Por Yusuam Palacios Ortega

Los enemigos de la Revolución pretenden separar a la juventud de las generaciones que condujeron al triunfo del 1ro de enero de 1959. Los jóvenes nos encontramos a la vanguardia de la lucha por el futuro de Cuba y su Revolución, de ahà que la participación de las nuevas generaciones es vital para la continuidad y para construir el socialismo. Que los jóvenes continúen llevando adelante grandes tareas, es una necesidad.
Los jóvenes formamos parte de la sociedad, somos un ingrediente imprescindible en su desarrollo, su propia vida, por ello es preciso que asumamos cada reto con más responsabilidad. Necesitamos hacer por la construcción de ese socialismo que necesitamos, y entregarnos a esa tarea con inteligencia, cultura, compromiso y convicción profunda de que sà podemos. Son muchos los retos: primero, prepararnos mucho, estudiar todos los dÃas, forjar nuestro carácter trabajando con amplio sentido del deber; defender la obra revolucionaria, humanista y preñada de justicia social; defender el socialismo, seguir construyéndolo desde los actuales códigos que mueven el mundo.

Tenemos el reto de llegar con estas ideas, de sembrarlas todo el tiempo asà como de sembrar conciencias en el diverso y amplÃsimo espectro de jóvenes que tiene Cuba. Nuestra realidad nos pone un desafÃo ante el contexto complejo en que nos toca vivir, donde cada vez son más fuertes los peligros de ser colonizados por el capitalismo hegemónico y devorador: seguir cultivando al pueblo desde la historia nuestra, la cultura que nos distingue, los valores y principios que nos sostienen.
Un reto que es medular, y al que tenemos que dedicarnos con mucha fuerza es fortalecer el trabajo con el pensamiento, es muy importante que hagamos del pensar un ejercicio cotidiano, responsable, que nos formemos más en un pensamiento crÃtico, no contemplativo y sà que nos permita ir a la esencia de las cosas, que sigamos promoviendo el diálogo, que fomentemos en los más jóvenes la necesidad del ejercicio del criterio como forma también de la dignidad, del pensar como acto de servir. Es un reto continuar, pese a cualquier obstáculo, en una lucha desigual, la de David contra Goliat, vencer al capitalismo, defender una propuesta cultural emancipatoria, estar preparados para cualquier batalla. Eso significa ser antimperialista hoy; y ahà tenemos el ejemplo de MartÃ, de Mella, de Guiteras, del Che, de Fidel.

Los jóvenes tenemos mucho que hacer en la Cuba de hoy, en la humanidad de hoy. Martà salva y nos corresponde, tenemos esa misión, de tocar las puertas con MartÃ, de acercarlo más al pueblo, de junto a él propagar lo mejor de nuestra cultura, las ideas que defendemos, de llegar al pueblo con sensibilidad, con una conversación capaz de atraer, como si fuéramos maestros ambulantes. Tenemos que ser muy inteligentes ante esta guerra de sÃmbolos, y no podemos dejar que sÃmbolos como Martà sean vulnerados en nuestras propias narices.
Hay que leer mucho a MartÃ, nos toca buscar las mejores maneras de intencionarlo, hay que acercar más a los jóvenes a la historia de Cuba, con métodos desde la propia enseñanza más atractivos y eficaces. En esa lÃnea andamos y no cejaremos en el empeño, estamos convencidos de que Cuba vencerá, de que, recordando al Maestro, quien se levanta hoy con Cuba, se levanta para todos los tiempos.
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Es un lindo texto pero no habla nada de los serios problemas que condicionan que hoy muchos menos jóvenes quieran entrar la las filas de la UJC (organización vanguardia de nuestros jóvenes).
Muchos son los logros alcanzados con el sacrificio de nuestros padres y abuelos pero hay que fomentar que rebeldÃa no es sinónimo de antisocial y que equivocarse (por llamarlo de alguna manera pero que no quiere decir que ellos hagan las cosas mal por hacerlas diferentes) es algo natural y necesario en el camino de maduración cognitiva.
PD: Recordemos que el ser humano no actúa siguiendo patrones lógicos, actúa por emociones y sentimiento. La UJC tiene que enamorar a los jóvenes (marketing polÃtico), mientras no sea asà y solo se repitan viejos clichés se seguirán perdiendo jóvenes, victimas del consumismo y la industria del OCIO.
saludos