Cuba por “llegar a cero”

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VIH Por Lisandra Fariñas Acosta

Hace apenas unos meses Cuba legaba al mundo un día histórico para la prevención del VIH/ Sida y el progreso, hacia una ge­neración libre de esta carga a nivel nacional y global, cuando, luego de un riguroso proceso, la Organización Mundial de la Sa­lud anunciaba que era este el primer país en validar la eliminación de la transmisión materno-infantil del VIH y la sífilis congéni­ta.

Sin duda, el más añorado resultado de un trabajo de décadas en la vigilancia epidemiológica, la atención y el apoyo a las personas con VIH y en la promoción y prevención de salud, y que le permitió al país lograr una tasa de transmisión vertical del VIH del 1.85 %, por debajo del promedio regional, y por debajo de la meta del 2 % acordada por las naciones.

Todo ello es fruto del consolidado Programa Nacional de Prevención y Control de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y el VIH/Sida, del Ministerio de Salud Pública, insertado en el programa del médico y la enfermera de la familia. Vale destacar las acciones que se llevan a cabo como parte de este, donde sobresale la garantía de la atención prenatal, con un promedio de diez controles por embarazada, la realización de la prueba serológica para sífilis y la de detección del VIH durante el embarazo y a la pareja sexual con previo consentimiento informado, al igual que al momento del parto, el cual es institucional en el 99.9 % de los casos y por personal cualificado. Además, la vigilancia activa, seguimiento y control de cada una de las embarazadas con serología positiva para el VIH o la sífilis, y el acceso al tratamiento antirretroviral oportuno y gratuito para ella y su niño cuando nace infectado.

No podía ser diferente para Cuba, porque desde que co­menzara la llamada era del Sida, nuestro país entendió que su agenda de salud debía contemplar, como elemento esencial para el desarrollo, el reducir y detener la propagación del Virus de Inmunodeficiencia Adquirida, con participación de actores sociales claves para el logro del resultado. Es por ello que en un nuevo día mundial de respuesta al VIH/Sida, Cuba abraza la estrategia de ONUSIDA, y traza la suya propia para trabajar juntos por llevar a cero las nuevas infecciones, las muertes relacionadas con esta enfermedad y el estigma y la discriminación de las personas que padecen este flagelo, así como mantener indetectable la carga viral de las personas bajo tratamiento.
Según comentó a Granma la doctora Jaqueline Sánchez Fuentes, directora del Centro Nacional de Prevención de ITS VIH/Sida, de la Unidad Nacional de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades, hoy el mundo está adoptando la estrategia de respuesta rápida para poner fin al SIDA, con el propósito de erradicar esta epidemia hacia el 2030 en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible a partir de acelerar la inversión, el compromiso y la innovación.

“La estrategia de respuesta rápida incluye centrarse en los lugares, poblaciones y programas que tienen mayor impacto; involucrar a líderes locales en respuestas específicas, sostenibles y responsables y crear nuevas alianzas, basado en un enfoque de género y de derechos humanos. Justamente, lo que pretende esta estrategia es alcanzar un conjunto de objetivos con plazos definidos: que el 90 % de todas las personas que viven con el VIH conozcan su estado serológico respecto al VIH, que el 90 % de las personas que sepan que tienen la infección tengan acceso al tratamiento y suprimir la carga viral del 90 % de personas en tratamiento. También incluyen reducir las nuevas infecciones por el VIH en un 75 % y alcanzar la cero discriminación”, puntualizó la especialista.

Cuba ha demostrado que la voluntad política, ligada a los esfuerzos y acciones organizadas con enfoque intersectorial con la participación de más de 20 ministerios y organizaciones, han sido decisivos en el curso de la epidemia y en los resultados que hoy exponemos y es con esta base intersectorial con la que asumiremos los nuevos retos y estrategias para el logro de las nuevas metas 90, 90, 90 propuestas por ONUSIDA para el 2020. Este 2015 los sectores sociales cubanos renuevan su compromiso de llegar a Cero, a través de estrategias de prevención combinadas en el contexto de los determinantes sociales de salud, comentó.

La doctora Sánchez Fuentes recordó que durante la reciente visita de Michel Sidibé, Secretario General Adjunto de la ONU, dijo estar impresionado de cómo Cuba inició desde la década del 80 las acciones aceleradas para el enfrentamiento a esta enfermedad, antes incluso de ser lanzada la estrategia de las metas urgentes para el año 2020.

“Lo que hemos aprendido sobre el VIH/Sida es que cuando se trabaja solamente con los síntomas de una enfermedad siempre vamos a fracasar. Se gana cuando se pone a la persona en el centro, y eso se logra cuando se habla de movilización y justicia social, cuando trabajamos el tema de la equidad, y problemas fundamentales como el estigma y la discriminación, y te aseguras que las personas tengan derechos y sean parte verdadera de las políticas públicas”, enunciaba a Gran­ma el representante de las Naciones Unidas.

Sin un programa como el que Cuba ha desarrollado en esta área, con un fuerte componente educativo y el apoyo de los más de 19 000 promotores de salud voluntarios existentes, no fuera posible decir hoy que de las más de 23 000 personas diagnosticadas se mantienen con vida el 83 %, lo que demuestra el trabajo realizado y la voluntad política del gobierno en este sentido.

La doctora Sánchez Fuentes explicó que más del 60 % de la población cubana tiene conocimientos sobre estas enfermedades y que se ha incrementado el alcance de las poblaciones clave, aunque queda mucho por hacer, sobre todo para sostener los resultados alcanzados.

Tomado de Granma

http://www.granma.cu/cuba/2015-11-30/cuba-por-llegar-a-cero-30-11-2015-22-11-20

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