Los entretelones del paramilitarismo contra Venezuela

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Percy Francisco Alvarado Godoy

No cabe la menor de las dudas de que el expresidente Álvaro Uribe Vélez y la doble moral de gobierno de Juan Manuel Santos son los principales responsables de la actividad desestabilizadora de grupos paramilitares colombianos en diversas regiones venezolanas.

Álvaro Uribe mostró ayer su odio acérrimo contra el chavismo y hacia todo aquel que respete la soberanía del pueblo venezolano. De su histérico ataque no escapó nadie, llegando incluso a cuestionar la actual política de Santos hacia su par venezolano. Las loas a Pinochet  y hacia las dictaduras criminales en Latinoamérica, así como su desmedido interés por impostar la matriz de opinión de que el chavismo es un peligro para Colombia, se pusieron de manifiesto en sus declaraciones: “Es muy preocupante el riesgo de contagio a Colombia, cuyas condiciones está creando el presidente Santos, a lo cual nos oponemos”.

Mientras tanto, a pesar del odio manifiesto de Uribe hacia el Comandante Chávez y su legado político, el presidente Santos quiso frenar las acusaciones del expresidente paraco, al manifestar a RCN  que “Nos duele mucho lo que sucede en Venezuela”.

Santos rememoró su encuentro con Chávez, el 10 de agosto de 2010, cuando dijo haberle manifestado al líder revolucionario, lo siguiente: “Eso lo dije desde un principio… el hecho de que nos sentáramos, no quiere decir que estemos de acuerdo, pero nos interesa mucho a los colombianos que Venezuela no vaya a sufrir una implosión o vaya tener un desenlace muy negativo porque inmediatamente nos afecta a todos los colombianos”. (…) “Tenemos que hacer todo lo posible por mantener allá la estabilidad y así estamos actuando. Y la estabilidad se mantiene no ‘dando papaya’ ni al gobierno ni a la oposición. Estamos tratando de buscar que esa estabilidad se dé. Por eso estamos buscando para ver que ese diálogo entre oposición y el gobierno se pueda dar en unos términos que produzca resultados”.

Sin embargo, con independencia de las declaraciones contrapuestas de Uribe y Santos, la verdad es que el paramilitarismo colombiano actúa contra Venezuela sin ser combatido por Colombia. La reciente acusación del diputado socialista a la Asamblea Nacional, José Javier Morales, en el canal televisivo Televen, sobre la actividad violenta y desestabilizadora de grupos paramilitares, sobre todo en Táchira, así como la anuencia con la misma por parte de Uribe, es una verdad de Perogrullo.

Conocido es que estos violentos criminales asolan zonas como Ciudad Bolívar, Bosa y Soacha, entre otros, afectando la paz y la tranquilidad ciudadana mediante amenazas, actos de presión, atentados y asesinatos. Se han identificado a estos grupos paracos como las Águilas Negras y Los Rastrojos, quienes llevan a cabo una lucha entre ellos, aunque se someten a su rol desestabilizador contra Venezuela.

Ayer, precisamente, estos paramilitares implicados en actos de violencia y guarimbas, en Táchira, fueron enfrentados por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de Venezuela (FANB), siendo muerto uno de ellos, William Molina, mientras fueron capturados otros catorce. El jefe del CEOFANB, Vladimir Padrino, hizo el anuncio en su cuenta de Twitter:
“FANB enfrenta presuntos paramilitares resultando abatido William Molina, colombiano, 14 detenidos, con armas largas y cortas en Edo. Táchira”. @vladimirpadrino, abril 3, 2014

Otro narcotraficante, identificado como Gabriel Reyes y solicitado por la Interpol, fue también capturado en San Cristóbal, mientras se dedicaba a desarrollar actividades desestabilizadoras, según lo anunció el  ministro de Interior, Miguel Rodríguez.

Una vez se pone en evidencia la participación de grupos armados procedentes de Colombia con el fin de derrocar al legítimo gobierno de Maduro. El gobierno de Santos debe dejar el doble discurso sobre su supuesta “preocupación” por la violencia en Venezuela, mientras se hace de la vista gorda ante las actividades de Uribe y los grupos paramilitares vinculados a él y a otros poderosos sectores de la oligarquía colombiana.

Como otras veces, acuso al gobierno colombiano, al peruano, al panameño y a otros gobiernos de la región, por estar implicados en el financiamiento, logística, entrenamiento y refugio de mercenarios y paracos, cuya misión es aplicar un golpe violento contra la constitucionalidad en Venezuela.

Tomado del Blog Descubriendo Verdades

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