Por Jorge Wejebe Cobo
La más grande reconversión de espÃas y redes de agentes de la historia moderna ocurrió a finales de la II Guerra Mundial, cuando los servicios secretos norteamericanos recorrieron la Europa devastada en busca de colaboradores de la Gestapo y órganos de inteligencia nazis, para ser reutilizados contra la Unión Soviética.
AsÃ, miles de criminales de guerra prófugos de la justicia comenzaron a trabajar en la Oficina de Servicios Secretos de Estados Unidos (OSS), antecesora de la Central de Inteligencia norteamericana (CIA).
Todo comenzó en mayo de 1945. El Ejército Rojo tomó BerlÃn y el General Reinhard Gehlen, jefe del espionaje militar contra la URSS se rindió a la contrainteligencia militar norteamericana y negoció con éxito garantÃas para su vida, a cambio de sus servicios y la entrega de archivos con cientos de expedientes de agentes e informaciones recolectadas sobre la URSS, obtenidas mediante la tortura y el asesinato de miles de prisioneros soviéticos en los campos de concentración.
Gehlen demostró a los interrogadores sus grandes conocimientos, al revelar
los nombres de oficiales de los propios servicios de inteligencia estadounidenses, que eran miembros secretos del Partido Comunista de Estados Unidos, información muy oportuna para el inicio de la cacerÃa de comunistas y sus simpatizantes en la sociedad norteamericana.
El destino de Gehlen, sin embargo, no se decidió por hechos coyunturales, ni por su locuacidad e importancia como fuente de información. Desde 1942 Allen Dulles, futuro Jefe de la CIA y en aquel entonces responsable de la OSS para Europa, radicado en Suiza, planificó la Operación Paper Clip, concebida para el reclutamiento de cientÃficos y especialistas alemanes que pudieran ser útiles al gobierno norteamericano.
Dulles también sostendrÃa conversaciones con el General de las SS Karen
Wolf, representante de Himmler, para una rendición por separado de las tropas alemanas en el frente anglo-norteamericano, con la finalidad de una posible alianza contra la URSS que hiciera frente a la expansión comunista en Europa.
El 20 de septiembre de 1945, Gehlen y tres de sus más destacados oficiales, fueron enviados a Estados Unidos para comenzar a trabajar para la OSS en su reorientación contra el bloque soviético.
En julio de 1946 fue liberado de su estatus de Prisionero de Guerra «especial» y enviado a Alemania, donde comenzó a operar una organización de inteligencia, que luego serÃa conocida como «Gehlen Org.» a la cual la OSS asignó inicialmente 5 millones de dólares y llegó a emplear a miles de alemanes buscados por crÃmenes de guerra y miembros de las SS, a muchos de los cuales incluyó en la llamada ruta de las ratas que llevaron a Sudamérica a centenares de criminales bajo identidades falsas.
Agentes reclutados
Entre los agentes reclutados se encontraban el Doctor Franz Six y Emil Augsburg miembros de las SS, implicados en el genocidio de judÃos, intelectuales y guerrilleros en Rusia, ex jefes de la Gestapo y miembros de organizaciones fascistas de Rumania, Yugoslavia y Ucrania, que rápidamente comenzaron a realizar acciones terroristas y de espionaje en las zonas ocupadas por el Ejército Soviético.
Gehlen sabÃa que al exagerar la supuesta amenaza soviética, podÃa mantener el interés de Washington y asegurar los fondos necesarios para su organización, de ahà que desinformara a Estados Unidos sobre el ejército soviético del que aseguraba tenÃa listas 208 divisiones motorizadas y de tanques, que podrÃan arrasar el continente en poco tiempo. En realidad, el Ejército Rojo en 1946-1947 no contaba con la capacidad militar necesaria para invadir Europa occidental, por las enormes pérdidas que habÃa sufrido en la reciente conflagración.
La Organización Gehlen fue finalmente convertida en el órgano de inteligencia de Alemania Occidental, en abril de 1956, con el nombre de Bundesnachrichtendienst (BND). Reinhard Gehlen fue ascendido a Teniente General de las Fuerzas Armadas y mantuvo el más alto cargo jerárquico de la inteligencia alemana, llegando al rango de Mayor General, hasta que fue obligado a renunciar tras un escándalo polÃtico en 1968, por la infiltración de un agente de la KGB que ocupaba un importante cargo en esa organización.
La Red Gladio
Quizás el mayor aporte de Gehlen al dominio y penetración de Estados Unidos y sus servicios especiales en Europa es el de ser fundador de una organización secreta dirigida por la CIA con ramificaciones en toda Europa Occidental conocida como Red Gladio, concebida supuestamente para actuar en la retaguardia de los ejércitos soviéticos cuando ocuparan Europa Occidental.
El verdadero objetivo de la organización secreta era evitar que en Europa occidental se instauraran gobiernos progresistas que incluyeran a los comunistas. Hasta la década de 1980 la Red Gladio realizó acciones terroristas, asesinatos de polÃticos, participó en golpes de estado, como el de Grecia en 1967 y en operaciones encubiertas, principalmente en Italia donde se le relaciona con el secuestro y asesinato del presidente del senado Aldo Moro en 1978, quien poco antes habÃa decidido incluir a los comunistas en su gabinete.
Sólo después de la caÃda del muro de BerlÃn, polÃticos italianos, funcionarios de la OTAN y ex oficiales de la CIA reconocieron la existencia de la Red Gladio y los aportes del ex general nazi a su concepción y organización.
En 1999, durante la celebración del aniversario 50 del inicio de las relaciones entre el BND y los servicios especiales estadounidenses, el Director de Operaciones de la CIA hizo pública la documentación que demostraba el apoyo de esa organización al criminal de guerra Reinhard Gehlen, quien falleció en 1979, lleno de honores y con el reconocimiento de ser una leyenda real en el espionaje de la RFA.
La KGB de la URSS , el MI5 y su gemelo antÃpoda el MI6 británicos, la SURETE francesa, el Mossad de Israel , la STASI de la RDA y la CIA con su opositor FBI y yankees, siempre han sido los servicios Especiales de espionaje y Contra espionaje más famosos, conocidos y temidos en el orbe e incluso mucho de ellos ha utilizado métodos tan o más censurables que los que constantemente se le achacan a la Gestapo NAZI, sin la menor intención de defender en lo más mÃnimo a esta diabólica e inhumana organización de espionaje y represión fascista.