluda detrás de los civiles vendepatrias, verbigracia Brasil. Lo que vive Nicaragua es lo mismo que le ha sucedido a Venezuela, con una más racia y sangrienta agresión, pero para colmo algunos gobiernos de esta área se han sometido a los designios yanquis, para apoyar lo que está sucediendo en estas dos naciones hermanas. Si triunfa la derecha hay democracia!!!. Si la izquierda, entonces es dictadura!!!

12 julio 2018 | 06:35 am
Real Madrid dijo:

EL FSLN tiene que seguir batallando contra la burguesía y los terroristas asesinos y no darle ni un tantico así a la oposición incluyendo a la Iglesia apátrida

12 julio 2018 | 08:15 am
Oscar Ramos Isla dijo:

Incrementar las camaras de vigilancia por toda Nicaragua. Mantener un estricto seguimiento a los ciudadanos nicaraguenses que tengan vínculos con Estados Unidos. Desmantelar las bandas criminales que utiliza la oposición para ser actos violentos, torturas y asesinatos.

12 julio 2018 | 10:52 am