90Razones: La gran amistad del Che y Fidel (+Fotos)

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Por Víctor Pérez Galdós

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“…si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo, al que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos…”

Sirve este fragmento de la carta de despedida enviada por el Comandante Ernesto Che Guevara a Fidel al salir hacia otras tierras del mundo para contribuir a la lucha revolucionaria de otros pueblos, para reflejar en forma elocuente el respeto, la admiración y la gran identificación y los entrañables lazos de amistad y hermandad que lo unieron al máximo dirigente de la Revolución Cubana Fidel Castro.

Nacidos en diferentes zonas del continente latinoamericano, con escasa diferencia de tiempo, algo menos de dos años, se encontraron una fría noche de mediados de 1955 en la capital mexicana a dónde, por distintas vías y circunstancias, habían llegado y les bastó tan sólo una conversación de varias horas para interrelacionar sus vidas y esfuerzos en el empeño de luchar por la verdadera liberación de uno de los pueblos de la gran Patria latinoamericana, en este caso Cuba.

Unos años antes Fidel Castro, exactamente en el 26 de julio de 1953 había iniciado la lucha revolucionaria en Cuba contra una dictadura militar reaccionaria existente en el país al realizar el ataque a las fortalezas militares de Santiago de Cuba y Bayamo, respectivamente.

En ese instante, Ernesto Guevara, después de haber concluido sus estudios de medicina, unos días antes había emprendido un segundo recorrido por tierras de América con el propósito inicial de dirigirse hacia Venezuela.
Finalmente decidió dirigirse hacia Guatemala para apreciar lo que ocurría en dicho país centroamericano donde había un gobierno de carácter progresista.

En su tránsito hacia Guatemala primero conoció en costa Rica a jóvenes cubanos que habían participado en las acciones acaecidas el 26 de julio de 1953. Pero sobre todo fue después en Guatemala cuando conoció y pudo conocer más detalles a través de Antonio “Ñico” López otro que formó parte del grupo revolucionario encabezado por Fidel.

En junio de 1954 se produjo contra Guatemala una agresión mercenaria la cual logró el derrocamiento del gobierno de Jacobo Arbenz.

Entonces muchos de los emigrados latinoamericanos que se hallaban allí tuvieron que salir del país, entre ellos Ernesto Guevara.

Meses después un encuentro casual en un hospital entre Ernesto Guevara y el cubano “Ñico” López posibilitó que se reanudaran las relaciones entre ambos y que a través de él, el ya identificado como Che, por su procedencia argentina, conociera Fidel.

15-Fidel-Castro-y-el-Che-Guevara.-Captura-de-pantallaTras salir del presidio el 15 de mayo de 1955 y haber reorganizado la Dirección del Movimiento 26 de Julio, Fidel decidió trasladarse en el mes de julio a México.

Tras la conversación inicial con Fidel el Che Guevara se incorpora al grupo de revolucionarios cubanos que se entrenarían en México para trasladarse hacia su tierra natal con vistas a reanudar la lucha contra el régimen dictatorial.

En junio de 1956 al igual que Fidel y muchos otros de los que integraban el grupo de revolucionarios el Che Guevara resultó. Para el Che sobre todo por hallarse indocumentado estaba latente la amenaza de ser deportado.
Incluso tras haberse conseguido la liberación de la mayoría de los detenidos, entre ellos Fidel, todavía el Che se hallaba encarcelado. Entonces se hizo evidente cómo Fidel actuaba en correspondencia con sus principios.

El Che estaba consciente y pidió que no se debía poner en peligro la causa de la lucha revolucionaria por sacarlo de la prisión pero Fidel fue categórico al asegurarle que no lo abandonaba.

Se engrandeció así la relación e identificación entre ambos. Conseguida la liberación del Che éste nuevamente se integró al grupo de combatientes que en cuestión de unos meses lograron zarpar hacia Cuba a bordo del pequeño yate “Granma” desde el puerto mexicano de Tuxpán.

El dos de diciembre de 1956 el Che formando parte del grupo de los 82 expedicionarios encabezados por Fidel llegó a Cuba y el 5 de diciembre recibió su bautismo de fuego al ser sorprendidos los combatientes revolucionarios por los soldados de la dictadura batistiana en Alegría de Pio.

Posteriormente tras deambular por distintos lugares de la zona oriental de Cuba, formando parte de un reducido número de combatientes dirigidos por Juan Almeida, el Che logró reencontrarse con Fidel y con el decursar de poco tiempo sobresalió como un aguerrido combatiente, hasta tal punto que ya a mediados de 1957 Fidel le confiere el grado de Comandante. Fue el primer integrante de la tropa rebelde que Fidel le entregara dicho grado.

Ya durante la lucha revolucionaria siempre fue un hombre de confianza de Fidel y en correspondencia con ello se le encomendaron misiones significativas como la conducir una columna invasora desde la Sierra Maestra hasta la provincia central de Cuba.

Al producirse en la madrugada del primero de enero de 1959 y elementos reaccionarios llevan a cabo una maniobra para tratar de evitar el triunfo de la Revolución, Fidel ordena a los integrantes del Ejército Rebelde a mantener la lucha y encomienda al Che, al igual que al Comandante Camilo Cienfuegos, a trasladarse rápidamente hacia La Habana para ocupar las fortalezas militares de La Cabaña y Columbia, respectivamente. Esa orden fue cumplida con prontitud por ambos Comandantes.

Tras la victoria de enero de 1959 el Che Guevara contribuyó igualmente al desarrollo del proceso revolucionario tanto en sus funciones como Comandante así como al frente de importantes organismos tales como el Banco Nacional de Cuba y el Ministerio de Industrias.

Pero además, muy vinculado a Fidel supo contribuir con la fuerza de la palabra a librar la batalla por la educación política del pueblo, por hacer que prevalecieran valores en el seno de la sociedad y él, en plena correspondencia con lo que señalaba en discursos, conferencias y trabajos periodísticas actuó en forma consecuente.

El Che en distintas ocasiones trató acerca de Fidel, de sus cualidades como dirigente y como ser humano y del valor de sus enseñanzas.

A manera de ejemplo cito un fragmento de lo que expresara en el último documento o mensaje que elaboro durante su breve pero fecunda existencia.

En el mes de abril de 1967 se difundió un mensaje del Che Guevara a los pueblos del mundo enviado a través de la Organización de Solidaridad con los Pueblos del Mundo.

En dicho mensaje al referirse a las motivaciones que sentía para luchar por la causa de los pueblos y también dejó constancia del significado y de las enseñanzas que le habían aportado la Revolución Cubana y Fidel.

Él aseguró: “Si a nosotros, “Si a nosotros, los que en un pequeño punto del mapa del mundo cumplimos el deber que preconizamos y ponemos a disposición de la lucha este poco que nos es permitido dar: nuestras vidas, nuestro sacrificio, nos toca alguno de estos días lanzar el último suspiro sobre cualquier tierra, ya nuestra, regada con nuestra sangre, sépase que hemos medido el alcance de nuestros actos y que no nos consideramos nada más que elementos en el gran ejército del proletariado, pero nos sentimos orgullosos de haber aprendido de la revolución cubana y de su gran dirigente máximo la gran lección que emana de su actitud en esta parte del mundo: qué importan los peligros o sacrificios de un hombre o de un pueblo, cuando está en juego el destino de la humanidad”.

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Fidel Castro con el Che y su hija Adelaida

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