Cuba y los derechos humanos

Lea más de: , , ,

José Luis Méndez Méndez

El enfrentar al terrorismo y defender los derechos humanos son dos de los pretextos más socorridos por las administraciones norteamericanas para desatar sus cruzadas intervencionistas en los últimos años. Con la extraordinaria influencia de sus monopolizados medios de comunicación urden campañas mediáticas que pueden convertir a un país en vitrina a imitar o en un objetivo satanizado que debe ser eliminado.

En la década de los noventa el gobierno estadounidense no vaciló en designar al frente de su delegación ante la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra, Suiza al terrorista de origen cubano Armando Valladares Pérez, quien no se podía comunicar con sus subordinados, ni dirigir su trabajo por no dominar el idioma inglés.

También admitió que en la delegación de Nicaragua ante ese foro internacional participara Manuel de la Caridad Zúñiga Rey, terrorista de origen cubano y ex convicto, quien propaló toda clase de infamias y calumnias contra Cuba, pagado por la Fundación Nacional Cubano Americana.

Como desmentido a todas estas campañas difamatorias, varias entidades de la ONU, han reconocido el respeto y la observancia del gobierno cubano hacia el contenido integral de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El cumplimiento real, alejado de toda retórica, de los compromisos internacionales para alcanzar las metas que se aspiran y añoran en materia de trabajo, salud, educación, cultura, deportes, aprovechamiento del tiempo libre y otros derechos al que el ser humano aspira, ha estado  implícito en la obra de la Revolución cubana, a pesar de la guerra económica, dentro de ella el bloqueo en todas sus formas de manifestación, y de las agresiones de todo tipo por más de medio siglo, y además a las conjuras sistemáticas para destruirla.

Cuba también ha luchado para contribuir a que otros países alcancen las conquistas que satisfagan los elementales derechos humanos de sus ciudadanos.

Es signataria de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, de los Derechos de la Niñez, también firmó el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, es  miembro fundador del Consejo de Derechos Humanos y en la extinguida Comisión de Derechos Humanos ocupó elevadas responsabilidades en reiterados mandatos.

Además, según los especialistas en el tema la Isla exhibe uno de los mayores indicadores de Derechos Humanos de América Latina.  Pertenece a los siete organismos de la Carta Internacional de Derechos Humanos, que incluyen al Comité de Derechos Humanos.

Esta voluntad política no podía ser otra para un país que fue gestor y tuvo la iniciativa de los Derechos Humanos ante la Comunidad Internacional en 1948.

El 10 de diciembre de 2014 se cumplirá un aniversario más de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Hace sesenta y tres años el Embajador de Cuba ante las Naciones Unidas, el doctor Guy Pérez Cisneros, propuso a votación en la III Asamblea General de ese foro efectuado en el Palacio de Chaillot, en la capital francesa, de la propuesta que fue aprobada por los países miembros.

En la elaboración del documento fueron insertadas nueve iniciativas cubanas, que pasaron a ser parte de la carta aprobada tras 184 reuniones de la Asamblea General, celebradas en Inglaterra, en Estados Unidos, Suiza y Francia desde 1945 hasta su aprobación definitiva.

Cuba fue quien instó al Consejo Económico y Social (ECOSOC) de la ONU a elaborar una Declaración Universal y fue el país que presentó el primer proyecto que sirvió de base a ese Consejo para el desarrollo de los debates. El profesor universitario cubano Doctor Ernesto Dihigo, fue el gestor del documento.

La historia de ese acontecimiento histórico señala, que fue la delegación de Cuba, quien propuso como primer relator de la Comisión de Derechos Humanos al delegado haitiano Saint-Lot.

El gobierno de Cuba fue el ponente de la primera Declaración de los Derechos del Hombre. Aprobada por los países de América Latina integrantes de la Organización de Estados Americanos, OEA en Bogotá, Colombia, el 2 de mayo de 1948 y presentó y sustentó ante la ONU, que ese documento fuese considerado como base a la Declaración que se aprobaría meses después ese propio año.

La delegación cubana expuso en las discusiones una serie de enmiendas, que están refrendadas hoy por numerosas leyes aprobadas por la Revolución cubana para beneficio de los trabajadores, así como la seguridad social que ampara a los más necesitados, como una de sus conquistas más sagradas. Una de las enmiendas estuvo dirigida a que todo trabajador reciba una remuneración equitativa y satisfactoria completada con otros medios de protección social.

Otra propuesta presentada junto a México y Francia, fue el derecho a la protección de los intereses morales y materiales de los autores de sus producciones científicas, literarias y artísticas. Este derecho está igualmente protegido por diversas entidades en Cuba especializadas para proteger a los creadores.

No sólo los derechos humanos fundamentales fueron conquistas  alcanzadas y están protegidos por la Revolución, también el resto de los enunciados de la Carta Magna están en pleno desarrollo, como el carácter participativo de la democracia cubana, que además representa los intereses y aspiraciones de todos los ciudadanos sin exclusión, que tienen la posibilidad de expresarlo no solamente por medio del voto en las urnas, sino a viva voz en las distintas instancias creadas para tal fin.

Hacer un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos. Todos los campos son obligatorios.