Contingente Internacionalista Henry Reeve, un huracán de solidaridad

Lea más de: , , , ,

Por Anabel Madiedo Oropeza

decbbba9598217b6354bf9c5a4d9529d_XL

Recordar la historia es vivirla de nuevo, intensos momentos de amor y esperanza ha escrito este contigente de médicos cubanos en su bregar por el mundo, otra gran obra que surgió como idea de nuestro líder histórico Fidel Castro Ruz y que ha sido reconocido por organizaciones internacionales de gran prestigio, por los servicios prestados a la humanidad.

El 29 de Agosto de 2005 un poderoso huracán llamado Katrina, entró con categoría 3 a las costas de Luisiana y por razones propias del desarrollo de ese evento devastador y otras atribuídas a la falla del sistema de diques en Nueva Orleans, al menos 1833 personas fallecieron debido al propio huracán o las consiguientes inundaciones, convirtiéndose en el huracán más mortífero en Estados Unidos desde el huracán San Felipe II, de 1928; la cifra total de daños materiales se estimó en un principio en 108 000 millones de dólares (2005 USD), casi el cuádruple que la de los desperfectos causados por el huracán Andrew en 1992.1

imagenPero esta historia puede ser contada de muchas maneras, dependiendo del modo en que cada cual la vivió, de cerca o de lejos, aquí va mi versión.

Recién llegaba a Honduras como parte de la Brigada Médica Cubana Internacionalista en ese hermano país cuando ocurrió el poderoso huracán que afectó varias áreas de nuestro continente, era mi primera experiencia como médico internacionalista, todo era novedoso, emotivo y lleno de incertidumbre, Allá teníamos la posibilidad de ver los canales de televisión cubana y de escuchar varias emisoras radiales cubanas, gracias a que Cuba había creado las condiciones para ello, nos sentíamos bien informados de lo que sucedía a pesar de haber sido hace más de 10 años cuando aun no contábamos el alcance actual de las comunicaciones por internet.

En aquel momento nos debatíamos en la anunciada salida de los médicos cubanos de Honduras porque el presidente de turno Ricardo Maduro así la había dispuesto, ocurrieron dos cosas que elevaron la figura de nuestro invicto líder ante el mundo, y ante mí creció su figura de gigante, de valiente, de hombre digno y humanista.

Mientras el huracán avanzaba Fidel emplazaba al ex-presidente hondureño que en 24 horas diera respuesta de si realmente no renovaría el contrato de trabajo de los médicos cubanos en su país, pues otros pueblos del mundo estaban dispuestos a recibir a los profesionales cubanos de la salud que ya se habían ganado el prestigio internacional que hoy seguimos obteniendo, la respuesta de Ricardo Maduro fue rápida y el 31 de agosto de 2005 hacía una alocución por la televisión nacional informando al mundo que renovaría el contrato para que los médicos cubanos continuaran aportando a la salud de su pueblo, así según él mismo expresara, otro año más estaríamos en Honduras, lo que no sabía él era que en 2006 perdería en su campaña electoral contra Manuel Zelaya quien como nuevo presidente mantuvo el convenio de solidaridad Cuba-Honduras y pude junto a otros tantos colegas cumplir mi misión internacionalista en ese hermano país.

Simultáneamente el Huracán Katrina seguía haciendo de las suyas y ya había entrado con fuerza brutal en suelo norteamericano, Fidel no dudó un segundo em brindar ayuda humanitaria al pueblo norteamericano, creando el primer grupo de médicos cubanos preparados para combatir desastres naturales y grandes epidemias, con sus mochilas al hombro llenas de recursos para brindar antención médica a los damnificados por Katrina, los gastos correrían por Cuba, Estados Unidos no tendría que pagar a nuestros médicos que además lllevaban conocimientos, humanismo, medicamentos y hospitales de campaña.

El presidente norteamericano en aquel momento Jorge W Busch (hijo) no aceptó la ayuda brindada por Fidel quien mostró al mundo el ejército de médicos reunidos en el Palacio de Convenciones, dispuestos a dar atención médica de calidad a los pobladores de esa región que ya habían perdido sus casas, sus pertenencias y muchos familiares queridos.

Pocos días después, el 19 de septiembre, queda constituida por el Comandante en Jefe una organización que hasta hoy no tiene precedentes en el mundo: El Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve” que ha estado presente en más de una veintena de naciones y ha brindado asistencia médica a más de 3,5 millones de personas y salvado más de 80 mil vidas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) entregó el Premio de Salud Pública en Memoria del Dr. Lee Jong-wook al contingente médico cubano Henry Reeve, en reconocimiento a su labor para el enfrentamiento de desastres naturales y epidemias graves3 y que forma parte de las historias por contar en el libro “infinito” del internacionalismo cubano.

Referencias bibliográficas.

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Hurac%C3%A1n_Katrina
  2. http://www.fidelcastro.cu/es/internacionalismo/mision-henry-reeve
  3. http://www.granma.cu/mundo/2017-05-26/oms-entrega-premio-de-salud-publica-a-contingente-cubano-henry-reeve-26-05-2017-13-05-05

 

Hacer un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos. Todos los campos son obligatorios.

1 Comentario

Eduardo González S. dijo:

Es muy difícil digerir que en poco más de 72 horas mil quinientos sesenta jóvenes galenos estaban listos a invadir a la inundada ciudad si Estados Unidos ayudaba con su transportación. Una reacción rápida de la islita puñetera y bloqueada que ese mismo pais era incapaz de mostrar en su patio. Pero esa era una invasión sui-géneris, la de un invadido a su invasor: una llena de amor. Esto es algo para lo que ese pais no está diseñado. Puede aguantar quiebras financieras, crisis petroleras … pero no una ayuda gratuita llena del sentimiento más hermoso que hay. Y dudo que el noble pueblo norteamericano sepa que eso pasó. El pais de la libertad de prensa donde”usted puede decir lo que le venga en gana” pero famosa libertad que la mandan a callar cuando de Cuba se trata. Si mezclamos abyección y desdén, ahí estará la razón del Bush Junior para no aceptar una ayuda que iba a estremecer los horcones morales de la nación americana. Qué desvergüenza.

28 agosto 2018 | 01:55 pm