#Cuba y los retos de su juventud

Lea más de: ,

Por Lisandra Gómez Guerra 

portada-cometario-jovenes-636x358Lulú, la anciana más longeva de mi cuadra, no se cansa de decir que la juventud es un divino tesoro. Según ella, resulta la mejor de las etapas de la vida y si no se aprovecha se pierde.

Y quien va a dudarlo, si lo dice una mujer que ha sido testigo de más de 80 años. Ella asegura saber de casi todo porque ha estado en las “verdes” y las “maduras” e insiste que cuando se es joven no se encuentran obstáculos.

Yo me declaro una de sus más fieles seguidoras porque Lulú con su sabiduría popular sabe de qué habla y, pocas veces, se equivoca, sobre todo cuando cuenta sus vivencias y, aunque no siempre encuentra explicación, reconoce que sus tiempos mozos distan muchísimo al de sus nietas.

Por supuesto, que Lulú tampoco erra cuando alerta sobre el tema y sugiere revolucionar, sí; transformar, también; dinamizar, por supuesto; pero sin olvidar las raíces.

Dicho consejo bien que resultaría uno de los principales retos de la juventud cubana porque nuestras nuevas generaciones, jamás deberían olvidar las glorias pasadas, aunque sí precisan transformar y construir la realidad de su contexto para hacer su propia historia. “No le toca ni más, ni menos. Así ha sido siempre y seguirá siendo”, resume la señora entrada en años.

Pero para lograrlo, la juventud tiene que encauzar sus esfuerzos hacia los desafíos que impone el presente, el cual, a su vez es el futuro de toda una nación. Justamente, el de un país arraigado a un pasado lleno de goces, con luces y sombras, como toda obra humana. Mas, nunca ha claudicado ante las “voces de sirenas” y así deberá siempre trazar su camino.

El Estado cubano necesita a su juventud, pero a esta le toca elevar, cada día más, su cultura política; explorar en ramas jurídicas asociadas al ámbito laboral para romper con aquellas políticas que aún presentan restos de algún paternalismo; le urge incursionar con sus conocimientos y espíritu renovador en las nuevas modalidades de trabajo, sin desestimar lo estatal.

Necesita saber cómo usar internet, que no se trata del mero hecho de aprender a acceder a sus aplicaciones y explotar sitios, sino que debe hacerse mediante la generación y consulta de contenidos inteligentes que promuevan su pensamiento y cultura.

También, precisa explotar mucho más la ampliación de oportunidades educativas, para así lograr el éxito laboral y bienestar de la familia porque al final los saberes en la práctica incidirán en sus ingresos personales y con ello en la elevación de los índices productivos de toda la sociedad.

Con el mismo optimismo con que piensa mi longeva vecina, yo, que apenas roso los 30, pienso que las nuevas generaciones serán eternos rebeldes, pegados a la razón, a los deseos e inquietudes, nacidos con los pies sobre la tierra cubana y no al intentar calcar modelos estratosféricos.

No será tarea fácil porque a los y las jóvenes de hoy y de mañana, les corresponde sacar adelante a un país envejecido, plural, diverso, con voz propia. Solo se ama, respeta y defiende cuando se conoce y comparte cada una de las particularidades.

Sin dudas, la juventud cubana transita por rutas ásperas, llenas de obstáculos, pero nada es invencible si se camina con seguridad y de caer, nada más digno que levantarse y continuar. Rendirse e imitar no son los mejores aliados para su andar.

Como dice mi vecina Lulú, la juventud no conoce de derrotas. Las victorias siempre han sido más.

La Calle

Hacer un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos. Todos los campos son obligatorios.