Por estos dÃas tuve la oportunidad de compartir un curso con jóvenes colegas y una profesora colombiana que por primera vez venÃa a Cuba. Casi da un grito de asombro cuando una de las muchachas nuestra le habló de su licencia de maternidad. ¡Un año completo de licencia de maternidad!, se sorprendió. En Colombia son solo tres meses, nos dijo bajito.
AsÃ, muchas cosas que a cubanas y cubanos nos parecen lo más normal del mundo, son derechos ganados que en otras latitudes quisieran tener, y en algunos casos son motivo de grandes batallas sociales, comenta para Haciendo Radio, el periodista Francisco RodrÃguez Cruz.
Pero esa verdad innegable también debe ir acompañada de una reflexión crÃtica y realista por nuestra parte. Hay que pensar en lo que tenemos y hemos logrado, pero también en lo que debemos perfeccionar, e incluso, en lo que nos falta por lograr.
Los derechos humanos son tan amplios como las necesidades de las personas, y estas no son inamovibles en el tiempo.
Conquistar garantÃas sociales importantes requiere de estrategias para hacerlas sostenibles, además de la concreción de derechos económicos y polÃticos que también evolucionan en cada circunstancia histórica concreta.
Y no es cuestión de constantes comparaciones ni de igualitarismos en la concepción y plasmación de los derechos. Cada sociedad genera demandas especÃficas en cada momento de su desarrollo socio-económico, y es preciso crear las condiciones para que la ciudadanÃa pueda ejercer sus derechos, y también contribuir a la instauración y logro de nuevas aspiraciones.
Por supuesto que también hay que tener una percepción justa y equilibrada de lo que se tiene y alcanza, para no pecar de pesimismo ni subvalorar lo que vamos consiguiendo.
La politización excesiva de ciertos enfoques sobre los derechos humanos, utilizados incluso como pretexto para manipulaciones y agresiones ideológicas, es un asunto que por desgracia hemos conocido muy bien en Cuba, vÃctima de furibundas campañas para intentar ensombrecer nuestra realidad.
En contraste, resalta la voluntad expresa del proyecto social cubano por impulsar más y mejores oportunidades que nos permitan desarrollarnos como individuos plenos, con garantÃas suficientes y una seguridad que no siempre sabemos aquilatar en todo su inconmensurable valor.
Todo esto, por supuesto, sin que nos cieguen triunfalismos ni vanas pretensiones, porque cada derecho que los seres humanos conquistamos, no es una meta final, sino un punto de partida para proponernos su mejorÃa constante, asà como nuevas realizaciones personales que tenemos que saber identificar, luchar por ellas, y materializar en hechos concretos.
Hay que ponderar entonces lo que tenemos en una balanza que mida nuestros logros con justicia, y también empeñarnos en dedicarle mucho trabajo y esfuerzo a satisfacer los requerimientos siempre crecientes de nuestra ciudadanÃa. Hablemos, y sobre todo trabajemos, de forma pareja y realista, en función de los derechos ganados y por ganar.
Tomado de Radio Rebelde
http://www.radiorebelde.cu/noticia/cuba-derechos-ganados-por-ganar-20151105/