Wendy Zuferri
Combatir la banalidad, la vulgaridad y la incultura fue el llamado hecho por Miguel DÃaz-Canel, miembro del Buró PolÃtico del Partido Comunista de Cuba y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, al concluir el I Taller Nacional de Formación en Valores.
DÃaz-Canel refirió cómo la falta de principios y buen gusto puede volverse un mecanismo más de subversión ideológica, principalmente si se enfoca en los sectores más jóvenes de la población.
No podemos permitir que quienes hoy cursan el preuniversitario o la universidad se permeen del egoÃsmo, la vanidad y la desmovilización polÃtica que les predica la filosofÃa neoliberal, porque entonces se habrá roto la continuidad ideológica que nuestro proceso necesita.
Subrayó la importancia que tendrá en los años más inmediatos la coherencia entre las transformaciones sociales y las económicas del paÃs, asà como también se deberá trabajar por llevar al unÃsono la planificación de la vida de cada ciudadano con los propósitos gubernamentales.
En ese sentido, los proyectos locales jugarán un papel fundamental como nexo entre los barrios y las instituciones estatales, pero será necesario integrar de manera más armónica la numerosa cantidad de ellos que existe, y buscar que logren un impacto más inmediato en su entorno, expresó.
El Primer Vicepresidente cubano llamó a aprovechar dichos espacios comunitarios para dar salida a las insatisfacciones y preocupaciones de la población, de modo que la acumulación de problemas no llegue a ser tan grande que las personas sientan que no hay cómo solucionarlos y caigan en la apatÃa.
Las palabras de DÃaz- Canel sirvieron como colofón a tres dÃas de debates del Taller, donde se trataron asuntos tales como el papel de la familia y el barrio en la construcción de la moral, y la necesidad de una mejor enseñanza de la Historia de Cuba para la formación en valores.
Hace algunos años cuando el compañero Fidel Castro le decia a la juventud que este proceso el cual se ha construido sobre la base la justicia y el socialismo podria ser irrevocable muchos nos quedamos en blanco ,sin embargo hoy vemos en parte dela sociedad un desquebrajamiento de los valores, el cual podrÃa ser el detonante a esta pregunta.Es debido a esto que la juventud tendrá la maxima responsabilidad del combate diario ante lo mal hecho,proponiendo y defendiendo desde nuestra posición con acciones concretas,no viviendo del discurso vacÃo.Tenemos que demostrar a esos que aún apuestan en el mundo por que exista una juventud cubana enajenada que seran los jovenes una vez más quien le de fin a este mal que azota a nuestra sociedad.