Por Ana Hernández
En Nuestra América otra Cumbre del Movimiento de PaÃses No Alineados, lo que sin duda para la mayorÃa de los estados miembros plenos, y observadores en la región, constituye un reconocimiento.
Margarita, la isla mayor de las tres que conforman el portal insular de Venezuela al Caribe, es la Capital mundial que por estos dÃas acoge la XVII Conferencia Cumbre del MNOAL, en un contexto singular tras la embestida y los nuevos aires que soplan de la derecha oligarca en el hemisferio.
Para esta edición de isla de Margarita, en el debate habrá intereses sobre tópicos comunes de la región: La paz, como cuestión medular del Movimiento, y que tiene en Latinoamérica eventos interesantes con avances prácticos, pero que además está en la agenda como elemento muy particular, en organismos de integración surgidos en la Patria Grande.
El terrorismo, por otra parte, expande los conflictos, y aunque es peligro real y urgente, sirve de pretexto a incursiones e instalaciones militares que procuran trazar dominio sobre recursos valiosos, fundamentalmente con el petróleo.
Por cuarta vez en el continente latinoamericano, la ocasión parece ideal para poner sobre la mesa la ofensiva solapada, y no tan solapada sobre legÃtimos gobiernos progresistas que sufren golpes sucios para despojarlos del poder y desmantelar las reivindicaciones sociales conquistadas.
Venezuela, toma la sede cuando el mundo tiene sobre ella un criterio de paÃs en convulsión, dado el retrato que venden los medios financiados por las rancias oligarquÃas de la región, con el apoyo autoritario de los amos del norte, Los Estados Unidos.
Una nación cuyo pueblo resiste el embate de un boicot económico y la conspiración polÃtica de una oligarquÃa supeditada a intereses extranjeros tendrá ahora la oportunidad de mostrarse como es, basado en el prestigio de una polÃtica exterior que reformó para bien el Comandante eterno Hugo Chávez y que con múltiples zancadillas de esa derecha, continúa el Presidente Nicolás Maduro, sometido como nunca a un cerco de calumnias y arremetidas que podrÃa desbaratar en el escenario fundamental del MNOAL.
Con la realización de la XVII Conferencia Cumbre, Venezuela será nombrada Presidente del Movimiento, y su gobierno, como para confirmarse en su autoridad polÃtica, llevará sobre sus hombros la tercera dirección de un organismo multilateral de manera simultánea; pues ya lo es de Unasur y Mercosur.
Los Estados Miembros y observadores llegan a Isla Margarita con principios muy definidos, y que se sustentan en la labor del movimiento durante toda su historia.
Respeto por los derechos fundamentales del hombre y para los fines y principios de la Carta de las Naciones Unidas.
Respeto para la soberanÃa y la integridad territorial de todas las naciones.
Reconocimiento de la igualdad de todas las razas y de todas las naciones, grandes y pequeñas.
Abstención de intervenciones o interferencia en los asuntos internos de otros paÃses.
Respeto al derecho de toda nación a defenderse por sà sola o en colaboración con otros estados, en conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.
Abstención de participar en acuerdos de defensa colectiva con vista a favorecer los intereses particulares de una de las grandes potencias.
Abstención por parte de todo paÃs a ejercitar presión sobre otros paÃses.
Abstención de actos o de amenaza de agresión y del uso de la fuerza en los cotejos de la integridad territorial o de independencia polÃtica de cualquier paÃs.
Composición de todas las vertientes internacionales con medios pacÃficos, como tratados, conciliaciones, arbitraje o composición judicial, asà como también con otros medios pacÃficos, según la libre selección de las partes en conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.
Promoción del interés y de la cooperación recÃproca.
Respeto por la justicia y las obligaciones internacionales.
El Movimiento de PaÃses No Alineados (MPNA o MNOAL) es una agrupación de Estados conformada durante la Guerra FrÃa, el conflicto geopolÃtico e ideológico mundial de la segunda mitad del siglo XX que se manifestó con el enfrentamiento indirecto entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. La finalidad del MPNA era conservar su posición neutral y no aliarse a ninguna de las superpotencias ya nombradas. Aunque haya caÃdo el Muro de BerlÃn (1989) y la URSS se haya disuelto (1991), la organización continúa vigente.