Democracy

Lea más de: , ,

Iroel Sánchez

En un artículo, que va a cumplir diez años, describía yo el sistema político estadounidense como “un ciclo termodinámico perfecto (corporación–dinero–campaña mediática–gobierno para los ricos)”. Pero el tiempo no pasa en vano; como van las cosas voy a tener que hacer un ligero cambio en aquella descripción y sustituir la preposición “para” por “de”.

Ya los ricos no sólo pagan las campañas y, a través del clientelismo, controlan las agendas de los políticos, sino que son mayoritaria y directamente ellos quienes legislan. De acuerdo con un estudio de los estados financieros personales de los congresistas norteamericanos en el 2012, realizado por el Centro para Políticas Responsables  (CRP, por sus siglas en inglés), por primera vez en la historia la mayoría de los miembros del Congreso estadounidense son millonarios.

Dice el estudio que de los actuales 534 miembros del Congreso, al menos 268 obtuvieron un promedio neto de 1 millón de dólares o más en el 2012, once más que en el año anterior. El valor promedio de los ingresos de