Detalles y ocurrencias

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Por Daily Sánchez Lemus

unnamedAún queda por saber de Celia…o acaso mucho por juntar para poder disfrutar de cada detalle de sus días. Quienes han escrito sobre ella, lo hacen convencidos de que no le gustaría ser centro de nada, pero también de lo necesaria que se nos hace. Por eso hay que intentar, una y otra vez, lograr la justeza de las palabras sobre una mujer especial, linda, y que amó por encima de todo a su pueblo.

Celia nació el 9 de mayo de 1920. Hoy cumpliría 97 años. Y me atrevo a pensar que aquel cumpleaños de 1957 –el primero de los dos que pasó en la Sierra- fue de los más felices de su vida pues estaba finalmente entregada a la causa que hacía honor a su nombre, a los desamparados: Celia Esther de los Desamparados.

Las anécdotas son una forma resuelta y profunda de conocer a una persona. Es como si de golpe saltaran a la luz el carácter y la virtud.  Será por ese motivo que recordar a Celia desde tres anécdotas, es una manera de celebrarle otro año más junto a quienes no la olvidamos; una vía de conocer sus detalles, su sentido del humor y su sensibilidad.

 

El helado para los médicos

Cuando la primera graduación revolucionaria de médicos en la Sierra Maestra, se prepararon algunas sorpresas de las que Celia fue el centro.

Desde Santiago de Cuba se trasladó una peluquería completa –menos el local-. Equipos, implementos y personal fueron llevados al Pico Cuba para brindar servicio a todas las compañeras. Arreglos y pintura de uñas, pelados, peinados “para que luzcan bien, porque estos lugares ya no son los olvidados de antes”, dijo ella.

Solicitó el envío de helados Coppelia para la Sierra. Un avión de Cubana llevó la riquísima carga hasta Santiago de Cuba y un helicóptero la trasladó hacia un punto próximo a la Comandancia en La Plata.

Ese día, desde temprano, Fidel y Celia, juntos a otros compañeros, se situaron en el camino que atravesaba el firme de la elevación para recibir a los primeros médicos que con su gran esfuerzo, se constituyeron en la avanzada científica.

A los recién llegados se les estimulaba a proseguir unos metros más, donde increíblemente los esperaba un exquisito helado. No lo creían y pensaban que era una broma de mal gusto. Algunos hasta pusieron caras de pocos amigos.

Fidel y Celia se trasladaban continuamente hasta la tarima, donde una tela blanca anunciaba: SODA-INIT LA PLATA. HELADOS 20 CTVOS. Querían disfrutar de la reacción de los que iban llegando. Algunos –nunca faltan los ingenuos- no tenían dinero y se iban a retirar decepcionados, cuando se les decía: “Por esta vez puedes adquirirlo ´fiao´. Y las risas de todos alegraban la montaña. [1]

 

A Fidel no se le escapaba una

Cuenta Celia:

Un día llegaba uno con una gallina, y cargó uno la gallina, y entonces al otro día le tocó a Crespo, al otro día a Fajardo, y les puedo decir que nos fuimos turnando la gallina, ¿no? Y todo el mundo: “bueno, ¿cuándo me toca a mí?” Primero por comerla y después pues el problema de cargar la gallina.

(…)

Bueno, todo el mundo estaba esperando ya que llegara la noche para encender candela, y dice Fidel: “No, no se va a encender candela”

La gallina, y no comernos la gallina, y Camilo venía, era de la vanguardia, y a cada rato me decía:

-¿Qué?

-Nada.

La gallina seguía allí.

Entonces Luis Crespo un día nos dice: “Lo peor es si la gallina pone y Fidel la descubre” Y cuando se incorpora a la tropa Fidel, ya: “Oigan, tienen que desaparecer el huevo y la gallina”. Y el Che empezó: “Bien abiertos los ojos: que no ponga la gallina, fíjate”. Llegamos a… Ay, puso la gallina, ya se desgració (Risas)

(…)

Pues la gallina, pasamos un día de apuro ahí, y la gallina seguía porque no encendíamos candela. (…)

Entonces llegamos a la casa de un campesino “ay, qué bueno”-.-dijimos- Nada, aquí mismo.

Él (Fidel) dice: “Bueno mire, esta gallina hace tantos días que traemos…” -y todos nos miramos, y ya nos íbamos a comer la gallina- “… vamos a dejarla aquí para hacer cría.”(Risas)

Y dejó la gallina haciendo cría (…).[2]

 

Vegas de Jibacoa[3]

 A las 12 del día del 11 de abril de 1958 la aviación batistiana bombardeó Vegas de Jibacoa, comunidad serrana donde se instalaba ocasionalmente la Comandancia General del ejército revolucionario.

Ana Rita Mariño esperaba un hijo, aunque por sus cálculos le quedaban días para el alumbramiento, mas la impresión del raid aéreo le adelantó el parto. A la una de la madrugada del 12 de abril tuvo un varón.

La Comandancia General quedaba muy cerca, y Celia se precipitó enseguida sobre la casa de la campesina para interesarse por el estado de salud del bebé y de la mamá, a la cual le llevaba alimentos sacados de la escasa reserva de la Comandancia.

Celia cargó al recién nacido e indagó por el nombre: “todavía no lo tiene”, le explicaron. Y como el comandante Paco Cabrera estaba presente, tiró la proposición: Póngalo Julio Adonis. Julio por nuestro Movimiento, y Adonis por mi segundo nombre.”

-Muy bien –repuso Celia-: tú y yo somos los padrinos.

-Ella siempre preocupándose por la suerte del chico-cuenta Rita-, compraba lecha de vaca y condensada y me la hacía llegar. Ese interés por los pasos de Julio Adonis lo mantuvo en La Habana, pues indagaba cómo le iba, y si continuaba estudiando. Cuando ella murió ya el muchacho estaba en la universidad y hoy es ingeniero.

 

Así fue regando su luz Celia.

Así alegra este día, recordándola.

Así continúa perfumando a su pueblo.

[1] Tomado de Revista Moncada, edición especial dedicada a Celia, del 1 de mayo de 1990, p.13.

[2] Archivos de los fondos de Celia Sánchez Manduley, carpeta 97, file 912, Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.

[3] Revista Moncada, edición especial dedicada a Celia, del 1 de mayo de 1990, p.50.

 

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2 Comentarios

la irrenunciable dijo:

Linda, muy linda por dentro y por fuera, como nos hacen falta muchas Celia en la actualidad, es inmortal

9 mayo 2017 | 03:48 pm
MA. DEL CARMEN dijo:

CELIA ES INOLVIDABLE, TODAVIA NECESITAMOS DE MUCHASS CELIAS EN NUESTRO PAIS EN ESTOS MOMENTOS. DE HEROINAS COMO ELLA Y VILMA Y OTRAS MUCHAS ESTA LLENA LA HISTORIA DE NUESTRO PAIS DESDE HACE SIGLOS . PERO ELLA ERA UNICA.

10 mayo 2017 | 04:45 am