El “enviado especial” de los Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, publicó un artículo de opinión en el Miami Herald que ha dado mucho de qué hablar.
Se trata de lo expresado en una reunión a puertas cerradas con líderes judíos en Nueva York durante la pasada semana, donde el jefe diplomático afirmó que los políticos antichavistas son muy imprudentes y que los esfuerzos de Estados Unidos para mantenerlos juntos han sido más difíciles de lo que es públicamente conocido.
La misión principal del Ministerio del Interior es la de garantizar la tranquilidad y el orden interior de la nación. Los hombres y mujeres que integran esa institución de gran prestigio y reconocimiento, nacida del pueblo, llevan con responsabilidad y honor la historia de estos 58 años en la salvaguarda del país.
Son abundantes las evidencias que exponen la infiltración de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en los asuntos internos de la región latinoamericana en forma de golpes de Estado y promoción de guerras civiles.
Los gobernantes de Estados Unidos han tropezado con la misma piedra a lo largo de su historia. Su memoria es muy corta o se las recortan, y olvidan las aplastantes derrotas militares que les propinaron, primero, en su invasión a Cuba por Playa Girón en 1961, y 14 años después en su sangrienta guerra contra Vietnam, las dos casualmente en el mes de abril.
Tras la reciente detención del fundador de Wikileaks, Razones de Cuba les recomienda a sus lectores este artículo sobre 10 de las revelaciones más sonadas que este sitio protagonizó.
Cuando el próximo 7 de abril se cumpla un año del injusto encarcelamiento de Luiz Inácio Lula da Silva, habrá una movilización mundial por su liberación, porque solo el apoyo y la solidaridad internacional pueden decir basta a la injusticia, sentenció este martes Luiz Eduardo Greenhalgh, abogado del expresidente brasileño.
El reciente apagón eléctrico sufrido en Venezuela, producto de un sabotaje, persigue los mismos propósitos del programa de la CIA aplicado contra Cuba, pero esos golpes lejos de fraccionar le permiten a pueblo conocer mejor quiénes son los yanquis y sus mercenarios dentro del país.
Ante esta situación lo que el mundo está viviendo es la ‘patada de ahogado’ de una superpotencia en declive. Es por ello que con tanto esmero trata de aferrarse del último bastión de influencia que sigue siendo América Latina, ergo su fijación con Venezuela y otras naciones de la región. Ya que si de ayuda real se tratara, es hora que Estados Unidos seriamente analice intervenir, con la misma intensidad, en su propio país.
El gobierno estadounidense y su títere Guaidó esperan que este sábado el ejército venezolano, tras las amenazas de Donald Trump de poner fin por la fuerza al gobierno democráticamente elegido de Nicolás Maduro y las “promesas” de amnistía para quienes se rindan o deserten, traicionen al pueblo y dejen el camino libre para la entrada del caballo de Troya, la inventada “ayuda humanitaria” que el ejército intervencionista de EE.UU.