La Ciberdefensa, el paradigma bélico de este siglo

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Por Gabriel Oliverio

cyberdefensaLas guerras en el mundo moderno son cibernéticas, y el campo de batalla, Internet.

Así son las guerras hoy: ciberinteligencia, robo de datos comerciales y militares, utilización de la red para desinformar, traficar información sensible y hasta espiar los movimientos de un gobierno. Las armas son computadoras que, conectadas a Internet, operan internacionalmente con sofisticados softwares y son capaces de dirigir desde dron para tomar imágenes, bombardear a distancia gracias a las imágenes proporcionadas por satélites, o conocer los más mínimos detalles de una empresa.

El Presente y Futuro de la Ciberdefensa es el nuevo paradigma bélico de este siglo.

Los delitos de la red no son cometidos por simples hackers como muestran las películas, sino por redes de inteligencia dedicadas a contratarlos en masa para así conformar un ejército capaz de retroalimentarse. Esto posibilita obtener información contextualizada y correlativa con las principales fuentes de datos existentes, tanto públicas como privadas. Nanobots e inteligencia artifical son solo el comienzo de una era que promete luchas interminables por la privacidad de los datos del mundo entero.

Las acciones de ciberespionaje consisten en ciberataques originados o patrocinados por Estados y perpetrados por ellos mismos, o por otros actores a sueldo, siempre con la intención de apropiarse de información valiosa de carácter político, estratégico, de seguridad o económico. Son el principal tema de alerta de los estados desarrollados, conscientes de las amenazas a las que se exponen a diario.

La soberanía de cada país excede a los límites propios del territorio físico. Ya no se trata de defender solamente las fronteras terrestres o marítimas, sino de proteger el Ciberespacio de ataques contra los sistemas de información del Sector público, de las empresas e instituciones de interés estratégico o de aquellas poseedoras de importantes activos de propiedad intelectual e industrial y, en general, contra todo tipo de entidades y ciudadanos.

El Cibercomando de Estados Unidos también conocido por las siglas USCC (United States Cyber Command), creado en 2010, tiene como misión el uso de técnicas informáticas con el objetivo de velar por los intereses de Estados Unidos y sus aliados. Esto incluye la protección directa de sistemas informáticos, actuaciones de respuesta rápida frente a ataques o incluso ejecutar ataques para proteger sus intereses. El Cibercomando trabaja en estrecha colaboración con la Agencia de Seguridad Nacional (NSA).

Barack Obama, por ejemplo, prometió acabar con la cruzada contra el terror de George W. Bush, y sin embargo multiplicó los asesinatos selectivos con los drones. Una guerra menos visible en Occidente; casi desconocida ya que es más virtual, económica y sin bajas propias. Más de 5.000 víctimas de esos ataques letales se registraron en Oriente Medio, África y Asia, ordenados por pilotos sentados frente a un monitor desde 10.000 kilómetros.de distancia con una simple pulsación de su joystick, lo que evidencia que la guerra robótica ya no es un simple juego de Play Station.

La Administración Trump tiene las políticas de Ciberdefensa entre sus prioridades y puso un conjunto de medidas y acciones para combatir las amenazas cibernéticas que se extienden contra infraestructuras que estaban muy poco defendidas o insuficientemente.

Digitally Generated Image of Online Security ConceptLa protección de los ciudadanos estadounidenses y los centros neurálgicos en esta ciberguerra, la cual ocurre sin que la gente se entere demasiado de lo que sucede, es el gran objetivo del Presidente Trump, quien impulsa una ciberdefensa más moderna y adaptada a los riesgos del Ciberespacio. Su principal objetivo es ser proactivo frente al espionaje y el ataque cibernético en contra de su país.

Diplomáticos, espías y hackers están en el ojo de la tormenta, ya que las principales filtraciones y robos de información sensible, sucedieron en los propios Estados Unidos. Es por eso que también apunta contra los medios de comunicación, los cuales silenciaron incidentes cibernéticos gravísimos durante la presidencia de Obama.

Es vital entonces entender que hoy el futuro está en establecer políticas estratégicas de seguridad y defensa del Ciberespacio. Donde prime una coordinación más ágil y útil con los servicios de inteligencia y con proveedores y contratistas privados en materia de ciberfedensa, así como mantener a salvo las nuevas ciber armas de defensa y ataque de filtraciones interesadas y sabotajes.

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