Documentos imprescindibles para conocer la #RevoluciónCubana

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el-significado-de-la-revolucion-cubana-i-por-orlando-cruz-capotePor Giselle Armas y Yasminka Bombus

Los siete libros que reúnen Documentos de la Revolución Cubana entre 1959 y 1965 recibieron el pasado año Premio Nacional de Ciencias Sociales de la Academia de Ciencias de la República de Cuba, cada libro reúne una selección de documentos correspondiente a un año de la revolución. La publicación de una colección de libros de este tipo es la primera vez que se realiza, por lo que es importante que lectores, y estudiosos e interesados en el desarrollo de la Revolución Cubana la conozcan.

Entre 1959 y 1965 se llevaron a cabo los más profundos cambios institucionales, socioeconómicos e ideológicos en la sociedad cubana y por ende, se desató una intensa lucha de clases con gran apoyo material del imperialismo estadounidense; se rompieron los lazos y la dependencia neocoloniales, por lo que el gobierno estadounidense aplicó el bloqueo y obligó a los gobiernos de Latinoamérica a romper relaciones con Cuba; se elevó la participación popular, incluida la defensa militar de la Revolución a niveles nunca antes conocidos; se unificaron las fuerzas revolucionarias en una sola organización política: las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI). Se logró la victoria de Playa Girón y se produjo el desenlace de la Crisis de Octubre, dos hitos de alcance internacional. Al ser reestructuradas las ORI después de distintas vicisitudes entre ellas el peligroso sectarismo, se constituyó el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC) bajo métodos organizativos propios; se desplegó una concepción original sobre qué es y cómo llegar al comunismo. Fue firmado el convenio intergubernamental con la Unión Soviética para la masiva exportación de azúcar hacia el gigante multinacional.

La selección culmina en 1965 en tanto finalizó una de las contiendas más desconocidas y decisivas en el ámbito de la defensa y la seguridad de la nación cubana: la liquidación del bandidismo mediante su enfrentamiento a través de una estrategia político-militar revolucionaria denominada Lucha contra Bandidos (LCB), que enfrentó entre 1959 y 1965 a 299 bandas que operaron con 3995 alzados contrarrevolucionarios, fue necesario movilizar a 100 000 trabajadores y tuvo un costo de unos 1000 millones de pesos [1] ; 2) se constituyeron las administraciones regionales y locales en todo el país, concebidas como órganos para administrar los servicios que no podían ser dirigidos de forma centralizada, y 3) se constituyó el Comité Central del nuevo Partido Comunista de Cuba identificado como un partido de tipo leninista con fuertes raíces martianas.

1959 Primer año de la libertad [2]

El triunfo de la Revolución cubana el 1ro de enero de 1959 constituyó el preludio de un proceso verdaderamente revolucionario, debido a las numerosas transformaciones que trajo consigo, en función del logro de una sociedad en armonía con los resultados obtenidos, tras un esfuerzo continuo por parte de la totalidad que integraba la nación cubana. Muchas de las transformaciones efectuadas son conocidas por las generaciones más jóvenes, ya sea por la vía académica o mediante el testimonio contado por quienes lo vivieron.

En el año 2006, al salir a la luz el libro Documentos de la Revolución cubana1959, se logró la apertura de un nuevo modo de acceso a los acontecimientos indispensables que sucedieron durante el primer año de Revolución. Sus autores: el Doctor en Ciencias Filosóficas José Bell Lara, la Doctora en Ciencias Económicas Delia Luisa López García y la Doctora en Ciencias de la Educación Tania Caram León, han ofrecido a todo el público ávido de conocimientos en relación con el transcurso del triunfo revolucionario, una espléndida oportunidad de revivir mediante sus líneas todo cuanto aconteció durante 1959, año en que se logra la liberación nacional y distinguido por las transformaciones de liberación social, motivos que condujeron a que 1959 fuese proclamado como Año de la Liberación.

La lectura de Documentos de la Revolución cubana 1959, resulta muy agradable al lector, pues logra entrelazar, respetando el orden lógico-histórico, los acontecimientos sucedidos y los documentos conformados en el período, todo esto bajo el matiz explicativo que ofrecen los autores respecto a la documentación que integra el libro.

Meritoria ha sido la tarea de sus autores al compilar en un libro las leyes, los decretos o regulaciones emitidas por el Consejo de Ministros, los discursos, las comparecencias televisivas, las entrevistas periodísticas, las notas diplomáticas y momentos en los que se hace sentir la voz de miembros relevantes del Ejército Rebelde tales como Ernesto Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Raúl Castro y sin duda alguna, la figura que guió el proceso revolucionario, Fidel Castro.

Según queda testimoniado en el libro, fueron Fidel, el Ejército Rebelde y el pueblo cubano, quienes adquirieron una posición protagónica durante 1959, al encaminar la Revolución por el camino de la total independencia y verdadera libertad. Desde su cargo de Primer Ministro, Fidel logró una transformación progresiva comenzando por el poder político, el cual fue depurando de vestigios burgueses, hasta erradicar los elementos que regían la vida social, los cuales tenían al pueblo maniatado en función de los intereses del poder.

Resulta muy interesante indagar en un proceso que desde su comienzo con la toma de Santiago de Cuba por la columna I del Ejército Rebelde el 1ro de enero, hasta la aprobación de la Reforma Integral de la enseñanza el 22 de diciembre, muestra el optimismo vigoroso de Fidel de materializar lo planteado en La historia me absolverá. Con su voz firme y decisiva logró el apoyo incondicional del pueblo, el cual mantuvo una entera disposición de esfuerzo y sacrificio en aras de la creación de una nueva realidad social.

Los discursos emitidos por Fidel desde Radio Rebelde -tal como queda inmortalizado en la portada del libro- para encomendar al pueblo a la realización de alguna tarea o para alentar y fortalecer las convicciones de la nación, integran la variada gama de información relevante que contiene la obra Documentos de la Revolución cubana1959. Asimismo no faltan acontecimientos decisivos en el futuro de la nación tales como:

  • La promulgación de la Ley fundamental de la República el 7 de febrero, la cual conserva la mayor parte del articulado de la Constitución de 1940, creada a fin de normar la vida institucional de la Revolución.
  • La creación del Instituto Nacional de Ahorro y Vivienda el 17 de febrero, concebido para fomentar el ahorro y dar solución al problema de la vivienda mediante la eliminación del juego.
  • El grupo de medidas de beneficio popular aprobadas en el mes de marzo entre las que figuran la intervención de la Cuban Telephone Company, la Ley de rebaja de alquileres de las viviendas, la creación del Instituto de Arte e Industria Cinematograficos (ICAIC) y de la Imprenta Nacional de Cuba, en función de promover el desarrollo cultural del país.
  • La firma el 17 de mayo de la Ley de Reforma Agraria de 1959, la cual proscribió el problema estructural más agudo de la sociedad cubana: el latifundio, además distribuyó tierras a los campesinos desposeídos, erradicándose la explotación a que eran sometidos por diversas vías, el campesinado y los obreros agrícolas.
  • La creación del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) el 16 de octubre, como fortalecimiento de la preparación militar defensiva ante las acciones subversivas contrarrevolucionarias sufridas por el pueblo durante 1959.
  • La aprobación de las Bases y normas legales reguladoras de la Reforma Integral de la Enseñanza el 23 de diciembre, la cual constituyó un primer paso para la creación de un nuevo sistema educacional cubano.

Una valiosa cronología del año 1959 concluye el libro para precisar los acontecimientos nacionales más destacados en los doce primeros meses de Revolución. A pesar de todo cuanto se logró en un año, el proceso revolucionario siguió adelante; queda pendiente entonces el encuentro con un segundo libro que compile tan bien como lo ha hecho Documentos de la Revolución cubana 1959, la continuidad del proceso revolucionario.

1960: Año de Patria o Muerte [3] Descripción: Cubierta de la segunda edición de Documentos de la Revolución cubana 1960

A un año de la victoria revolucionaria, Cuba transitaba por enormes transformaciones, las cuales resultaban imprescindibles para el logro de una sociedad libre e independiente. Durante 1959 se dieron notables pasos de avances en función de estos objetivos, mas las circunstancias demandaban ahondar más en el proceso, reafirmar las convicciones y continuar las transformaciones sociales, económicas y defensivas en aras de la obra de la Revolución.

Documentos de la Revolución cubana 1960, llega al lector con la oportunidad de presentarle lo que aconteció en Cuba durante el segundo año de Revolución, mediante la documentación del período. Son las leyes, los decretos y resoluciones emitidos por el Consejo de Ministros y los organismos de la Administración Central del Estado, así como los discursos y artículos escritos en publicaciones de la época, elementos relevantes que una vez más permiten comprender el momento histórico.

Sus autores: el Doctor en Ciencias Filosóficas José Bell Lara, la Doctora en Ciencias Económicas Delia Luisa López García y la Doctora en Ciencias de la Educación Tania Caram León, en un empeño conjunto lograron dar continuidad al testimonio indeleble de la obra de la Revolución cubana. Semejante labor no dejará de ser meritoria pues invita a todo lector interesado en ahondar en los primeros años de Revolución o en algún documento en específico del año 1960, a profundizar en la historia desde la historia misma y desde la consulta directa con las fuentes originales, el lector puede tener una percepción subjetiva distinta de las mismas.

Esta segunda obra compilatoria de los documentos que sustentaron los primeros cambios revolucionarios, quedó organizada de acuerdo a la lógica temática de los contenidos, lo cual hace que se agrupe en cuatro secciones, la primera de ellas dedicada a todo cuanto aconteció respecto a la educación y concientización del pueblo; la segunda sección trata la documentación en relación con la independencia económica; la tercera sección aborda la materialización de las decisiones acordadas respecto a la defensa de la Revolución y la cuarta sección reúne los documentos relacionados con la radicalización y participación de las masas.

De necesaria presencia resulta una cronología del año 1960 en las últimas páginas del libro, con la intención de precisar los acontecimientos nacionales más destacados en el segundo año de Revolución, denominado Año de la Reforma Agraria debido a los avances en su aplicación. No en vano el Instituto Nacional de la Reforma Agraria (INRA), junto al Ejército Rebelde, constituyeron la matriz de la nueva institucionalidad revolucionaria.

Para el año 1960, la dinámica de la nación cubana se distinguía por enfocar como centro de atención, la marcha del proceso revolucionario iniciado en enero de 1959, marcado ahora por una mayor intencionalidad, un grado superior de desarrollo y la profundización en cada elemento que lo integraba, todo lo cual respondía a una causalidad: la radicalización ideológica de las masas.

El Gobierno revolucionario y el pueblo cubano, al construir y vivenciar todo cuanto acontecía a su alrededor, adquirió de forma progresiva nuevas concepciones ideológicas; sus propios logros sociales fueron incidiendo en su subjetividad, logrando así la reafirmación de sus ideales revolucionarios. Nos encontramos pues, para 1960, con un pueblo que ha radicalizado su pensamiento y que ha adquirido una mayor concientización del proceso en el que está inmerso, elementos que influyen en una participación superior de las masas en la construcción de la nueva sociedad.

La educación constituye un pilar esencial en la formación de una sociedad con hombres y mujeres que hagan uso de su capacidad intelectual o de su profesionalidad. Una de las cuestiones más latentes que enfrentó el proceso revolucionario fue el analfabetismo, lo cual solucionó a partir de la reforma educacional, comenzada en 1959 y ya para 1960 con un notable avance mediante la transformación de los grandes cuarteles en escuelas, la creación de 10 000 aulas de educación primaria, además de la transformación de la universidad cubana.

En el plano económico, ante la actitud contrarrevolucionaria de la gran empresa local y la continua agresividad de los Estados Unidos, se nacionalizaron 382 grandes empresas, medida que se acompañó con la Ley de Reforma Urbana, además de la apertura de la isla a nuevos mercados. Cuba restableció relaciones con la Unión Soviética y los “países socialistas” y reconoció a la República Popular China como representante legítimo de ese pueblo.

El año 1960 se distingue también por el notable aumento de la capacidad defensiva del país, en respuesta a la intensificación de la agresividad de los Estados Unidos manifestada en operaciones encubiertas, sabotajes, campañas ideológicas, actividades divisionistas e intentos de aislar a la Revolución para facilitar una acción militar directa. Ante los intentos de frustrar la Revolución cubana, la línea de la dirección revolucionaria, encabezada por Fidel , intensificó la preparación militar del pueblo mediante las Milicias Nacionales Revolucionarias. Como parte de la defensa de Cuba en la arena internacional, ha sido catalogada de relevante la labor de Raúl Roa, quien constituyó la voz de Cuba en el exterior al denunciar las agresiones en los foros internacionales de la OEA y la ONU.

A mediados de 1960 nacieron expresiones organizativas del proceso unitario, que resultó de la experiencia alcanzada y de las ideas avanzadas adquiridas por el Gobierno y el pueblo cubanos. Surgieron organizaciones de masas de amplio espectro como la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y la integración del movimiento juvenil en la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR). El 2 de septiembre de 1960 la Revolución asume la Primera Declaración de la Habana como la guía con vistas a eliminar la explotación del hombre por el hombre.

Luego de veinte meses de Revolución, el 13 de octubre de 1960, Fidel Castro, en comparecencia televisiva, declara cumplido el programa del Moncada. Tras enfrentar el duro reto de asumir los riesgos de la independencia por todas las implicaciones que conllevaba, Fidel apostó por emprender la obra revolucionaria, contando tan solo con lo dejado por el gobierno anterior y con ello emprendió la construcción de la patria del futuro.

Documentos de la Revolución cubana 1960, aborda y desarrolla los logros mencionados anteriormente, mediante las fuentes directas que guían el proceso revolucionario y de la concisa presentación de las mismas por parte de los autores. Esta obra, que logra legitimar mediante sus páginas la construcción de la obra revolucionaria, hace notar cómo la lucha antiimperialista que libra el pueblo desde 1960 va fungiendo en él una ideología socialista, lo cual influirá en la futura proclamación del carácter socialista de la Revolución, tema que desarrollará una tercera entrega de Documentos de la Revolución cubana.

1961: Año de la Primera derrota del imperialismo en América [4]

El año 1961 significó en el transcurso de la realización de la obra revolucionaria en Cuba , un espacio para consolidar el cúmulo de medidas aprobadas durante la joven Revolución, sin dejar de continuar con el proceso de nuevas transformaciones que demandaba la construcción del nuevo edificio social. Significó además, un año de duros enfrentamientos, de alertas, de defensa constante, provocada por la agresividad de los Estados Unidos hacia la isla, lo cual resultó en victorias y en la reafirmación de las convicciones socialistas.

En el tercer año de Revolución, la educación constituyó uno de los espacios más priorizados y con más logros obtenidos, pues se logró nacionalizar este sector y se trabajó arduamente en la eliminación del analfabetismo, hasta lograr en el mes de diciembre que el Comandante Fidel Castro declarara a Cuba territorio libre de analfabetismo; sucesos como este condujeron a que 1961 fuese proclamado como el Año de la Educación.

La obra Documentos de la Revolución cubana 1961, ha sido concebida con la intención de acoger la riqueza documental que ilustra el momento histórico por el que transitaba Cuba. Sin perder la dinámica que distingue a las obras que la preceden, esta tercera entrega de Documentos de la Revolución cubana mantiene la frescura entre sus líneas y regala a quien no vivenció este período o a quien no conozca lo suficiente del tema, la oportunidad de entrar al interior del proceso revolucionario, para así conocer el modo en que Cuba dejó de ser un país dependiente y oprimido, para devenir en una nación independiente y soberana.
Sus autores: el Doctor en Ciencias Filosóficas José Bell Lara, la Doctora en Ciencias Económicas Delia Luisa López García y la Doctora en Ciencias de la Educación Tania Caram León, han logrado, a través del complejo proceso de rescate de los documentos históricos, la creación de un libro que, al estilo de un nuevo capítulo de la aventura revolucionara, muestra cómo 1961 fue un año de grandes sucesos que marcarían el rumbo de la nueva Cuba.

La proclamación del carácter socialista de la Revolución por Fidel Castro el 16 de abril en el duelo de las víctimas de los bombardeos a los aeropuertos cubanos, la invasión mercenaria de Girón, organizada, financiada y equipada por el gobierno de los Estados Unidos, la cual fue derrotada en menos de 72 horas, el embargo total impuesto por el presidente Kennedy a las mercancías destinadas a Cuba, figuran entre los sucesos que inciden sobre la marcha revolucionaria.

Durante 1961 los Estados Unidos proyectaron su agresividad hacia Cuba de manera interna, mediante el apoyo a los grupos contrarrevolucionarios existentes en Cuba, para realizar sabotajes y otras acciones desestabilizadoras, mientras de manera externa prepararon una fuerza militar mercenaria para actuar contra la Revolución. Crearon además, campañas ideológicas para tratar de aislar a Cuba de América Latina mediante la OEA. Ante los intentos desestabilizadores, el gobierno revolucionario y el pueblo cubano, lejos de vacilar en momento alguno, permanecieron en pie de lucha. Las Milicias Nacionales Revolucionarias de distintas provincias llegaron a interceptar 945 armas ligeras y pesadas enviadas por el Departamento de Estado Americano a los elementos contrarrevolucionarios. En la arena internacional, Raúl Roa denunció ante la Comisión Política y de Seguridad de la ONU , la agresión perpetrada por los Estados Unidos el día 15 de abril.

El año 1961 fue muy productivo desde lo educativo, pues además del impacto provocado por la campaña de alfabetización, donde se constató un alto nivel de participación popular y la cual costó la vida de jóvenes alfabetizadores, enfocó la necesidad de revolucionar la educación como motor del socialismo con vistas a hacer más productivo el trabajo, a organizarlo de una manera más científica y a instaurar una moral basada en la práctica del trabajo socialmente útil.

Se analizaron durante el año cuestiones educacionales tales como la carencia de recursos materiales para la solución de los problemas educativos, la dispersión de la población infantil en los campos, imposibilitando la concentración escolar, la carencia de personal docente, la necesidad de establecer una verdadera educación humanista y la democratización de la enseñanza a través de la dirección del Estado.

Como parte de la política cultural de la Revolución, se creó el Consejo Nacional de Cultura. Fue creado además, el Conjunto Folklórico Nacional, las Escuelas de Instructores de Arte, con las que se inició la enseñanza gratuita de las artes, así como la Escuela Nacional de Arte.

Durante 1961 se avanzó decisivamente en la conformación del nuevo aparato estatal de la Revolución; se crearon nuevos organismos y se redefinieron otros, tal es el caso de la creación del Ministerio de Industrias, del Ministerio de Comercio Exterior, de la Junta Central de Planificación, del Ministerio de Comercio Interior y las Juntas de Coordinación, Ejecución e Inspección (JUCEI) por iniciativa del Comandante Raúl Castro .

En el ámbito económico se procedió al establecimiento de las bases de la economía socialista; se dio inicio al proceso de planificación económica y se elaboró el primer plan de la economía nacional para 1962. En otro aspecto, las organizaciones de masas, creadas en 1960, continuaron en crecimiento, tal es el caso de los CDR pues en un año se crearon 107 mil Comités de Defensa de la Revolución en toda Cuba; surgió la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) y Fidel en su discurso del 26 de julio analizó la concepción del Partido como un producto de la unión de todas las organizaciones revolucionarias.

El grupo de sucesos mencionados anteriormente, constituye un esbozo de los acontecimientos más importantes que desarrolla Documentos de la Revolución Cubana 1961 , a través de los discursos y artículos escritos en publicaciones de la época, las leyes, decretos y resoluciones emitidas por el Consejo de Ministros y los Organismos de la Administración Central del Estado, haciéndose sentir en todo momento la voz del líder inquebrantable Fidel Castro, quien tras analizar la posición y el rumbo de la Revolución, reafirmó la senda tomada por la nación cubana: el camino de la lucha antiimperialista y del socialismo.

1962, el año de la sombra atómica [5]

El libro Documentos de la Revolución Cubana 1962 nos invita a adentrarnos en las características del complejo proceso revolucionario cubano durante ese año.

Esta etapa fue un período tenso para el pueblo cubano, fue el centro de una posible guerra nuclear por el propósito del gobierno norteamericano de destruir la Revolución a cualquier precio. Este hecho es conocido en la historia como La Crisis de Octubre.

Los libros de historia sobre la Revolución Cubana tienen como punto de partida el análisis de documentos y de hechos ocurridos en un espacio-tiempo determinado, mientras este texto nos ofrece como punto de posicionamiento los escritos oficiales de ese tiempo. Ello conduce a que se conozca la historia a través de los propios protagonistas ya que no se está haciendo un análisis sobre cierta interpretación de los documentos en cuestión, sino que objetivamente son las declaraciones, los discursos, las notas intercambiadas entre los dirigentes, las que cuentan su propio devenir histórico, por lo que se agradece al Dr. José Bell Lara, a la Dra. Delia Luisa López García y a l a Dra. Tania Caram León que hayan escogido los textos claves para comprender este período.

Los autores han dado la posibilidad a las personas interesadas de ser lectores activos, lo que muchas veces se le niega al verlos como simples consumidores de información, y es precisamente aquí donde radica la principal virtud de la obra, pues permite al lector pensar con cabeza propia. Es el estudiante o el profesor quien reflexiona, quien descifra la relación orgánica que existe entre los acontecimiento de ese año, sin que medie la subjetividad de otro analista.

Documentos de la RevoluciónCubana1962 presentan en un orden cronológico los acontecimientos más importantes que sucedieron ese año, cualidad que beneficia al usuario pues puede entender la relación dialéctica que existe entre los hechos, característica que muchas veces el sistema educativo carece ya que presentan los hechos de una forma aislada imposibilitando así, la compresión de que cada suceso es el resultado de un condicionamiento histórico específico. Por ejemplo , el primer bloque comienza explicando los sucesos de la Crisis de Octubre que conduce a que el pueblo sea cada vez más revolucionario y más unido. La participación popular tiene que ser organizada por la vanguardia revolucionaria para preservar la soberanía de la Patria, contenido que trata el segundo bloque. Es a través de la unidad entre los dirigentes y el pueblo que se pudo avanzar en la industrialización del país, en la educación y en la cultura (Bloques III y IV respectivamente). Por último, es necesario que Cuba declare ante el mundo la proyección Internacional De La Revolución para desmentir las difamaciones que esparcía el gobierno de los Estados Unidos a la comunidad internacional.

Otro de los méritos del texto es que aborda la formación y consolidación de la vanguardia política de la R evolución desde sus inicios, acontecimiento que en pocas ocasiones se le presta atención en los distintos niveles de enseñanza ya que se parte de la fundación del Partido Comunista de Cuba en 1965. Este año fue decisivo en el fortalecimiento de la Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI ), que se estaban dando dentro de la organización una serie de errores que se debían erradicar y que se condensaban en el sectarismo, que fue criticado fuertemente por Fidel Castro y Ernesto Guevara.

El país había demostrado su fortaleza ante todas las amenazas externas por lo que debía demostrar la misma firmeza para vencer los obstáculos internos

El volumen que abarca el año 1962 en su totalidad y no como suma de acontecimientos, comienza poniendo en situación al lector, es decir, no va directamente a exponer un hecho concreto. Ejemplo de ello es la presentación del tema correspondiente a la crisis de los misiles donde no se parte solamente de los tensos días que transcurrieron en la crisis del caribe sino que presenta hechos que fueron la antesala de lo que se hubiese convertido en el holocausto más grande que conocería la historia de la humanidad.

El primer movimiento de los Estados Unidos fue expulsar a Cuba de la Organización de Estados Americanos (OEA), esto no quedó impune ya que nuestro pueblo , bajo la guía de sus líderes ,denunciaron y deslegitimaron cada argumento que presentó l os Estados Unidos para desacreditar el proceso revolucionario, logrando que nuestro pueblo se auto radicalizara cada vez más. Tras las constantes agresiones a que se ve expuesto nuestro país, el gobierno de la República de Cuba decide establecer un acuerdo militar con el gobierno d e la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas para defender el territorio nacional en caso de una agresión directa por parte de EE.UU.

Luego de colocar al lector en la situación es que los autores proceden a presentar el hecho concreto, el Comunicado de Alarma de Combate, suceso mediante el cual el pueblo cubano conoció el peligro eminente de una nueva agresión. El compañero Fidel Castro convoca al pueblo de Cuba a luchar y resistir todo tipo agresión ya que como dice nuestro himno: morir por la patria es vivir. Aunque este desastre no tuvo efectos mayores, demostró la capacidad de movilización de nuestro pueblo y sobre todo el deseo de mantener la independencia de nuestra Isla sin importar los peligros.

1963, el año del ciclón Flora [6]

El quinto año de la Revolución cubana no constituyó una excepción dentro de la marcha indetenible del proceso revolucionario, pues continuaron las transformaciones económicas y sociales en aras del mejoramiento de la nueva sociedad cubana; la conciencia revolucionaria continuó en ascenso y la defensa del país se mantuvo en constante preparación y desarrollo, haciéndole frente a las innumerables acciones agresivas del enemigo histórico.

Para el mes de octubre un nuevo acontecimiento apareció de imprevisto en el terreno revolucionario: el ciclón Flora . Este suceso arrojó notables resultados desfavorables para el oriente del país, mas probó las capacidades de la Revolución y constituyó una experiencia para prevenir los estragos de futuros desastres naturales, a través de la creación de un programa hidráulico que represó los principales ríos de Oriente y mediante el desarrollo del Sistema de Defensa Civil.

La obra “Documentos de la Revolución cubana 1963”, cual quinto capítulo de la aventura revolucionaria, ilustra a través de acervo documental y de las presentaciones de los temas a modo de explicaciones pertinentes por sus creadores, la continuidad de un proceso revolucionario que comienza a madurar. Esta nueva entrega, salida a la luz en el año 2011 y publicada por la editorial de Ciencias Sociales, no deja de resultar interesante a todo lector, pues las generaciones jóvenes, al adentrarse en las especificidades del proceso revolucionario, descubrirán más de lo que aprendieron en sus lecciones de Historia, mientras las generaciones adultas tendrán la oportunidad de echar un vistazo al pasado y rememorarán esos días pletóricos de romanticismo y heroísmo.

El libro ha quedado estructurado a partir de los temas que agrupa: Quinto año de la Revolución, Defensa de la Revolución, Partido Unido de la Revolución Socialista, Estado y economía y por último Ciclón Flora. Una valiosa cronología concluye el libro para precisar la totalidad de acontecimientos nacionales destacados durante 1963, año denominado por el líder Fidel Castro el 2 de enero como Año de la Organización, a fin de enfocar los esfuerzos del gobierno revolucionario y del pueblo en la organización del Partido Unido de la Revolución Socialista, en el desarrollo de las organizaciones de masas, en la organización de los organismos administrativos y de los organismos económicos.

Durante 1963 la agresión de los Estados Unidos hacia la Revolución cubana se manifestó en disímiles ocasiones con la participación de la administración Kennedy, la cual jerarquizó a nivel presidencial la realización de la política anticubana. La política implementada fue la de agredir a la Revolución por todos los medios, combinando medidas políticas y diplomáticas con todas las formas de actividad subversiva. En diversas ocasiones el periódico Hoy informó sobre los ataques del gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba entre los que figuran el ataque del artero a santa Clara, los ataques de aviones piratas a las cercanías del central “Brasil” en Camagüey, el ataque del aserrío en Oriente por un barco pirata entre otras agresiones organizadas por la CIA.

En el terreno internacional se continuó trabajando para aislar a Cuba de América Latina; la Organización de Estados Americanos (OEA) se convirtió en una caja de resonancia de las acciones anticubanas, se ejercieron presiones sobre empresas y países en sus relaciones económicas con Cuba y se buscó dificultar la participación del país en organismos internacionales.

Ante la constante agresividad, Cuba no se cruzó de brazos pues afrontó cada desafío a partir de la actuación de los órganos de Seguridad del Estado y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, las que enfrentaron las acciones piratas y aniquilaron las bandas contrarrevolucionarias. La diplomacia revolucionaria fue muy activa en la denuncia y frustración de las maniobras del imperio.

Como parte del fortalecimiento militar de la Revolución fue promulgada la Ley del Servicio Militar Obligatorio, sometida antes a discusión del pueblo; se procedió además a la nacionalización del edificio de la Embajada de los Estados Unidos, incluidos todos sus bienes y enseres. No dejó de sentirse en la arena internacional la voz del Ministro de Relaciones Exteriores Raúl Roa quien denunció y dio a conocer las acciones agresivas efectuadas contra Cuba.

Con el objetivo de sentar las líneas generales y adecuadas del desarrollo económico, se procedió a la aprobación de un grupo de medidas para el beneficio del Estado revolucionario y de la economía nacional. En función de ello fue creada la Cámara de Comercio, para contribuir al desarrollo del comercio, la industria y la agricultura en beneficio de los intereses generales de la nación; fue aprobada la creación del Ministerio de la Construcción antes llamado Ministerio de Obras Públicas, se aprobó la Ley de seguridad Social, la cual garantiza la seguridad social del trabajador y su familia y se aprobó el Plan de la Economía Nacional.

Uno de los acontecimientos más importantes dentro de este marco lo constituyó la promulgación de la segunda Ley de Reforma Agraria , en la que se procedió a ocupar las tierras de los propietarios de más de 67 hectáreas. Los burgueses agrarios, los terratenientes y sus aliados contrarrevolucionarios fueron eliminados como clase en una operación incruenta.

El año de la Organización no descuidó aquellos sectores de la sociedad que han demandado una progresiva transformación. En el marco educativo se procedió a la creación masiva de aulas, centros educacionales y cursos de superación de todo tipo. Se implementó una labor sostenida de elevación del nivel de escolaridad de toda la población, en particular de los trabajadores. En la universidad cubana comenzaron transformaciones en los perfiles de las carreras y en sus vinculaciones con las realidades del país. Se crearon 600 aulas que formaron parte de las escuelas de Superación de la Mujer y mediante el Plan de Becas del Gobierno Revolucionario, miles de jóvenes pudieron acceder a todos los niveles de enseñanza.

En la esfera de la salud se materializaron los objetivos revolucionarios de tratamiento preventivo-curativo de las enfermedades y se crearon las condiciones para el desarrollo sano de las personas. La educación sanitaria de la población y la superación científica de los trabajadores de la salud son dos elementos a destacar en esta etapa. La Revolución desarrolló producciones nacionales de genéricos y buscó fuentes alternativas de suministro, pues el bloqueo afectó profundamente el área de los medicamentos al impedir la adquisición de materias primas, productos y medicamentos específicos.

Durante 1963 la Revolución avanzó notablemente mediante los logros y retos cumplidos en beneficio de la sociedad socialista. En los campos de Cuba no había ya desempleo, ni analfabetismo; la educación, el sistema de salud y la vida cultural se desarrollaban a pasos agigantados. Quedará aún para Cuba la tarea histórica de llevar adelante la Revolución, de servir de ejemplo a las revoluciones latinoamericanas y de luchar por la unidad dentro de los principios del campo socialista.

Todo el caudal histórico imprescindible para comprender el momento histórico, queda recogido en esta magnífica obra, rica en leyes, decretos, resoluciones emitidas por el Consejo de Ministros y los Organismos de la Administración Central del Estado así como en discursos y artículos escritos en publicaciones de la época.

La Revolución cubana, ya inseparable de su rumbo, constituye un hecho irreversible que ha demostrado la posibilidad de la victoria de David sobre Goliat pues en su difícil tarea de construir la nueva sociedad enfrentando a la vez la incesantes agresiones del imperialismo, se ha forjado en una Revolución madura que le resta para 1964 un camino con ciertas adversidades pero lleno de flagrantes victorias.

1964, Cambios, renovaciones, año de nuevas transformaciones económicas en Cuba [7]

El año 1964 , denominado oficialmente como “Año de la economía”, se distinguió por experimentar avances decisivos en el desarrollo económico del país, sin que se descuidasen las restantes esferas de la sociedad. Mientras el pueblo cubano realizaba un denodado esfuerzo por mejorar su economía, el imperialismo yanqui, no conforme con la imposición del bloqueo económico y otras agresiones, incrementó notablemente las actividades subversivas contrarrevolucionarias, llegando a un total de 1323 provocaciones realizadas por los marines desde la Base Naval de Guantánamo, lo cual equivale a efectuar cuatro acciones diarias en contra de la Revolución cubana.

Documentos de la Revolución cubana 1964”, ilustra el desarrollo del sexto año de Revolución a partir de la documentación registrada del período. Sus autores, tras realizar una labor ardua y sistemática de intensa búsqueda en las más disímiles fuentes -libros, revistas, periódicos, archivos públicos y privados- no se limitaron a reunir los documentos en una secuencia cronológica, pues los agruparon por unidades lógicas de acontecimientos e incorporaron además, una presentación que antecede cada unidad de acontecimiento, la cual ayuda al lector a comprender la importancia y contenido de los documentos.

Esta nueva obra compilatoria recoge el entusiasmo y orgullo de Fidel Castro junto al pueblo por desarrollar una Revolución indestructible, sólida y consolidada, la cual, hija del conocimiento y de la experiencia adquirida por el pueblo, cumplía ya cinco años de victorias.

La defensa de la Revolución , históricamente alerta, desempeñó una importante función durante este año debido a la intensificación de los ataques terroristas: secuestros de embarcaciones pesqueras con sus tripulantes, ataques armados a pueblos costeros utilizando embarcaciones piratas, la promoción de vuelos ilegales desde el territorio nacional, adiestramiento a saboteadores e introducción de armas y explosivos para destruir la propiedad del pueblo, cometer asesinatos y subvertir el orden socialista.

Cuba se vio sometida a las falsas denuncias del gobierno estadounidense, apoyadas por una mayoría de gobiernos neocoloniales en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA) y fue condenada por una supuesta agresión a Venezuela. En respuesta a estas acciones, el pueblo de Cuba, reunido masivamente en Santiago de Cuba, aprobó la Declaración de Santiago en la cual desacreditaron la capacidad de la OEA para juzgar a Cuba, denunciaron las actividades organizadas por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el territorio cubano, así como las provocaciones realizadas por los infantes de Marina desde la Base Naval de Guantánamo y reafirmaron la disposición a derramar en defensa de la Patria hasta la última gota de sangre.

Durante 1964, Cuba mantuvo una intensa actividad diplomática en la arena internacional. Manifestó su defensa mediante comunicados de su cancillería, declaraciones y denuncias de las agresiones imperialistas a países del Tercer Mundo como al Congo, Vietnam del Sur, Laos y Camboya; denuncias también realizadas mediante el ejercicio de sus derechos como miembro del grupo de Países no Alineados o en foros internacionales tales como en la Conferencia sobre Comercio y Desarrollo y en la Asamblea General de la ONU. También en ellas se denunciaron las agresiones hacia el pueblo cubano. Considerable fue la actividad diplomática ejercida por el Canciller de la Dignidad, Raúl Roa y por el líder indiscutible Fidel Castro.

La construcción de la economía socialista pasó durante este año al primer lugar de las tareas generales que debía acometer el pueblo. La aprobación y puesta en vigor del plan anual, constituyó un logro esencial, pues el cumplimiento de las tareas que lo conformaban permitirían dar en el futuro nuevos pasos en el desarrollo de la planificación, hasta colocar a Cuba junto a los países socialistas más adelantados.

Uno de los sucesos de mayor impacto económico del año fue la firma de un convenio comercial de largo plazo entre Cuba y la Unión Soviética. Este convenio resultaría decisivo para la sostenibilidad de las transformaciones revolucionarias y por tanto de la Revolución misma. Fueron adquiridos en la URSS cientos de máquinas combinadas de corte y alza de caña, remolques, sembradoras y otros equipos. Se firmaron ocho contratos comerciales con vistas a la construcción e instalación de un dique flotante en el puerto de La Habana, así como una planta de radio para el propio puerto, entre otros equipamientos.

En el sector agropecuario se produjeron amplios avances: miles de caballerías fueron sembradas de pastos con atención técnica; se incrementó además la construcción de centros de pastoreos intensivos que permitían la utilización racional y científica de la hierba para la alimentación nacional. Uno de los más notables éxitos obtenidos en la agricultura lo constituyó la cosecha del tabaco, muestra de ello fue la obtención en Vuelta Abajo de la mejor cosecha en los últimos veinte años. Otros acontecimientos significativos para la economía de 1964 lo integró la retirada de Cuba del Fondo Monetario Internacional, la nacionalización de las ferreterías, tiendas de ropa y peleterías y la creación del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba y el Instituto de la Pesca.

Desde 1963 se produjo en Cuba un debate público, abierto, sin restricciones sobre temas económicos cuyo promotor fue Ernesto Che Guevara. En esta polémica económica fue analizada la teoría, los modos y vías para lograr la creación de la base material del socialismo; la posición guevariana en ella se caracterizó por enfatizar la formación de un ser humano socialista-comunista, sin el cual, resulta inviable la sociedad socialista.

En el ámbito educativo se aplicó la “batalla por el sexto grado”, actividad que se convirtió en un movimiento de masas incorporando a 800 000 trabajadores de toda Cuba. La politecnización de la enseñanza, la incorporación de la Educación Física como una asignatura más en las escuelas, la inauguración de la Ciudad Universitaria José Antonio Echevarría (CUJAE), los planes de investigación científica en diversas ramas del conocimiento, importantes avances en el área de la Salud Pública, fueron los logros más relevantes del año 1964 en materia de Desarrollo Social.

La última sección que integra el libro está dedicada a la delación de los mártires de Humboldt 7. La integran tres declaraciones acerca del proceso de investigación judicial seguido por Marcos A. Rodríguez, delator de los revolucionarios Fructuoso Rodríguez, Juan Pedro Carbó Servia, José Machado y Joe Westbrook, militantes del Directorio revolucionario y asaltantes al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957. El esclarecedor análisis político efectuado alrededor de uno de los actos más indignos vividos durante los años de lucha clandestina urbana en La Habana contra la tiranía fue calificado como una victoria de la Revolución.

Las leyes, los decretos, las resoluciones emitidas por el Consejo de Ministros y los Organismos de la Administración Central del Estado, así como los discursos y artículos escritos en publicaciones de la época, evidencian los retos tomados por la Revolución cubana y avalan los logros obtenidos. “Documentos de la Revolución cubana 1964”, cual testigo fiel de una importante porción de la historia, integra un episodio más de la Cuba socialista mediante fuentes originales que hacen el pasado imborrable, razón por la cual, quien posea en sus manos esta obra, está sosteniendo parte de la memoria histórica de un proceso único e indetenible.

Cuba, 1965: Año del Partido [8]

Este libro, más que una selección de documentos, es la posibilidad real de que la nueva generación de cubanos pueda conocer su historia en puño y letra de sus propios protagonistas.

El año 1965 fue un período histórico decisivo para nuestro país ya que se inició un proceso de Institucionalización de La Revolución. Estrategia necesaria para consolidar el aparato estatal y encaminar los esfuerzos de la Revolución en la construcción de un socialismo cubano.

La institucionalización del país tiene como objetivo crear organismos que de acuerdo con nuestra realidad organice y dirija a las masas revolucionarias, siendo el eslabón fundamental en este proceso, el Partido. Esta organización tiene como principal función ser la expresión del concepto de dictadura del proletariado, pues es el partido el mediador entre el pueblo y el Estado.

En esta época se sentaron las bases y tareas futuras que tendría el Partido, lo que sirvió de antesala y preparación para la celebración de su Primer Congreso. Los principales acuerdos y tareas fueron:

  • Las masas participan en la formación y selección de su vanguardia.
  • Se crea el periódico Granma como órgano oficial del PCC.
  • El Partido debe dirigir las organizaciones de masas a nivel nacional, provincial, regional y seccional.
  • El Partido tendrá como ideología oficial el marxismo-leninismo.
  • Constitución de un Comité Central, el cual sería la máxima dirección política de la organización.
  • Se tomó como acuerdo nombrar a la organización como Partido Comunista de Cuba (PCC) como resultado del desarrollo de su formación y en correspondencia con el objetivo de la Revolución.

Para lograr la consolidación del Partido y del Estado era necesario combatir el burocratismo que era un mal que impedía el desarrollo económico y administrativo de la Revolución. El Partido fue llamado a una lucha constante contra los burócratas, para ello fue preciso descentralizar el poder y crear administraciones locales y municipales que controlaran y estuvieran alerta ante esta actitud tan poco comprometida con la Revolución.

La obra Documentos de la Revolución Cubana en su bloque I muestra de forma diferente la creación del Comité Central, ya que no va al hecho concreto de su constitución, sino que analiza el proceso dinámico de su formación y es allí donde se demuestra el constante intercambio con las masas, verdadera esencia del Partido.

Otra de las ventajas del libro es que aborda temas muy poco conocidos por la generación más joven de Cuba, como es la lucha contra el bandidismo que constituyó una repuesta ideológica-militar que se le dio al gobierno norteamericano que intentaba nuevamente crear inestabilidad política para poder intervenir en el país.

Estos grupos armados estuvieron bajo la dirección de la CIA y eran entrenados en distintos países latinoamericanos como Puerto Rico y República Dominicana. Cuba denuncia esto ante la ONU con el objetivo de que la comunidad internacional conociera la política agresiva de los EE.UU hacia nuestro país. La lucha contra el bandidismo trajo consigo numerosas pérdidas humanas y materiales, pero tuvo como saldo positivo que el pueblo se volviera cada vez más revolucionario.

El libro nos muestra varios bloques temáticos que presentan un orden cronológico coherente, pero lo más interesante es que nos presenta el proceso revolucionario como un todo complejo donde no se puede separar ninguna de sus partes porque se superponen unas a otras.

Por ejemplo, en el plano internacional se inició la organización de la Conferencia Tricontinental, para establecer estrategias con el objetivo de combatir al imperialismo, además se tomaron acuerdos económicos con los países asiáticos lo que promovió un nuevo mercado para la venta de azúcar. Por tanto la economía en estos años estuvo dirigida a incentivar la agricultura, específicamente la industria azucarera, ya que este era la vía para un fortalecimiento económico que conllevaría luego a la industrialización del país.

A su vez este desarrollo económico hizo que se fortaleciera el desarrollo social. Se crearon comedores escolares para los niños y adolescentes, se aunaron los planes de estudios de las tres universidades, se crearon centros de investigación y distintos institutos. En la salud se creó un hospital en Holguín, se graduaron los primeros médicos formados después del triunfo revolucionario. También se obtuvo grandes resultados en la esfera del deporte. Otro aspecto que se le agradece a esta obra es que permite al lector tener una reflexión propia sin que incida el análisis de otro especialista. Esto trae consigo una relación directa entre el lector y el texto.

Uno de los bloques de mayor utilidad es el que se titula Marxismo y Revolución, porque nos ofrece documentos claves para comprender la interpretación del marxismo en la primera etapa revolucionaria que prácticamente es inaccesible a la joven generación de investigadores. El marxismo de estos años era primero una práctica social y luego devino en teoría, su enseñanza tenía como objetivo hacer pensar al estudiantado para así poder crear el hombre con que soñó el comandante Ernesto Guevara .

La obra cumple el objetivo de ayudar a comprender el proceso revolucionario y representa un grato regalo para el lector identificado con nuestra historia pues al recorrer sus páginas se siente el orgullo de ser revolucionario.

Notas:

 [1] Hugo Rueda Jomarón (2009) Tradiciones combativas de un pueblo. Las milicias cubanas. Editora Política, La Habana. Página 112.

 [2] Documentos de la Revolución Cubana, 1959 . Primera edición 2006. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. ISBN 959-06-0758-6. Segunda edición 2009. Tomo I de la “Colección 50 Aniversario de la Revolución”. Instituto Cubano del Libro. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. ISBN 978-959-06-1111-7. Obra Completa: ISBN 978-959-06-1110-0

[3] Documentos de la Revolución Cubana, 1960. Primera edición 2007. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. ISBN 978-959-06-0964-0. Segunda edición 2009. Tomo II de la “Colección 50 Aniversario de la Revolución”. Instituto Cubano del Libro. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. ISBN 978-959-06-1112-4. Obra Completa: ISBN 978-959-06-1110-0

 [4] Documentos de la Revolución Cubana, 1961. Primera edición 2008. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. ISBN 978-959-06-1050-9. Segunda edición 2009. Tomo III de la “Colección 50 Aniversario de la Revolución”. Instituto Cubano del Libro. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. ISBN 978-959-06-1113-1. Obra completa: ISBN 978-959-06-1110-0.

 [5] José Bell Lara, Delia Luisa López García y Tania Caram León. Documentos de la Revolución cubana 1962. Editorial: Ciencias Sociales, La Habana 2009.

 [6] Documentos de la Revolución Cubana, 1963 . Publicado en 2011. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. ISBN 978- 959- 06-1271-8.

 [7] Documentos de la Revolución Cubana, 1964 .Publicado en 2012. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. ISBN 978-959-06- 1415-6.

 [8] Documentos de la Revolución Cubana, 1965.Publicado en 2013. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. ISBN 978-959-06-1477-4

Rebelión

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