Celia: una gran mujer llena de pequeños detalles

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Por Lisbet Penín Matos

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Aly, Carmen, Norma… Así la conocieron en la clandestinidad, pues, en aquellos años era preciso proteger ese nombre de cinco letras que posteriormente toda Cuba conocería, y recordaría.

Solo la he visto en fotos, en grabaciones antiguas de televisión y hasta he escuchado su voz. En todo ese testimonio gráfico que he visto, en cada oportunidad he percibido un  delicado gesto: su sonrisa. Una sonrisa optimista, motivadora.

CELIAEs Celia esa mujer valiente y valiosa. Es ella la que irradiaba cada acción con su perseverancia, compromiso y modestia; porque era preciso contribuir a un proyecto mayor. Un proyecto que se transformó en Revolución, un proyecto al que aportó innumerables victorias.

Muchas personas, que la conocieron, cuentan que a Celia le encantaban los niños, la naturaleza, las flores ¡Cuántos detalles que alegran el alma!

También, se dice que Celia fumaba mucho, que comía poco y que casi siempre estaba de pie. Su carácter era fuerte y era incansable en el trabajo. También sobresalía el rasgo de ser cautelosa, discreta. Así lo comenta Emilio Puig Castillo, quien trabajara por varios años en casa del doctor Sánchez (padre de Celia): “Era una mujer de verdad; se daba a querer por todo el mundo. Organizaba su trabajo secreto sin que nadie se diera cuenta, despistaba a cualquiera. Tú la veías salir a pescar y andaba mirando por donde era mejor el desembarco. Recuerdo que cuando vino para lo del Granma el Jefe nacional de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio, Frank País, ella me dijo: Hoy hay visita, ordeña temprano las vacas, dejas la leche en la mesa y después te vas. Yo ni sospeché‚ de quién se trataba”.

Su arduo trabajo luego del triunfo hizo que el pueblo, y en especial las mujeres, se sintieran identificadas con ella.

Cuando he pensado en Celia, es inevitable dejar de pensar en Fidel. Ambos tenían esa capacidad incomparable de prestar atención a los mínimos detalles y de recordar problemáticas personales de la gente. Miles de personas de todos los puntos del país, cuando veían sin salida sus problemas, decían: “Voy a escribirle a Celia”.

Pero esa característica de Celia, se pudo apreciar incluso antes del triunfo, pues en la etapa guerrillera conservó papelitos y notas que contribuyeron a construir la historia de aquel momento decisivo en el movimiento 26 de julio.

Y es que en Celia siempre estuvo presente la pasión por las manualidades; cuentan que   diseñó uniformes escolares y guayaberas para mujeres y que dejó su huella en importantes sitios de la Isla como el Palacio de Convenciones o el Parque Lenin, sin dejar de mencionar a Tarará.

Pero en 1980 la vida marcó el 11 de enero. Ya no se veía su sonrisa, ni la flor mariposa en aquel cabello negro. Celia dejó su obra, sus virtudes, su alegría, su naturalidad, su carisma. Hoy, luego de 37 años, su imagen continúa en Cuba, pues ha sido y será siempre la flor más autóctona de la Revolución.

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6 Comentarios

mercyrh dijo:

Cuando pronuncio tu nombre
Te evoco con tal ternura,
Que una suave sensación
Se destila aquí en mi pluma.

Busco en mí lo lisonjero,
La frase ardiente y sincera,
Para traerte en imagen
Fresca flor manzanillera.

Detengo el tiempo, añorando,
Y la memoria se aferra
A ese traje verde olivo
Que te destacó en la Sierra.

Una trenza a lo mambisa,
Flores que fueron tus prendas,
Relampagueantes tus ojos,
La sencillez como ofrenda.

Complaciste a los humildes
Cuando algo les hizo falta,
Solo bastaba escribirte,
Querida Celia una carta.

Y nos pareces que estas,
Que no es posible tu ausencia.
Aun pedimos tu consejo
Sentimos viva tu esencia.

Son los niños, tus hermanos,
Los que dan este homenaje,
Por las semillas que diste
Por fundir bondad y coraje.

11 enero 2017 | 11:52 am
vita dijo:

Bella mujer, llena de mucho Humanismo y con valores excepcionales. El pueblo nunca la olvidará y estará por siempre en cada corazón de cada cubana y cubano.

11 enero 2017 | 12:29 pm
lourdesm dijo:

C onsidero que Celia es un ejemplo muy digno a imitar por la mujer cubana pero que debia de resaltarse mas su vida tan dedicada a esta revolucion, se debia buscar mas espacios u oportunidades para que las jovenes supieran con detalles toda su trayectoria y se identificaran con lo que es una cubana de verdad.

11 enero 2017 | 12:43 pm
galina moya dijo:

A los 13 años fui con mi mama al entierro de Celia, pudimos llegar solo hasta Zapata muy cerca de Paseo, era un mar de pueblo. Nunca había estado en una manifestación así y quedé muy impresionada, cuando Barbado no pude asistir. No sabía mucho de ella entonces, si desde ese día la fui conociendo hasta que en la Universidad pude leer su biografía y la de Frank, y luego todo lo que se publica de ella. Me cautivó la labor importantísima en la clandestinidad, el riesgo, la temeridad, el ingenio, la organización y seriedad así como la dulzura, el amor y la modestia con que todo eso se hacía. Hay muchas mujeres valerosas en la Historia de Cuba y Celia es una de sus más destacadas representantes. Por aquél entonces decidí, amén del padre futuro, que si tenía una hija se llamaría Celia y así fue, en unos días mi Celia cumplirá 23 años y pronto se gradúa de Licenciatura en Química, ella sabe el origen de su nombre y la responsabilidad que eso conlleva. Yo sé que va a ser buena profesional

11 enero 2017 | 02:05 pm
Eduardo González S. dijo:

Cuando se diseñaba el hotel Marea del Portillo, Celia vio el proyecto y pidió que se respetara el cocal yacente entre éste y la carretera, que no derribaran ni un cocotero. Los obreros a cargo de la obra respetaron su deseo: la vía de acceso de la carretera al hotel tiene un sinnúmero de curvas y piruetas casi locas que llaman la atención de los visitantes y los lugareños responden con orgullo porqué. Para Celia, la naturaleza era veneración.

11 enero 2017 | 02:47 pm
ALEGRE dijo:

Tuve la oportunidad de ver la entrevista que le hicieron a una (niña)que nació en una cueva del escambray, y que ahora es toda una Mujer, en el horario de la Mesa Redonda, (la entrevistó Arleen) y la leí tambien en Cubadebate, y es muy lindo todo lo que ella explicaba, de como llegó a vivir con celia, de como conoció a Fidel, de como los trataban a ella y a los otros niños que vivian con ella, y hoy en el horario de la mañana pude escuchar (aunque no completa) una entrevista que le hicieron a tres de sus niños, a uno le llaman aún Escambray, y contaban anecdotas muy lindas, uno de ellos era de la región oriental, y decia que su mamá murio en un accidente automovilistico y conocía a Celia, y cuando ella se enteró lo mandó a buscar, osea ella no tuvo hijos naturales, pero tuvo muchos adoptivos que la quisieron como una madre y siempre la van a recordar, pero el pueblo tambien la va a recordar siempre cada vez que vea una flor mariposa.

11 enero 2017 | 03:06 pm