¡Después de Trump, el diluvio!

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Por Miguel Angel García Alzugaray

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Muchas son las acciones y criterios del presidente Donald Trump que se caracterizan por su total desprecio hacia el destino de los seres humanos, no importa si son estadounidenses o de otras nacionalidades. En esta larga lista se pueden incluir desde su obtusa e inhumana política con los inmigrantes hasta su obsesión paranoica de agredir a Cuba, Nicaragua y Venezuela.

 

Pero en su ultraconservadora mentalidad, ocupa sin duda un lugar muy destacado la increíble insistencia en afirmar que no existe el cambio climático.

 

Tras ganar las elecciones presidenciales, Trump aseguró tener una “mente abierta” sobre el asunto, pero puso a un negacionista climático al frente de la agencia medioambiental y ha diluido las regulaciones impuestas por el gobierno de Barack Obama, haciendo hasta lo imposible para que los EE.UU sea el mayor contaminador del medio ambiente en el mundo.  .

 

Parecería imposible ahora mismo, pero en 2009, antes de la cumbre del clima de Copenhague, Trump fue uno de los 50 líderes empresariales que firmó un anuncio en una página entera en el diario The New York Times en que se instaba a Obama a defender “medidas significativas y efectivas para combatir el cambio climático”.

 

También le pedían adoptar “el cambio necesario para proteger a la humanidad y nuestro planeta”. Firmaba la carta Trump y sus tres hijos mayores, entre ellos su hija Ivanka.

 

El giro del magnate neoyorquino puede parecer insólito pero se ha repetido en otros asuntos sociales. Por ejemplo, Trump defendía en el pasado el aborto y ahora se opone. Todo depende de si estos cambios de opinión engrosan los fondos de sus cuentas bancarias.

 

La salida de Estados Unidos del Acuerdo de París, sobre el cambio climático ejemplifica el carácter camaleónico del presidente estadounidense. Su posición más famosa es de 2012, cuando aseguró que el calentamiento global era un concepto inventado por China para dañar a la industria norteamericana. Lo escribió en Twitter y desde entonces la frase le persigue: “El concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos para hacer no competitiva a la manufactura de EE UU”.

 

Durante la campaña electoral, el republicano repitió varias veces que el cambio climático era un “engaño”, pero luego negó haberlo dicho. “Creo que hay un cambio en el tiempo. No soy un gran creyente en la contribución del hombre al cambio climático”, dijo en una entrevista en marzo de 2016. “Había enfriamiento global en los 1920 y ahora tienen calentamiento global pese a que ahora no saben si tienen calentamiento global. Lo llaman todo tipo de cosas”

 

El año pasado, el presidente estadounidense Donald Trump rechazó un informe del Congreso sobre la materia, y hace unos días pareció confundir el estado del tiempo con el cambio climático cuando tuiteó: “Brutal y extendida ola de frío podría superar TODOS LOS RÉCORDS – ¿Qué pasó con el calentamiento global?”

 

Los científicos del clima criticaron de inmediato el mensaje del presidente y dijeron que no había ‘nada inusual’ en el hecho de que hubiera frío en noviembre.  ‘Esto demuestra una vez más que Donald Trump no es un individuo que deba tomarse en serio en ningún tema, y mucho menos en asuntos tan serios como el cambio climático’, declaró al portal Huffington Post el especialista Michael Mann, de la Universidad Estatal de Pensilvania.

 

Los expertos no tardaron en señalar una falla en el argumento de Trump: la diferencia entre tiempo y clima, porque mientras el primero se relaciona con las condiciones en la atmósfera durante un corto período, el segundo denota tendencias a largo plazo, según define la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA).

 

Estudios científicos ridiculizan a Trump

 

Los peores escenarios del calentamiento global parecen ser cada vez los más probables. Esta es la conclusión de un nuevo estudio que ha evaluado la capacidad predictiva de los modelos climáticos frente a las observaciones de cómo se comporta realmente la atmósfera.

 

El trabajo, publicado en la revista Nature, revela que las temperaturas globales podrían subir casi 5° C para fines de siglo, tal y como prevé el pronóstico más pesimista del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas de las concentraciones de gases de efecto invernadero. Eso es un 15% más que la estimación anterior. Según el nuevo análisis, las probabilidades de que las temperaturas aumenten más de 4° C para el año 2100 en este supuesto escenario de “situación normal” aumentaron del 62% al 93%.

 

Los modelos climáticos son sofisticadas simulaciones de software que evalúan la reacción del clima ante diversas influencias. Para este estudio, los científicos recopilaron más de una década de observaciones por satélite sobre la cantidad de luz solar reflejada hacia el espacio por nubes, nieve y hielo; cuánta radiación infrarroja escapa de la atmósfera de Tierra y el balance neto entre la cantidad de energía que entra y sale de la atmósfera. Después, lo compararon los datos de “la parte superior de la atmósfera” con los resultados de los modelos climáticos anteriores para determinar cuáles predecían con mayor precisión lo que los satélites realmente han observado.

 

Las simulaciones que resultaron ser las más cercanas a las observaciones del mundo real sobre cómo fluye la energía hacia dentro y fuera del sistema climático fueron las que predijeron el mayor calentamiento durante este siglo. En particular, el estudio encontró que los modelos que proyectan que las nubes permitirán la entrada de más radiación con el paso del tiempo, posiblemente debido a la disminución de la cobertura o la de la reflectividad, “son los que mejor simulan el pasado reciente”, dice el investigador científico postdoctoral de la Institución Carnegie (EEUU) y autor principal del estudio, Patrick Brown. Este fenómeno de retroalimentación de las nubes sigue siendo una de las mayores áreas de incertidumbre de los modelos climáticos.

 

El informe del IPCC de la ONU se basa en una variedad de modelos de varias instituciones de investigación para estimar los amplios rangos de calentamiento con probabilidades de ocurrir en cuatro escenarios principales de emisiones. En otro hallazgo clave, los científicos encontraron que el segundo escenario menos probable tendría más probabilidades de ocurrir bajo el aumento de la temperatura predicho por el segundo más probable para 2100. De hecho, el mundo tendrá que reducir otras 800 giga toneladas de emisiones de dióxido de carbono este siglo para que se cumplan las predicciones de calentamiento anteriores. (A modo de comparación, las emisiones totales de gases de efecto invernadero se mantuvieron en 49 giga toneladas el año pasado).

 

Varios políticos, incluyendo a Trump, lobbies de los combustibles fósiles y comentaristas se han aprovechado de la incertidumbre inherente a los modelos climáticos para poner en duda los peligros del cambio climático o para argumentar en contra de políticas sólidas y respuestas de mitigación.

 

“Este estudio socava esa lógica. Hay problemas con los modelos climáticos, pero los más precisos son los que señalan el mayor calentamiento en el futuro”, señala Brown.

 

De hecho, el nuevo informe es el último de una creciente serie de trabajos que proyectan impactos más grandes de lo que se había predicho anteriormente o concluyen que el cambio climático se está desarrollando más rápido de lo que se creía. El objetivo de la investigación fue evaluar cuán bien funcionan varios modelos climáticos, con la esperanza de “reducir el rango de incertidumbre del modelo y evaluar si el extremo superior o inferior del rango es más probable”, escribió Brown en una publicación en su blog.

 

El investigador climático del Instituto Carnegie y coautor del artículo, Ken Caldeira, dice que las pruebas cada vez más contundentes del mundo real sobre el cambio climático está ayudando a refinar los modelos climáticos y a guiar a los científicos hacia aquellos que cada vez parecen más fiables para aplicaciones específicas.

 

Estados Unidos será muy afectado por el cambio climático

 

Recientes estudios consideran que el cambio climático amenaza la economía de EEUU y el mundo. Realizado por más de 300 científicos, la cuarta Evaluación Nacional del Clima, Volumen II, es un informe exigido por el Congreso. El año pasado, el presidente

Trump rechazó el informe

 

– El cambio climático ya afecta a la economía de Estados Unidos y el mundo, y esto costará pérdidas de miles de millones de dólares si no se ponen en marcha acciones drásticas para detener las emisiones de gases de efecto invernadero, dice un informe del gobierno estadounidense difundido el pasado viernes.

 

“Hacia mediados de este siglo, las pérdidas anuales en Estados Unidos debido al cambio climático podrían llegar a cientos de miles de millones de dólares”, dice la última edición de la Evaluación Nacional del Clima, reseñó AFP.

“Sin esfuerzos sostenidos y sustanciales de adaptación y mitigación a nivel global y regional, el cambio climático causará pérdidas de crecimiento a la infraestructura y propiedad estadounidense, e impactará sobre la tasa de crecimiento económico durante este siglo”, señala el informe oficial.

 

“Los impactos del cambio climático más allá de nuestras fronteras afectarán de manera creciente nuestro comercio exterior y nuestra economía, incluyendo los precios de importaciones y exportaciones, y negocios estadounidenses con operaciones fuera del país y cadenas de valor”, advierte el texto.

 

Realizado por más de 300 científicos, la cuarta Evaluación Nacional del Clima, Volumen II, es un informe exigido por el Congreso. El reporte alcanza las

1.000 páginas.

 

El cambio climático un problema de hoy

 

El calentamiento global afectará de forma desproporcionada a los pobres, minará la salud humana, dañará las infraestructuras, limitará la disponibilidad de agua, alterará las líneas costeras e impulsará los costos en industrias como la agricultura y la producción energética.

 

Aunque precisó que muchos de los impactos del cambio climático -incluidas tormentas más frecuentes y potentes, sequías e inundaciones- ya se sienten, las proyecciones de mayores daños podrían cambiar si las emisiones de gases se reducen drásticamente: “Los riesgos futuros del cambio climático dependen sobre todo de las decisiones de hoy”, señaló.

 

Grupos medioambientales dijeron que el informe refuerza sus llamados para que Estados Unidos actúe. “Este reporte deja claro que el cambio climático no es un problema del futuro lejano. Está ocurriendo ahora mismo en todas las partes del país”, dijo Brenda Ekwurzel, directora de ciencia climática en la Unión de Científicos Preocupados y coautora del informe.

 

Por desgracia para la humanidad, el clima está cambiando a una velocidad mayor de la que calculaban inicialmente los pronósticos, debido a los sucesos reales que los modelos anteriores no habían predicho. Por ejemplo, el hielo marino del Ártico se está derritiendo más rápidamente de lo que los modelos pueden explicar, lo que sugiere que las simulaciones no capturan completamente ciertos procesos.

 

De más está decir que estos estudios chocan con la política de Trump, que ha estado desmantelando las protecciones medioambientales y climáticas de su predecesor, Barack Obama, para maximizar la producción de combustibles fósiles como el petróleo, actualmente la más alta del mundo, por encima de Arabia Saudita y Rusia.

 

Según muchos analistas, detrás de esta posición oportunista de Trump, se esconde la verdadera causa de su aberrada insistencia en negar el cambio climático.

 

Aunque este comportamiento del actual inquilino de la Casa Blanca luzca a primera vista irracional y suicida, responde por completo a la despiadada lógica capitalista neoliberal conforme a la cual, las ganancias de los círculos oligárquicos de poder que representa el mandatario yanqui, están por encima no sólo de los intereses del pueblo estadounidense sino de toda la humanidad, incluso al costo de que se extinga la vida en nuestro planeta.

 

En este sentido, parece que Donald Trump quiere hacer realidad la célebre frase atribuida al monarca francés Luis XV que reza: “Después de mí, el diluvio”.

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4 Comentarios

Marisela dijo:

En la presidencia de E.U. se han visto locos de todos tipos, pero como este !!!!!!!!!!!!

30 noviembre 2018 | 07:52 am
Ondina Gordillo Fernández dijo:

Como va a creer en los efectos del cambio climático si lo que hace es acelerarlo, con guerras y más guerras, no piensa en nada ni nadie, ese hombre no tiene el más mínimo sentimiento humano , lo que le interesa es el dinero a todo costo.

30 noviembre 2018 | 09:18 am
al tanto dijo:

Debemos evitar pensar que estos cambios de opinión son cosas de locos, Trump no llega a presidente de la más poderosa nación de la historia de la humanidad por casualidad, el forma parte de un estudiado enrejado de acciones necesarias para dar aire a un sistema desacreditado, pero peligroso. Los llamados tanques pensantes comprendieron que era necesaria una etapa Obama, respirar y ver qué hacer, descubren entonces el potencial de este hombre, acostumbrado a despreciar lo que concoe como verdad y lo que no, decidiendo contra todo pronostico colocar al frente del país. Trump ha provocado que la visión sobre los EEUU se lleve a los extremos que ya no es necesario convencer a nadie que son buenas sus razones, ahora medinate el uso de los medios se cambia el color de los mensajes y se actua como quieran. Nos tocará ver aún barbaridades de esa nación, que pone como escudo la cara de este aparente loco, es de temer cuando una persona con tanto poder puede trastocar los destinos de la verdad.

30 noviembre 2018 | 09:50 am
Maimot dijo:

Llevar la contraria, desde cualquier posición –republicana o demócrata– a los intereses de la humanidad, es una constante de las administraciones norteamericanas; porque la gobernabilidad de ese país ha estado ligada siempre a los vaivenes de la economía mundial–que muchas veces la ven con rostro de perro– y le importa un bledo el sufrimiento de los desposeidos. Si bien se viera el rostro de este presidente, parecería que las lluvias ácidas dejaran su marca en el mismo, pero no, porque serían lluvias ácidas filtradas por los dólares de su fortuna y no les permitirían dejar su impronta horripilante, como sí las dejan en los mellados rostros de los pobres de este planeta precipitado cada día al borde de un gran holocausto.

1 diciembre 2018 | 04:29 pm