#Cuba: Una beca, un pretexto (I Parte)

Lea más de: , ,
 Por Katherinne Díaz Pérez

Desde hace ya algunos años, para los jóvenes cubanos, con preferencia los universitarios, se han ampliado las oportunidades de superación profesional. Carreras, postgrados, maestrías, doctorados…son motivos que hacen a cualquier joven optar por una beca en otro país y, de esa manera, sufragar los gastos que impone estudiar, elevar el nivel académico; pues de otro modo muchos no pudieran costear semejante actividad.

Ante nuestros ojos se presenta un abanico de posibilidades: ingeniero para Brasil, médicos hacia Angola por la medicina, periodistas con posibilidades de visitar la Organización de Naciones Unidas.

Pero estas oportunidades no son nuevas para los jóvenes de Cuba, siempre hemos contado con procesos de obtención y entrega de becas. Generaciones enteras -nuestros padres, tíos, incluso, abuelos, y me pongo de referencia, claro- fueron a estudiar a la antigua Alemania Democrática y a la extinguida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS); este último un interesante destino de superación que se retomó desde el año pasado.

Disculpen si me extiendo, pero repasaba estas ideas mientras releía una convocatoria del Departamento de Estado de EEUU, en particular, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental dirigida a organizaciones “sin fines de lucro” o instituciones educativas de EEUU. Hasta aquí, nada que concierne a Cuba.

Solo que esta entidad los está invitando a que presenten propuestas para el nuevo “Programa de Prácticas de la Comunidad para la juventud cubana” que tiene como objetivo “apoyar –financiar, en otra parte del documento- la participación de los jóvenes líderes emergentes de la sociedad civil cubana”. ¹

El documento habla de un programa de “desarrollo profesional de dos a cuatro meses” que incluirá “una formación especializada y una pasantía en una organización sin fines de lucro en los EEUU”. Según sugiere el texto, este proyecto busca impulsar “el desarrollo de planes de acción para las actividades comunitarias no gubernamentales en Cuba”, mediante la entrega de “herramientas de liderazgo y habilidades para administrar” a los participantes ².

De acuerdo con la convocatoria, dicho programa se justifica porque “la sociedad civil cubana no se forma en organizaciones bien establecidas que normalmente se encontrarían en una sociedad con una fuerte tradición democrática” ³; y se ampara -así lo da a conocer- en la Ley de Asistencia Exterior de 1961, modificada en el 2004; con lo cual ellos notifican la legalidad de este programa ⁴.

Sé que han pasado días, pero tomo esta convocatoria de pretexto para compartir varias ideas, teniendo en cuenta, además, que el cierre de la licitación será el próximo 20 de mayo y a finales de julio o principios de agosto de 2016 se dará a conocer los seleccionados.

En primer lugar, llama la atención la manera solapada, cuidadosa, con que está concebido, incluso, redactado el programa: aunque se dirija abiertamente a entidades estadounidenses, su esencia es para los jóvenes cubanos. ¿A quiénes les darán una pasantía? ¿A las entidades estadounidenses? De modo que dichas organizaciones solo harán la labor de reclutamiento, perdón, selección de los jóvenes, enmascarando así al Departamento de Estado.

Por eso, las entidades estadounidenses solicitantes tendrán que describir en sus propuestas de contratación el alcance que va a generar un fuerte grupo de candidatos cualificados; b) los materiales promocionales que se desarrollarán y difundirán; c) información detallada sobre la captación de candidatos diversos desde el punto de vista geográfico, racial / étnico y socio-económico; y d) los criterios de selección de los participantes.

También resulta interesante cómo han cambiado las estrategias de EEUU hacia/contra Cuba: si en un tiempo favorecían la emigración –recuerden las denominadas olas migratorias- y la deserción de los profesionales, ahora convergen esa política de “pies secos, pies mojados” con la de “preparar en EEUU” y “devolver a Cuba”.

Se trata de ofrecer las herramientas a “líderes” que lleven y apliquen el conocimiento adquirido en EEUU dentro de nuestro territorio para intentar explotar la Revolución cubana, falsamente “desde adentro”. Tal es así que el contrato aclara que los fondos destinados a la beca no pueden ser usados para “traslado o la reunificación de esposas, hijos o familia”, es decir, esto no puede convertirse en un método de emigración. De ahí que los participantes que se escojan “deben demostrar el deseo expreso de regresar y trabajar en la gestión de organizaciones independientes en Cuba” y debe “comprometerse a regresar a Cuba tras la finalización del programa”.

Se percataron que la “cuestión” es realizar “actividades dirigidas a posibilitar a un movimiento de resistencia”⁵ Y esto no es más que la definición estadounidense de Guerra no Convencional (GNC).

De forma explícita, el propósito del programa dice: “fomentar una nueva generación de líderes de la sociedad civil, quienes poseerán las habilidades y conocimientos para profesionalizar la base de la sociedad civil de Cuba. Este grupo de jóvenes profesionales modelará la dirección efectiva de las organizaciones de la sociedad civil que son responsables ante el público, promoverán la participación de la comunidad, apoyarán la diversidad, y otros principios democráticos en Cuba” ⁶.

Veíamos venir que los temas de democracia, participación política y derechos humanos serían los más explotados en el nuevo contexto de restablecimiento de relaciones entre EEUU y Cuba. Por ello, de este fragmento solo me detengo en destacar la “primera habilidad” que deben adquirir estos jóvenes: modelar.

Con otras palabras, el Departamento de Estado propone que estos muchachos se conviertan en una especie de “informantes” y “guías” de la situación contrarrevolucionaria en Cuba. La información –lo reconoce la doctrina de la GNC- y las apreciaciones que se extraigan de ella son “recursos importantes” que permiten obtener “las características psicológicas de los líderes y sus grupos” 7. Estos análisis proveen un nivel de predicción sobre el comportamiento futuro de estos como “potenciales socios” de EEUU.

Seguidamente, agrega el documento doctrinal que “con esta predicción se puede conocer con un nivel de confianza razonable, cómo los líderes potenciales de la resistencia llevarían a cabo la GNC (…) Esta información ayuda a los jefes y a quienes participan en la toma de decisiones –se refieren a los planificadores y ejecutores de la GNC, a determinar la conveniencia del apoyo al movimiento” 8. Así que llevándolos a EEUU a prepararlos puede ser una manera de conocerlos.

Con esta preocupante cita de uno de los textos originales de la GNC de EEUU concluyo el presente artículo. El próximo y último abordará cómo han preparado este programa y la comparación del proyecto con convocatorias semejantes.

Referencias:

1 Ver New State Department program targets Cuban youth, publicado viernes 26 de marzo de 2016, disponible en http://alongthemalecon.blogspot.com.
2 Idem.
3 Idem.
4. Ley de Asistencia Exterior de 1961, modificada en el 2004 reorganizó la estructura de los programas de ayuda exterior existentes, separando la asistencia militar de la no militar; lo cual tuvo como resultado la creación de la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional, más conocida como USAID.
5. Ver Publicación de Técnicas del Ejército (ATP, por sus siglas en inglés) 3-05.1 del Ejército de EEUU sobre Guerra No Convencional, septiembre de 2013, disponible en http://www.cubadefensa.cu/?q=documentos-doctrinales-eeuu.
6. Ver New State Department program targets Cuban youth, publicado viernes 26 de marzo de 2016, disponible en http://alongthemalecon.blogspot.com.
7. Ver Publicación de Técnicas del Ejército (ATP, por sus siglas en inglés) 3-05.1 del Ejército de EEUU sobre Guerra No Convencional, septiembre de 2013, disponible en http://www.cubadefensa.cu/?q=documentos-doctrinales-eeuu.
8. Idem.

Cubadefensa

Hacer un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos. Todos los campos son obligatorios.