Por Lisbet PenÃn Matos
Fotos de la autora
¿Acaso alguien de estos tiempos no desearÃa haber conocido a MartÃ? Además de la historia relatada en los libros de texto, muchos artistas de la contemporaneidad muestran a través del cine, las letras o las artes plásticas su subjetividad e interpretación sobre el Apóstol.
Martà permanece en cada escuela cubana, en la memoria de quienes cada noche del 27 de enero caminan con antorchas encendidas, en las palabras de niños y niñas que declaman sus Versos Sencillos o escenifican el poema Los zapaticos de rosa.
En cada escultura, ubicadas en calles o plazas, tiene Martà personalidad. Aparece revolucionario, pensativo, combatiente, orador. Cada artista intenta revelar su Martà para desentrañar la grandeza de un hombre que luchó incansablemente por la Nubia.
Hoy Razones de Cuba presenta un fotorreportaje sobre algunas estatuas en La Habana dedicadas al más universal de los cubanos, en conmemoración al 123 aniversario de su caÃda en combate.

Ubicada en la Fragua Martiana, la escultura del Preso 113 fue inaugurada en el año 2003.

La obra, realizada por el artista José Villa Soberón, muestra a Martà en la etapa que cumplió condena en las canteras de San Lázaro.

Estatua de José Martà ubicada en el lobby de la Gran Logia de Cuba

Es la segunda estatua más grande en la que Martà aparece sentado que existe en cuba bajo techo.

Develada el 24 de febrero de 1905, la obra fue realizada por el escultor cubano José Vilalta de Saavedra

Antes de erigido en el Parque Central el primer monumento al Apóstol en Cuba, en ese sitio se encontraba una estatua de Isabel II.

La estatua ecuestre de José Martà se ubica en el Parque 13 de Marzo de La Habana Vieja

Es la única estatua conocida que refleja la figura del Héroe Nacional en el momento de su muerte en el combate de Dos RÃos el 19 de mayo de 1895, en la misma posición heroica que recreó el pintor cubano Esteban Valderrama.