Adriana y Tomás: dos vidas, un ideal

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Nataly Domínguez

Ella tenía apenas 16 años cuando fue seleccionada para el pequeño contingente fundacional de los Órganos de la Seguridad del Estado, aquel mes de marzo de 1959.

Él, con una juventud acumulada algo mayor, también es reclutado entonces para la hermosa labor de salvaguardar los intereses de la naciente Revolución, en silencio, como tuvo que ser.

Las actividades clandestinas que realizaron dentro de la Juventud y el Partido Socialista Popular, sirvieron de base para futuras tareas. Consagraron sus vidas dentro del MININT, cumpliendo importantes misiones, que pusieron a prueba inteligencia, sagacidad, entrega desinteresada y patriotismo.

Valores humanos con los cuales la juventud cubana se enriquece a través de ejemplos legados por seres que pueden ser tan anónimos como imprescindibles, en el quehacer creador de nuestro país.

Forjaron una bella familia, a pesar de las altas responsabilidades que asumieron en el combate frente a la CIA y la contrarrevolución cubana. La ética, la modestia y la responsabilidad ante el deber social, fueron pilares en su educación.

Motivo para festejar este 25 de agosto, fecha en que cumplen 53  años de casados.  Adriana y Tomás, ahora jubilados, continúan su labor de maestros para las presentes y futuras generaciones. Brindan sus experiencias profesionales, avaladas por hechos históricos, como la denuncia de un centenar de oficiales CIA que con fachada de diplomáticos realizaron espionaje en territorio cubano, acontecimiento que el Comandante en Jefe calificara en 1987, como “el Girón de la Seguridad Cubana”.

En particular, el “viejo Tomás”, como le llaman sus amigos, tuvo una importante participación en contundentes golpes propinados al enemigo, como la brillante operación realizada de conjunto con el pueblo durante la invasión por Playa Girón, que al decir del propio General de Ejército, Raúl Castro, “paralizó a la contrarrevolución interna”.

Documentos desclasificados de la CIA, reconocen que para esa época, la seguridad tenía penetrado más del 90% de las organizaciones contrarrevolucionarias en Cuba.

La labor anónima de estos modestos combatientes, al igual que tantos otros,  forma parte de la memoria histórica de la Nación Cubana, cuyo principal protagonista, ha sido, es y será el pueblo. Ponerle rostro humano a quienes han aportado un granito de arena en ese empeño, bien vale la pena.

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1 Comentario

jorge luis dijo:

Personas como ellos me enorgullecen de ser cubano en este momento que me encuentro fuera de CUBA me convenzo del rol que han jugado los organos de la seguridad del estado para salvar la Revolucion en un frente mediado por el silencio y el anonimato, una trinchera tan valiosa como otras, decisivas en estos tiempos que corren, sin el trabajo de la seguridad del estado la Revolucion CUBANA no hubiese sobrevivido gracias a esos heroes anónimos que de manera desinteresada han contribuido a eso. A esos combatientes del silencio como Alberto Delgado y nuestros cinco herores va dedicado estas lineas.

25 agosto 2014 | 04:10 pm