
El lÃder de la Revolución saluda a los niños. Foto: Estudios Revolución
Por Yoerkis Sánchez Cuéllar
Cada vez que lo ven acercarse, desde las áreas del complejo educacional Vilma EspÃn, en el municipio capitalino de Playa, los niños se aglomeran y le dicen a coro: ¡Fidel, amigo! ¡Yo quiero estar contigo! Entonces el lÃder de la Revolución los saluda y en muchas ocasiones ordena detener el auto para conversar con ellos. Asà sucedió el pasado miércoles 6 de abril, mientras ensayaban el matutino por el tercer aniversario de la escuela, los 86 años de Vilma, y los 55 de los cÃrculos infantiles, una de las obras más sensibles de la HeroÃna de la Sierra y el llano.
«Estábamos en el portal, perfilando los últimos detalles del acto, cuando vimos que Fidel iba a pasar por la carretera que nos queda enfrente», cuenta emocionada Rubizaida Riverón Pozo, directora del Complejo. «Enseguida los saludos, las consignas y, de pronto, el Comandante nuevamente entre nosotros.

«De inmediato se interesó por lo que estábamos haciendo. Cuando le comentamos sobre la actividad para el siguiente dÃa, y lo invitamos a que asistiera, nos dio las gracias y nos dijo que tratarÃa de estar, que no era seguro, pero que empezáramos a la hora prevista si él aún no habÃa llegado…».
Asà fueron creciendo las expectativas entre los profesores y el centenar de alumnos del Complejo, un centro fundado por él en 2013, en el que se transita directo del cÃrculo infantil a la primaria. Próximamente, en septiembre, se completará el ciclo hasta la secundaria, señala Rubizaida.
Fidel considera que el tipo de escuela y cÃrculo fundado por la Revolución en ciudades debe revolucionarse para estar a la altura de nuestra inusitada época. Explica que «ese es un deber como militante revolucionario mientras respire».
Como todos deseaban, Fidel visitó al centro docente por segunda vez en menos de 24 horas. «¿Llegué tarde?», preguntó, mientras los pequeños, acompañados por sus padres o maestros, volvÃan a decir: ¡Fidel, amigo! ¡Yo quiero estar contigo!

Precisamente, a los niños dedicó muchas de sus ideas en el encuentro. La pionera de sexto grado Lorena Reyes RamÃrez, jefa de colectivo, considera un gran privilegio escucharlo y agradecerle, a nombre de los demás, su presencia fÃsica y «todo lo que ha hecho por nosotros».
«Contó anécdotas de su etapa de estudiante en el capitalismo. Comparó aquella época con todo lo que tenemos hoy, por ejemplo, en esta escuela. Y al ver nuestra preparación nos llegó a decir que contamos con más experiencia que los propios maestros, excelentes y combativos jóvenes, pero que aquellos no tuvieron el privilegio de compartir las nuevas experiencias.

«Nos habló de la importancia de estudiar mucho, de portarnos bien, de tener disciplina. Se preocupó por lo que querÃamos ser en el futuro. Habló, además, de la necesidad de alimentarnos correctamente, de tener una dieta balanceada. Nos dijo que nos veÃa muy saludables y se interesó por el menú del dÃa», comenta Lorena.

Igual satisfacción sienten otros pioneros como Maryanis, TalÃa o Zurizaday, porque pudieron dialogar directamente con el Comandante, quien le estrechó la mano a cada uno. Anteriormente, ellos tenÃan que recorrer casi tres kilómetros para asistir al colegio, o tomar un transporte, con los riesgos que implica, señala Yordanka Fernández Trujillo, la administradora del centro. Ahora, en el Complejo Vilma EspÃn, pueden entrar al cÃrculo infantil y no salir de allà hasta terminar la primaria, que pronto será hasta el noveno grado, en la propia escuela rural.

Esas caracterÃsticas, junto con la excelencia del claustro, llamaron la atención de Fidel, quien exclamó: «los que estamos aquà consideramos un privilegio reunirnos en esta escuela hoy, porque esta institución se va acercando a un sueño. Trataba de recordar si supe de algún lugar donde se aplicara este concepto y no aparece. Ojalá pronto la idea pueda aplicarse a todos los niños. Será preciso seguir de cerca la experiencia».
Maestros jóvenes como Elsa MarÃa Bermúdez ven los momentos vividos ese dÃa con Fidel como una jornada de compromiso eterno con la patria, pues «tuvimos la suerte de que nos hablara directamente y reconociera cómo esta escuela puede convertirse en modelo para la educación, con el aporte de los jóvenes». De igual forman opinan Yailenis Pérez, Yaicel RamÃrez, Elimay Piloto y otros que con apenas 20 años imparten clases en los distintos bloques docentes de la institución, que incluyen biblioteca y laboratorios de computación.

También durante el encuentro, algunos de los 22 niños del cÃrculo infantil mostraron espontáneamente al Comandante lo que han aprendido con sus educadoras y auxiliares. Uno de ellos, Keyler Bryan Portelles, de cuatro años, tomó el micrófono y recitó Cultivo una rosa blanca, de José MartÃ.

Otro pequeño, Alex David RamÃrez, también de cuatro, declamó una décima dedicada a Vilma, escrita tras su muerte: Vilma, Cuba está dolida/ pero no enferma ni triste/porque sabe que cumpliste/con la obra de la vida. / Tu alma sigue vestida/de amor y Revolución/y la indomable pasión/es un camino de oro/por el que pasa el tesoro/inmortal de la nación.
El espÃritu de la HeroÃna presidió cada gesto, cada abrazo, cada palabra dicha, cada canción. Y Fidel, interpretando el sentir de todos, sintetizó en una frase el valor del homenaje: « Yo estoy seguro de que un dÃa como hoy Vilma estarÃa muy contenta, porque estarÃa viendo. Sacrificó su vida, todo el que muere luchando por la Revolución va dejando energÃa en el camino, va dejando el esfuerzo y va convirtiendo en realidad sus sueños».

Tomado de Juventud Rebelde
http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2016-04-10/cuando-los-ninos-llaman-a-fidel/