Homenaje de un niño a su ídolo #90RazonesPorFidel

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Marlon muestra unas 400 imágenes del líder de la Revolución. Foto: Otoniel Márquez

Adianez Fernández Izquierdo

SAN ANTONIO DE LOS BAÑOS, Artemisa.— Marlon Méndez tiene diez años. Es un niño travieso, inquieto, pero se distingue entre los de su edad por tener un superhéroe de carne y hueso, sin capas ni superpoderes. Desde los tres años de edad, cuando vio a Fidel por vez primera en televisión, siente una admiración profunda por el líder de la Revolución, ese que, según su abuela María Elvira le explicó en aquel entonces, había dado a los niños cubanos escuelas y círculos infantiles.

Desde ese entonces Marlon comenzó una tarea que parece no abandonar: colecciona con mucho esmero y dedicación cuanta foto o libro encuentra sobre Fidel, y no solo los atesora, sino que los exhibe en su cuarto y en otros sitios de una casa donde también parece habitar el Comandante.

María Elvira quedó asombrada cuando con tan corta edad vio a Marlon pegando fotos para hacer «un rincón para Fidel». Le dijo: «Te voy a apoyar», y lo ayudó con fotos, recortes de periódicos y leyéndole textos que mostraban al Fidel niño y su evolución hasta el revolucionario. Confiesa que lo que más le gustaba al principio eran las anécdotas de las travesuras de Fidel en la niñez.

Apenas aprendió a leer comenzó a descubrir los textos él mismo, y ya son varios los que ha leído de una colección propia que, gracias a la periodista y escritora Marta Rojas, creció considerablemente. La victoria estratégica tiene especial significado, porque fue el primero que le leyó su abuela y posee un ejemplar firmado por Fidel.

Sí, porque Marlon a los ocho años lo conoció personalmente. De ese momento lo recuerda todo: «Días antes habían venido periodistas de Cubavisión Internacional a entrevistarme y Fidel vio el trabajo. Dijo que en menos de 72 horas quería verme y así fue. Llegué de verde olivo porque así andaba siempre él; me abrazó, me dio un beso, y hablamos de todo un poco. Él cumplió así el sueño que yo tenía desde que lo vi».

Por ese sueño cumplido, Marlon, pequeño de edad pero con un gran corazón, decidió regalarle al Comandante y al pueblo de Cuba en este cumpleaños 90 algo especial. Su casa abrió las puertas para que todos disfruten de una exposición que organizó con mucho cariño, donde aparece su ídolo en unas 400 imágenes.

La ocasión fue propicia, además, para que la comunidad disfrutara de un bonito espectáculo cultural en el que también Marlon reconoció a quienes le han apoyado en esta tarea de recopilar la memoria gráfica de Fidel; el más especial de todos los reconocimientos fue para el líder histórico de la Revolución.

Y aunque no hubo diplomas impresos para ellos, este pequeño guarda en su pecho la gratitud hacia la familia: su abuela María Elvira, sus padres Wendy y Yusdel, y el hermanito Alejandro, quienes de una forma u otra le han ayudado siempre.

Al finalizar, el grupo de teatro ariguanabense Los Cuenteros ofreció una puesta en escena para todos.

Juventud Rebelde

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