La genocida Ley Helms-Burton (Parte I)

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Por Miguel Angel García Alzugaray

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Es indiscutible que el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba entraña una conducta criminal, que por su alcance y contenido puede ser calificada de genocida, pues se ejerce con total violación del Derecho Internacional para someter intencionalmente a nuestro pueblo a condiciones de existencia que le han acarreado enormes daños humanos, materiales, económicos y financieros totales o parciales. todo con el objetivo de debilitar la decisión de luchar y vencer, de lograr que claudiquemos en la decisión de ser soberanos e independientes.

Es oportuno recordar que el genocidio se ha definido como: “La puesta en práctica de acciones coordinadas que tienden a la destrucción de los elementos decisivos de la vida de los grupos nacionales, con la finalidad de su aniquilamiento”.

Desde el punto de vista jurídico, el genocidio, ya sea cometido en tiempo de paz o en tiempo de guerra se considera un grave delito de derecho internacional. En la actualidad, el genocidio viene regulado por la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948 y el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI) de 1998 (que entró en vigor en 2002).

Entre las numerosas disposiciones normativas que implementan y consolidan la criminal guerra económico-financiera impuesta a Cuba por EE.UU., se destaca por su acentuado carácter inhumano la denominada Ley Helms-Burton.

La mencionada Ley entró en vigor en 1996, y se concibió para codificar y endurecer la política de bloqueo económico, comercial y financiero impuesta oficialmente en 1962, con el objetivo de subvertir y derrocar al gobierno de Cuba e imponer un régimen del agrado del gobierno de los Estados Unidos.

Consta de cuatro títulos y se aplica desde su promulgación. Se caracteriza por su extremo alcance extraterritorial, por ser violatoria de las normas y principios del Derecho Internacional, contravenir las reglas del comercio y las relaciones económicas internacionales y por ser lesiva a la soberanía de otros Estados, principalmente por la aplicación de sus disposiciones contra las compañías y personas establecidas en el territorio de estos.

El título III establece la autorización a nacionales estadounidenses a presentar, ante tribunales de los Estados Unidos, demandas contra todo extranjero que “trafique” con propiedades estadounidenses que fueron nacionalizadas en Cuba en la década de 1960, en un proceso legítimo, como reconoció la Corte Suprema de los Estados Unidos, llevado a cabo por el gobierno cubano con pleno apego a la ley nacional y al Derecho Internacional.

Entre las aberraciones más significativas, dicho título extiende esta autorización a propietarios que no eran ciudadanos de los Estados Unidos al momento de producirse las nacionalizaciones y cuyas supuestas propiedades nadie ha certificado.

La historia registra con suficiente claridad que la política de bloqueo económico y los problemas bilaterales entre Cuba y los Estados Unidos no tienen su origen en las justas nacionalizaciones que, conforme a la ley y con derecho legítimo, llevó a cabo el gobierno revolucionario.  Las agresiones militares, económicas y terroristas del gobierno de los Estados Unidos comenzaron contra Cuba antes de que se produjeran los actos fundamentales de nacionalización de propiedades estadounidenses.

Es sabido que todas las nacionalizaciones de propiedades extranjeras, incluidas las estadounidenses, contemplaron en ley un compromiso de compensación, que el gobierno de los Estados Unidos se negó incluso a discutir, mientras sí fue asumido por los gobiernos de los reclamantes de otros países, todos los cuales disfrutaron de debida compensación.

En virtud de lo dispuesto en la propia ley Helms-Burton, todos los presidentes estadounidenses desde 1996, incluido Trump en 2017 y 2018, han hecho uso

consecutivamente de la facultad ejecutiva de suspender la aplicación del título III cada seis meses con motivo de reconocer que consiste en el aspecto más burdo e inaceptable de esta contra el Derecho Internacional y la soberanía de otros Estados. También por comprender que su aplicación provocaría obstáculos insuperables para cualquier perspectiva de solución de las reclamaciones y compensaciones a los propietarios estadounidenses legítimos.

Esta ley ha sido rechazada por la comunidad internacional casi unánimemente en las Naciones Unidas, en organismos internacionales especializados y en organizaciones regionales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños y la Unión Africana. Varios países cuentan con leyes nacionales para enfrentar los efectos extraterritoriales de esta ley.

En general, este engendro jurídico es el resumen de las posiciones más agresivas contra Cuba y representa la estrategia más revanchista que la extrema derecha cubano-americana de Miami ha diseñado para tratar de destruir a la Revolución Cubana.

Al respecto se debe señalar que el pasado 16 de enero de 2019, el Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció la decisión de suspender solo por 45 días la aplicación del título III de la Ley Helms-Burton, “para realizar una cuidadosa revisión… a la luz de los intereses nacionales de los Estados Unidos y los esfuerzos por acelerar una transición hacia la democracia en Cuba, e incluir elementos tales como la brutal opresión del régimen contra los derechos humanos y las libertades fundamentales y su inexcusable apoyo a los regímenes cada vez más autoritarios y corruptos de Venezuela y Nicaragua”.

Con ello, el gobierno del presidente Donald Trump amenaza con dar un nuevo paso que reforzaría, de manera peligrosa, el bloqueo contra Cuba, violaría flagrantemente el Derecho Internacional y atacaría directamente la soberanía y los intereses de terceros países.

En virtud de lo expuesto, merece la pena reflexionar sobre el alcance y contenido de este cuerpo normativo anticubano.

Contexto político

Ante la continuidad del proceso revolucionario y los síntomas de recuperación económica, la extrema derecha cubano-americana de Miami y los sectores políticos norteamericanos más conservadores aumentaron sus presiones para tomar medidas más efectivas, fundamentalmente contra la inversión extranjera en Cuba. De ese interés surgió el proyecto de Ley “Helms-Burton”, que es la unión de varias legislaciones propuestas al Congreso entre 1994 y 1995, fundamentalmente por los Representantes cubano-americanos Ileana Ros, Lincoln Díaz-Balart y Robert Menéndez.

Así, en las elecciones legislativas de 1994, por primera vez en 40 años, los republicanos tomaron el control de ambas cámaras del Congreso Norteamericano, planteándose un viraje hacia las políticas más retrógradas y aislacionistas del espectro político norteamericano, y un incremento del poder de influencia de los grupos anticubanos, aliados tradicionales de los republicanos.

En este ambiente, el 9 de febrero de 1995 es introducido por primera vez el proyecto de ley por el senador Jesse Helms (Republicano por Carolina del Norte) en su calidad de presidente del [[Comité de Relaciones Exteriores del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, destacándose que fue la primera propuesta legislativa del Senador Helms luego de su investidura en el cargo, y de una campaña electoral en la que había anunciado sus intenciones de aumentar las sanciones contra Cuba.

A lo largo de 1995 los proyectos Helms (del Senado) y Burton (de la Cámara) fueron objeto de numerosas modificaciones y negociaciones, aunque ninguna de ellas dirigida a modificar su esencia agresiva y hostil contra Cuba, e inclusive, contra aliados importantes de los Estados Unidos.

Finalmente, el proyecto de ley fue aprobado por ambas cámaras el 21 de septiembre y el 19 de octubre respectivamente, luego de más de 4 posposiciones en la fecha de las votaciones, con una mayoría evidente de los votos, que incluso sobrepasaron los 2/3 necesarios para invalidar un posible veto presidencial.

El 24 de febrero de 1996 se produce el derribo de las avionetas del grupo terrorista “Hermanos al Rescate”, este incidente provocó el aumento de la histeria anticubana por parte de los sectores más recalcitrantes en los Estados Unidos, con una importante repercusión en los medios de prensa. Esto conllevó directamente a que Clinton el 26 de febrero tomara un grupo de acciones contra Cuba, entre ellas, manifestó su apoyo para la negociación y aprobación de la Helms-Burton.

Las conciliaciones, efectuadas de forma apresurada por el Comité de Conferencia, tuvieron como resultado el 28 de febrero un proyecto aún más fuerte que incluyó entre otros aspectos la codificación del bloqueo, es decir su conversión de Reglamento Federal bajo el control del Ejecutivo, a Ley del Congreso, que sólo puede ser modificada por dicho órgano legislativo; así como la disminución de otros poderes presidenciales con respecto a la conducción de la política hacia Cuba.

El 5 de marzo fue aprobado por el Congreso el Informe del Comité de Conferencia (no es más que el texto del proyecto de ley conciliado entre ambas Cámaras) con votación de 74-22 en el Senado, y 336-86 en la Cámara de Representantes.

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4 Comentarios

Oscar Ramos Isla dijo:

El gobierno de los Estados Unidos no es el dueño del mundo. Las leyes que impiden el desarrollo de Cuba no existe. Muchos deliran con la Ley Helms-Burton pero todos saben que es solo un nombre no se puede aplicar porque es ilegal.

4 marzo 2019 | 01:14 pm
Oscar Ramos Isla dijo:

Yo rompo relaciones por completo con el gobierno de los Estados Unidos. Cerramos la embajada de ese país en Cuba hasta que se normalicen las relaciones.

5 marzo 2019 | 07:48 am
Oscar Ramos Isla dijo:

Cuba continuara trabajando estrechamente con los demás países del mundo en hará de incrementar los lazos económicos. comerciales, financieros, académicos, culturares con los pueblos libres de nuestro planeta tierra. Porque el presidente de los Estados Unidos Donald Trump parece que está de visita por este planeta.

5 marzo 2019 | 08:07 am
Oscar Ramos Isla dijo:

El imperio de los Estados Unidos va en decadencia, están desesperados y por eso arremeten contra cualquier país. El Título III de la Ley Helms-Burton es un ejemplo de ello…jaja… pobrecito Donald Trump se te están acabando los recursos; Manipulador.

5 marzo 2019 | 08:29 am