Por Lisbet Penín Matos
Malecón. ¡Cuántas historias no guardan tu muro y tu larguísima acera! ¡Cuántos lugares de esta, La Habana de todos, no están relacionados contigo!
Pero de ti, hablaremos más adelante, pues fuiste solo el pretexto para contar la historia de una calle cercana.
Por el nombre de la arteria, es muy importante. Es ancha, con muchos parques, jardines, edificaciones altas, y además, muy transitada. Comúnmente se conoce como Calle G o Avenida de los Presidentes.
En G, como dicen normalmente las cubanas y cubanos que vivimos, pasamos y visitamos esta ciudad, existe un panorama atractivamente singular, pues la vida social es diurna y nocturna. Si va de paseo desde Malecón hasta Carlos III o viceversa, podrá disfrutar no solo de una agradable vista citadina, sino de una historia que compone pasado y presente.
De la historia…
Aún no se sabe realmente la fecha de construcción de esta principal avenida de La Habana, pero hacia fecha tan remota como 1858, fue iniciada la edificación de uno de los barrios más cosmopolitas de esta urbe: EL Vedado. Cuentan que la calle Línea fue la primera que se construyó durante el proceso de urbanización de la ciudad, y perpendicular a ella, se trazarían dos calles que facilitaran la entrada de brisas a las nacientes construcciones: Paseo y G.
¿Por qué de los Presidentes?

Monumento a Omar Torrijos, Panamá
Esta hermosa avenida, con anchos parques, bancos, árboles con forma de campana y cilíndrica guarda, a la vista de todos, varios monumentos a líderes destacados en la historia latinoamericana: Salvador Allende, de Chile; Omar Torrijos, de Panamá; Benito Juárez, mexicano conocido como Benemérito de las Américas; Eloy Alfaro, quien fuera presidente y general ecuatoriano, y Simón Bolívar, El Libertador. También entre los pedestales de la calle G, hay uno, el más antiguo, del que hoy solo existen los zapatos, y perteneció al primer presidente de la república durante la etapa neocolonial: Tomás Estrada Palma.

Monumento a Salvador Allende, Chile
Pero en G y Malecón, quienes recorran el lugar pueden admirar otro monumento singular al Mayor General Calixto García. Un conjunto escultórico, inaugurado en 1958, en el que el prócer de la independencia cubana, aparece en una estatua ecuestre con traje militar. La obra fue realizada por Félix de Wildon y Elbert Poets, quienes levantaron alrededor de la figura del general mambí una especie de muros asemejando una fortaleza, y reflejaron en las paredes interiores grabados con momentos de la historia de Cuba.

Monumento a Mayor General Calixto García
También en G, pero al otro extremo, justo en la intersección con la Avenida Salvador Alllende o Carlos III, descansa otro complejo escultórico dedicado a José Miguel Gómez, segundo presidente de la república neocolonial. El proyecto estuvo a cargo del arquitecto italiano Giovanni Nicolini, y quedó inaugurado el 18 de mayo de 1936. Para la culminación de este monumento, cuentan que fue preciso alargar la calle unos metros más.
G y sus lugares
Numerosos sitios hace que la calle G sea una de las principales arterias de la ciudad.
A ambos lados de la Avenida de los Presidentes se erigen centros de gran importancia como la Facultad de Turismo de la Universidad de La Habana, el Instituto Internacional de Periodismo, el Hospital Clínico Quirúrgico Calixto García, el Hospital Ortopédico Fructuoso Rodríguez, la Alianza Francesa, el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Hotel Presidente, entre muchos otros, muestran su relevancia.
También es posible disfrutar de presentaciones y ventas de libros, espectáculos infantiles, cafés literarios, entre otras opciones.
¿Y de noche?
Tal pareciera que son dos ciudades si tomamos como referencia la rutina en esta arteria. Quizás el misterio detrás de esa dualidad es hasta su propio nombre.
De día, la solemnidad de los complejos escultóricos impone silencio y tranquilidad a pesar de la música en algunos lugares o el paso de numerosos transeúntes.
En cambio, la noche implica algarabía, especialmente durante los fines de semana, pues numerosos jóvenes llegan hasta los bancos, las anchas aceras y el césped para compartir con amistades y disfrutar de un ambiente bohemio entre guitarras y tonadas.
Lo cierto es que a pesar de la dualidad, G es en La Habana de todos, símbolo de historia, entretenimiento, cultura y cubanía.
Buen artículo que refleja las partes bonitas de nuestra ciudad. Interesante y espero que continúe sobre otros lugares
Solía pasar muchas noches en esa calle, la juventud se adueña de ella, de sus bancos y del piso de dus parques. Saludos
Por esto la Habana es ciudad maravilla!! Ya ven los que nos critican!
muy interesantes los datos, es necesario conocer más sobre nuestra ciudad. saludos
Muy buen material, g es una calle muy hermosa y llena de juventud
recuerdo las tardes-noches que pasé en G compartiendo con buenos amigos. Una calle sin dudas emblemática en La Habana
hablando de la avenida de los Presidentes. se le olvidó a Lisbet comentar que faltan algunos presidentes que fueron quitados por el proceso Revolucionario y después taparon los huecos con los presidentes americanos que actualmente existen. se los dejo de tarea…
La verdad es la verdad…
es una lastima que sus propios habitantes no la cuidan, no cuidan de su higiene, y los que tienen que ver con esto tampoco pues los basureros estan votados por doquier.
a pesar de todo esta avenida es preciosa,
muy buen comentario,me gusta la habana,de visita