Especialistas de la realidad cubana: humo y espejos

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15239274_1294463200595393_183804124_n.pngPor José Luis Alonso Lanza

Mis recorridos por las redes sociales, blogs y otros medios informativos, me asombran por la calidad de la información que emiten de Cuba y los cubanos, quienes en esta bella Isla del Caribe hemos decidido vivir, luchar, educar a nuestros hijos, cuidar de nuestros ancianos; en fin, construir una mejor sociedad. Sin embargo, hoy existen espacios donde de forma insustancial,  expresan un desconocimiento total de esta pequeña Nación.

La acusación principal que enarbolan estos medios, “especialistas de la realidad cubana”, es la de una presunta violación de los derechos humanos, un aspecto que es visto, en todo momento, bajo la óptica de la democracia y los derechos humanos impuesta por los Estados Unidos de Norte América (EE.UU.).

Como la información que se brinda en estos medios informativos ha capturado mi atención, me he dedicado a buscar, en mi contexto, una persona o un caso que sean claro ejemplo de violación de derechos humanos o de los derechos civiles. Asombrosamente, ni en mi barrio, ni en mi Universidad, ni siquiera en mi ciudad he podido encontrar a un paisano que sufra el incumplimiento de La Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH), documento declarativo adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 217 A (III), el 10 de diciembre de 1948 en París.

Esta declaración, en su preámbulo, deja establecido la necesidad de hombres y mujeres a vivir en un estado de derecho, donde el ser humano no se vea compelido como algo inevitable a la rebelión contra la tiranía y la opresión y, entre otros “considerandos”.

Sobre estos dos primeros “considerandos”, una acotación. Cuba vive en un estado de derecho, basado en una filosofía muy diferente, por ejemplo, a la que se lleva a cabo en los EE.UU. Y en esta Isla, a pesar de todo lo que expresan estos “especialistas de la realidad cubana”, ningún ciudadano es irrespetado por las autoridades, ningún ciudadano, aún bajo una acusación de delito cometido, es sometido a ninguna forma inhumana de tratamiento personal.

La Declaración también establece, en los artículos del 3 al 27, aquellos derechos que, según el jurista francés René Cassin, son de carácter personal, así como los derechos del individuo ante la comunidad[2]. Dichos acápites hablan de la prohibición de todas las formas de esclavitud, torturas, penas, tratos crueles, inhumanos o degradantes, o de la inculpabilidad hasta que se demuestre lo contrario. Y, principalmente, se destaca que estos aspectos deben ser proclamados sin distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier índole (artículos 1 y 2).

Los aspectos más explotados por los medios y campañas mediáticas enemigas, se tienen en los artículos del 18 al 21, donde se recogen los derechos de pensamiento, conciencia, religión y libertades políticas. En Cuba, claro que usted puede pensar diferente, y hasta ahora, ser cubano no revolucionario  no lo priva de ninguno de sus DERECHOS como ciudadano del país, pues sus  hijos siguen teniendo una educación primara, media y superior gratuita, y una asistencia médica, general y especializada gratuita. Por otro lado, sin importar si usted es católico, protestante, hebreo o practicante de la religión lucumí; o sea negro o blanco, ninguna de estas razones implican, en esta Isla, ser excluido, y hoy, se vive en un estado de derecho.

Estos “especialistas de la realidad cubana” debieran mirar hacia sus propio país, para que expliquen por qué los ciudadanos de los EE.UU. son maltratados policialmente, donde un negro no tiene las mismas probabilidades ante un tribunal que un blanco, donde la mujer es discriminada y percibe un salario evidentemente inferior al de los hombres, donde el ciudadano es espiado a través de los medios de comunicación y las redes sociales, donde la educación y la salud es un privilegio de una parte de la población, y donde existen derechos bien diferenciados entre pobres y ricos.

Y es que nuestras principales violaciones de los derechos humanos es no aceptar la prepotencia de los EE.UU. en nuestros asuntos internos, es no acceder a vivir bajo la imposición de un bloqueo inhumano y despiadado que quita a muchos niños enfermos de cáncer el poder obtener un tratamiento adecuado. Y sobre todo, nuestra mayor violación, es haber construido una nación socialista solo a 90 millas de los EE.UU.

Nada, que estos “especialistas de la realidad cubana”, no son más que humo y espejos…

 

[1] Graduado de Ingeniera Mecánica en la CUJAE, posee una maestría en pedagogía universitaria. Jubilado. Profesor de la Universidad Tecnológica de La Habana (CUJAE)

[2] René Samuel Cassin (Bayona, Francia, 5 de octubre de 1887 – París, 20 de febrero de 1976) fue un jurista y juez francés, redactor principal de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, galardonado en 1968 con el Premio Nobel de la Paz. Fue también fundador del Instituto Francés de Ciencias Administrativas (IFSA), creado en 1947 y de la UNESCO. Fue presidente del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y recibió la Gran Cruz de la Legión de Honor de Francia

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