Con el futuro a cuestas

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Llegó a la casa de sus padres y les dio la noticia con su acostumbrado acento campesino, aunque de una manera singular: «Les estoy siguiendo los pasos».

Es que a Madelys Medina Verdecia le había sucedido «lo más grande del mundo» en sus 37 años de vida, y ante el suceso quería compararse con sus progenitores, cargados de historial patriótico.

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A los jóvenes hay que darles tareas y responsabilidades, pero con inteligencia, expresa Madelys.

«Mi papá, Esteban, estuvo en el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes del año 1978 y mi mamá, Élida, participó en el 4o Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, en 1985. Cuando me dijeron que iba a representar a mi municipio en el 7o Congreso del Partido enseguida pensé en ellos».

Acaso en ese momento también viajó a sus inicios escolares en el intricado caserío de Las Palmitas, en el que comenzó a inclinarse por el magisterio y la bibliotecología, sus dos profesiones actuales.

«Me vinieron a la mente muchas cosas; me acordé de varios de mis maestros, de mis compañeros de trabajo, de los militantes de mi núcleo en la Dirección municipal de Educación, en el que soy la secretaria general…».

Ella reconoce que en el territorio donde vive «hay muchos militantes preparados, con gran trayectoria y posibilidades de aportar al 7o Congreso del Partido». Por eso cree que en la elección «perfectamente pudo ser otro».

En las palabras de esta muchacha madrugadora por excelencia y que se desempeña como metodóloga municipal de bibliotecas escolares, habita una modestia indiscutible. Cientos de personas saben de sus prolongadas jornadas como maestra y bibliotecaria de escuelas rurales o como directora del Centro de Documentación e Información Pedagógica, en el que trabajó durante cinco años. Otros conocen su faceta de dirigente partidista en la base, en la que ha sido «muy exigente, pero también comprensiva».

«Es verdad que cada día me levanto a las cinco de la mañana para dejarle todo preparado a mi niño de ocho años. También es cierto que nuestro núcleo funciona bien, aunque no por una sola persona; a mí me ha tocado alguna vez aplicar una sanción o criticar fuertemente, pero antes que eso está la prevención, la llamada de alerta», dice esta máster en Ciencias de la Educación desde 2011.

Madelys, como muchos cubanos, tiene grandes expectativas con este Congreso, «sobre todo porque debe seguir actualizando nuestro modelo económico». Ella, aunque sabe que un cónclave no es una vara mágica, considera que existen muchas esperanzas, «porque el pueblo sigue creyendo en la fortaleza del Partido y pensando que sí es posible mejorar las condiciones de vida de la gente».

Se sabe, asegura, que será una cita histórica; pero lo importante es «darle continuidad en el día a día para que los Lineamientos sigan aterrizando».

En la cabecera municipal de Cauto Cristo vive Madelys desde hace una década, pero se considera todavía «una guajira natural», la misma que salió de Las Palmitas y «la misma que continúa creyendo que los jóvenes sí hacen. Hay que darles tareas y responsabilidades, aunque hay que hacerlo con inteligencia, sin eliminarles la alegría. Muchos dan el paso al frente, yo misma paso de los 35 años pero me considero joven; estoy lista para lo que haga falta, como me inculcaron mis padres», asevera con una sonrisa ancha y dulce.

Del campo al intercambio

ARTEMISA.— A sus 33 años Yuniel González Paneque añade la dicha de haber participado en el 9o Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas y el 10o y 11o de la ANAP, pero lo más importante para este joven campesino artemiseño, mayor productor de leche y carne de la provincia, es contribuir desde su frente, el agrícola, con el desarrollo económico y social de Cuba.

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El trabajo político-ideológico campesino a campesino es esencial para que una cooperativa salga adelante, comparte Yuniel.

Y debieron ser seguramente estas algunas de las razones por las que fue seleccionado como uno de los delegados de la provincia al 7o Congreso del Partido, una cita a la que pretende aportar con sus criterios y experiencias en pos de que el proyecto revolucionario cubano siga adelante. «Este será un Congreso importante, porque podremos compartir todavía con la dirección histórica de la Revolución y se evaluarán los resultados de la implementación de los Lineamientos, los avances y cuánto falta todavía por hacer, en el caso de nuestro sector en materia de comercialización, por ejemplo, pues uno de los preceptos no logrados aún es el de bajar los precios», señala.

«En los últimos tiempos se han tomado decisiones acertadas como la de contratar más volumen a los campesinos por parte de Acopio, lo cual contribuye a bajar los precios en los Mercados Agropecuarios Estatales, pero todavía puede hacerse mucho más si se regula el tema desde la propia actualización de los Lineamientos».

Precisamente, al valorar el cumplimiento de estos y sus modificaciones para el quinquenio venidero, Yuniel piensa dar continuidad a lo que se debatió en las reuniones de consulta de los documentos del Congreso, donde otros campesinos como él realizaron valoraciones sobre los ya cumplidos y los que deben ser modificados o añadidos.

Yuniel, quien es presidente de la CCS Reinaldo Pérez, de San Antonio de los Baños, desde que esta fuera fundada en el 2010, revela que el secreto para que una cooperativa salga adelante y se cumplan los planes está en la unidad de los trabajadores, el trabajo político-ideológico campesino a campesino y la seriedad en los contratos.

Con 163 asociados, esta cooperativa es rentable desde su fundación y cumple los planes de cultivos varios, ganadería, porcino, producción de flores y de plantas ornamentales.

De tradición familiar le viene el amor a la tierra y en su cooperativa apuesta por la fuerza joven. «Son 36 los que están vinculados a mi CCS y aunque solo tres son militantes, la totalidad cumple con las tareas y son de los primeros en dar el paso al frente», comenta.

En representación de ellos y de los campesinos artemiseños marchará a la cita partidista convencido de que, como en otros cónclaves en los que ha participado, se tomarán decisiones importantes para el futuro del país, algo a lo que podrá contribuir con sus criterios.

Proyectarnos en grande

PINAR DEL RÍO.— Yuleidys Menéndez Seijo es madre de dos

hijas, licenciada en Economía y presidenta de la CCS Francisco Pérez Germán, del municipio de Minas de Matahambre. Tiene 34 años. Decirlo así puede parecer sencillo y nada complicado, pero en realidad no lo es.

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Yuleidys piensa que no se trata de llegar a una asamblea y discutir, sino hacer reflexionar de la mejor manera.

Por su CCS no se pasa, hasta allá se va. Y vale llegarse por allí para conocer una de las entidades de su tipo más destacadas de Vueltabajo.

«Soy madre primero que todo —comenta. La mayor de mis niñas estudia en el IPVCE Federico Engels y la más chiquita cursa el noveno grado y pretende también ingresar a esta escuela».

Yuleidys, quien es delegada al 7o Congreso del Partido, anda siempre bien ocupada, y sus compromisos se han visto acentuados en los últimos tiempos al ser miembro no profesional del Buró Provincial del Partido en Vueltabajo.

«A la edad de 21 años, en el 2003, me hicieron un proceso especial para ingresar a las filas del Partido. Para esa fecha era la económica de la CCS, había hecho el técnico medio. Fue después que terminé la licenciatura».

Explica que desde noviembre de 2014 es presidenta de la cooperativa. «El cultivo fundamental de nuestra entidad es el tabaco, pero sembramos productos varios también y somos fuertes en la rama porcina.

«En el primer trimestre cerramos con el contrato cumplido al 103 por ciento. Ya hicimos todas las entregas de frijol, viandas y hortalizas, y el tabaco, a pesar de las dificultades de este año, pensamos que se cumpla», comenta.

Esta joven pinareña, arraigada a las pasiones que despierta la tierra, cuenta que, aunque es nacida y criada en la propia cooperativa que ahora trabaja, hubo productores que al principio sintieron temor de ella, por la juventud y por prejuicios machistas.

«Hay muchos que aún no se adaptan a ser dirigidos por una mujer. Pero la motivación es importante y hace cambiar a veces a las personas. Siempre trato de motivarlos, no es solo llegar a una asamblea y discutir o llamar la atención cuando hace falta, sino hacer reflexionar de la mejor manera.

«El trabajo con los jóvenes ha sido muy bueno en la cooperativa. Actualmente, de los directivos que tenemos en la CCS, tres son militantes de la UJC, y ello demuestra que la juventud y las mujeres podemos hacerlo también. La ventaja es que por ser mujer somos más comprendidas y ayudadas por los propios campesinos», expresa esta muchacha a la que no le asusta el trabajo.

En torno al venidero 7o Congreso del Partido, Yuleidys sostiene que la contribución de las nuevas generaciones es vital. «Es importante tener en cuenta cómo se está dando hoy en diferentes lugares la participación de los jóvenes en la sociedad, y el aporte que hacen a la producción de alimentos.

«Los jóvenes de hoy hemos vivido las limitaciones económicas de este país, pero a la vez hemos nacido con una Revolución inmensa. El Congreso del Partido va a ser un buen escenario para debatir cómo podemos aportar más», concluye.

Tomado de Juventud Rebelde

http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2016-04-07/con-el-futuro-a-cuestas/

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