Por Roberto Salomón*
El derecho a la alimentación es uno de los más consagrados en Cuba desde 1959, y está asociado con la democratización del uso de la tierra mediante la Ley de Reforma Agraria y con otras medidas.

En este sentido -declaró- queremos dar un nuevo impulso a la colaboración en el sector con otras naciones, aprovechando la experiencia de este paÃs en la agricultura urbana y la producción de biofertilizantes y bioplaguicidas compatibles con la ecologÃa.
VISIÓN DEL PMA
Para la representante del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Laura Melo, Cuba está en la primera lÃnea entre los paÃses en los esfuerzos por lograr la seguridad alimentaria.
Se trata además de una de las naciones de mayor cobertura para fortalecer la nutrición materna infantil, programa paradigmático por la labor sistemática a nivel nutricional.
El PMA coopera con Cuba desde que el huracán Flora afectó la mayor de las Antillas en 1963. La acompaña en la ejecución de programas de desarrollo vinculados con el sector alimentario y la lucha contra la sequÃa, un tema de gran preocupación por su impacto en la seguridad alimentaria, sostuvo.
Explicó que el ciclo actual de cooperación bilateral comenzó en 2015 y comprende el apoyo a la red de protección social y su vÃnculo con las cadenas de producción de alimentos.
Melo reconoció la gestión del gobierno en función del derecho a la alimentación y la seguridad alimentaria, y el establecimiento de polÃticas públicas de protección social.
Comentó a continuación que las estadÃsticas confirman que Cuba está bien posicionada a nivel mundial en términos de alimentación, pese a las dificultades afrontadas durante el llamado perÃodo especial y la persistencia del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace casi seis décadas.
El paÃs, agregó, concede gran importancia tanto a temas de soberanÃa alimentaria como de seguridad alimentaria, y si observamos los lineamientos del proceso de Actualización del Modelo Económico vemos la prioridad que tienen esos temas, apuntó.
Ambos representantes del programa de la ONU coincidieron en la voluntad polÃtica del paÃs en el tema de la seguridad alimentaria, y en el hecho de que la isla cumplió los objetivos del milenio (2000-2015) relacionados con la eliminación del hambre y los del desarrollo sostenible (2015-2030) relacionados con la erradicación de ese flagelo.
CUESTIÃ’N DE SEGURIDAD NACIONAL
Como ha señalado la alta dirección del paÃs, la producción de alimentos es una cuestión de seguridad nacional.
La nación destina anualmente no menos de mil 700 millones de dólares para la importación de alimentos dirigidos a satisfacer las necesidades básicas de su población y al desarrollo de la producción, que enfrenta la agudización del bloqueo estadounidense.


