Por Martha Eugenia López Villeda *

La dimensión de Fidel como dirigente de la Revolución Cubana una vez más quedó demostrada al conmemorarse el primer año de su desaparición fÃsica.
En más de medio siglo como paÃs subdesarrollado, Cuba logró avances en indicadores que pueden compararse con los paÃses del primer mundo, a pesar de las limitadas riquezas naturales del paÃs. Al mismo tiempo, ha enfrentado los ataques económicos, terroristas y polÃticos del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica. Siempre dando al pueblo un papel participativo.
A Fidel, los niños y jóvenes lo recordaron en los centros docentes con amor, asà como los trabajadores en sus centros laborales, reconociendo su labor con compromisos de seguir adelante sus orientaciones y la construcción del socialismo. A los cantos, poesÃas y bailes protagonizados en los propios centros se mezclaban  las lágrimas. Las raÃces de su obra están en el pueblo. La admiración y el amor a Fidel se han hecho sentir con potencia increÃble.
Las fuerzas enemigas pensaban que la falta de Fidel destrozarÃa el proceso revolucionario cubano, y ahora aprecian que su ideario, sus programas, orientación y acciones representan un impulso al proceso, a las tareas a realizar, al fortalecimiento de la Revolución Cubana.
Su talla de estadista, de luchador justo y humano, de lÃder internacional también ha estado en esta conmemoración en varios paÃses.
¿Cómo olvidar el bien que ha derramado por varios pueblos a través de los programas de salud y educación que ideó y organizó? ¿Cómo olvidar el apoyo a la lucha independista de paÃses del continente africano? ¿Cómo olvidar su voz objetiva, fuerte, emotiva, valiente, planteando en el seno de las Naciones Unidas las condiciones de los paÃses subdesarrollados, el nefasto e inhumano  papel del neoliberalismo, de la deuda externa? También resonó su planteamiento llamando al cuidado del medio ambiente y alertó el camino que se seguÃa hacia la destrucción de la tierra.
Fortalecer la presencia de Fidel, siguiendo sus orientaciones, la construcción de una sociedad justa y humana, el socialismo ha sido la respuesta del pueblo, al año de su desaparición fÃsica. En la práctica está presente Fidel, su luz sigue guiando, iluminando, el pueblo lo siente presente. Esa es la Hazaña, que no esperaba el enemigo.
*MSc. Martha Eugenia López Villeda, mexicana, incorporada al proceso revolucionario cubano desde 1955, ha escrito varios libros.
Fidel es y seguira siendo el mayor ejemplo de los que luchan por un mundo más justo e igualitario.