Lineamientos del Partido: Guía para un socialismo genuinamente #cubano

Por José Gabriel Martínez

El VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), celebrado en 2011, tras 14 años de la edición precedente, constituyó el punto de redefinición del rumbo del país en las complejas circunstancias del mundo contemporáneo.

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A ese evento correspondió la aprobación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, concebidos para el perfeccionamiento de la construcción del socialismo en la isla, a más de cinco décadas del triunfo revolucionario de 1959.

Sin renunciar a los principios de la organización o el país, esas directrices tienen como objetivo supremo lograr un sistema económico y social genuinamente cubano, atemperado a la realidad nacional e internacional.

Las características fundamentales que aquellas debían reunir fueron definidas por el presidente de Cuba, Raúl Castro, elegido en el cónclave primer secretario del Comité Central del PCC en sustitución del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro.

Desde entonces, la meta de la nación caribeña y su proceso de actualización del modelo económico ha sido la construcción de un socialismo “próspero y sostenible”, con una hoja de ruta claramente definida.

EJEMPLO DE DEMOCRACIA Y PARTICIPACIÓN

Los lineamientos resultantes del último Congreso del PCC fueron aprobados a partir de un proceso de discusión popular, muestra de la tradición democrática y participativa de la Revolución cubana.

Como parte de este, el proyecto inicial de 291 lineamientos, publicado en noviembre de 2010, fue debatido por todo el pueblo durante tres meses, en más de 163 mil reuniones realizadas al efecto.

Según un reciente artículo del diario Granma, órgano oficial del Partido y el de mayor circulación en el país, en esos encuentros participaron ocho millones 913 mil 838 cubanos, cuyas opiniones motivaron la modificación del 68 por ciento del proyecto y la incorporación de 36 nuevos lineamientos.

Así, los 311 resultantes fueron discutidos inicialmente en las provincias de la isla y luego en las sesiones del Congreso, lo que condicionó la modificación de 86 y la suma de otros dos, para conformar una versión definitiva, expresión genuina de la voluntad del pueblo.

Aprobados en la cita partidista y ratificados posteriormente por la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), los 313 lineamientos quedaron agrupados en 12 políticas que abarcan todas las esferas del ordenamiento socioeconómico cubano.

Como rasgo distintivo, y en consecuencia con los criterios expresados por el pueblo, mantienen y actualizan la política social de la Revolución, cuyas conquistas, afirma la redacción final, solo pueden ser preservadas bajo el sistema socialista.

Precisamente, en su presentación los lineamientos quedan definidos como el programa o guía para la actualización del modelo económico cubano, con el objetivo de garantizar la continuidad e irreversibilidad del socialismo, el desarrollo del país y la elevación del nivel de vida de la población. Todo ello, agrega, conjugado con la necesaria formación de valores éticos y políticos de los ciudadanos.

Con respecto a la política económica del PCC, el documento explica que en ella continúa primando la planificación, sin desatender las tendencias del mercado, y que está presente el concepto de que el socialismo es igualdad de derechos y oportunidades para todos los ciudadanos, no igualitarismo. Estos principios, detalla el programa, serán armonizados con una mayor autonomía de las empresas estatales y el desarrollo de otras formas de gestión, además de la empresa estatal socialista, que continuará siendo la forma principal en la economía nacional.

LA COMPLEJIDAD DE LA IMPLEMENTACIÓN

Para evitar que los importantes acuerdos destinados al perfeccionamiento de la obra revolucionaria no se materializasen, el VI Congreso del Partido orientó al Gobierno la creación de una comisión permanente para la Implementación y Desarrollo de los Lineamientos.

Asimismo, en el cónclave se indicó que en todos sus niveles el PCC controle, impulse y exija el cumplimiento de las directivas aprobadas.

Desde entonces, el pleno del Comité Central de la organización política y el Parlamento analizan dos veces al año la ejecución de lo proyectado, y el Consejo de Ministros, máximo órgano ejecutivo cubano, aprueba políticas dirigidas a asegurar su implementación

Tal como explica el citado artículo de Granma, los lineamientos del Partido y la Revolución son transformaciones cardinales a escala social, a ejecutar bajo las premisas inviolables de no aplicar socorridas terapias de shock, típicas de naciones capitalistas, ni dejar desamparado a ningún ciudadano.

De igual forma, su rápido y efectivo cumplimiento tropieza con obstáculos como la crisis económica internacional y la permanencia del bloqueo económico, comercial y financiero que Washington impulsa contra La Habana desde hace más de medio siglo.

A cinco años de los acuerdos, sólo el 21 por ciento de los lineamientos ha sido implementado, mientras que el 77 por ciento está en proceso, de acuerdo con el órgano oficial del PCC.

Dicho medio aclara que una parte importante de las transformaciones más complejas comenzó a ejecutarse en el último bienio y, debido a eso, “recién comienzan a verse sus frutos iniciales”.

La evolución de Cuba en el período y los retos que aún tiene por delante en el proceso de actualización de su modelo económico, del que la ejecución de los lineamientos es parte indispensable, imponen al venidero VII Congreso del Partido prioridades de trascendencia.

Hacer un balance detallado de lo alcanzado y proyectar soluciones que permitan consolidar y avanzar por la senda acordada en el evento precedente será su mayor desafío, en aras de que la guía u hoja de ruta existente impulse un socialismo genuinamente cubano, democrático, próspero y sostenible.

Tomado de Prensa Latina

http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&idioma=1&id=4783041&Itemid=1

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