Por Osmel Suárez GarcÃa
Por varios años este ha sido el lema que ha distinguido a la bella provincia de Granma, cuna de la nacionalidad cubana. No obstante, me permito afirmar que más que un lema, es un llamado consciente y revolucionario que distingue el cotidiano y anónimo sacrificio de cientos de miles de cubanos, que se levantan dÃa tras dÃa a enfrentar los avatares cotidianos del trabajo, la familia, la escuela; acrecentados por el efecto del Bloqueo Financiero, Económico y Comercial que EE.UU. impone a Cuba hace medio siglo, pero que no ha logrado mellar la resistencia del pueblo, que fiel a su historia mantiene la trayectoria de mambises veteranos.
Desde hace más de 20 años, cada octubre en nuestro paÃs se convierte en un mes de reclamo de luz y soberanÃa, apoyados por la comunidad internacional en la Asamblea General de la ONU, que condena el criminal Bloqueo; polÃtica anacrónica y genocida, fuera de todo contexto en la actualidad.
A pesar de las palpables carencias y escasez de recursos que provoca la aplicación de esta polÃtica, Cuba sigue aquÃ, revolucionaria, soberana y digna, junto a su valiente pueblo, que no se explica cómo todavÃa pueden existir personas que apoyen la aplicación de esta Ley criminal.
¿Será acaso que aún pretenden crear una situación de caos y desesperación en el pueblo cubano?, ¿será que piensan generar una confrontación con sus dirigentes y socavar las bases de nuestro proceso revolucionario? Cuán ilusos son quienes obvian que este pueblo está unido para siempre y de su esfuerzo cotidiano ha nacido la victoria.
En este empeño, los cientÃficos formados gracias a la obra de la Revolución y al pensamiento certero de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, trabajan con denuedo buscando alternativas para crear y suplir el déficit de medicamentos generado por el Bloqueo. Cientos de niños con enfermedades cancerÃgenas o patologÃas cardiovasculares, no pueden tener acceso a tratamientos de última generación con fármacos o equipamiento fabricados en EE.U., y sólo porque la administración de ese paÃs lo prohÃbe. Sin embargo, cuentan con el amor infinito de los médicos y el incesable esfuerzo de la Revolución que no escatima en buscarles el medicamento que requieran, cueste lo que cueste, asà sea en el paÃs más lejano, siempre habrá una mano amiga dispuesta a brindar su incondicional apoyo.
Nuestros hospitales, escuelas, industrias, transporte, en fin, toda la infraestructura que pueda necesitar un paÃs para su normal desarrollo, se ha visto afectada por la feroz persecución desatada por la OFAC contra las transacciones que empresas extranjeras realizan con nuestro paÃs, las millonarias multas impuestas a los Bancos extranjeros y el efecto intimidatorio que han generado estas acciones.
Gracias a la inteligencia de nuestros profesionales, al talento de los innovadores y a la entrega de nuestros obreros, campesinos, profesores, intelectuales, deportistas, médicos, ingenieros, en fin, toda Cuba, seguimos hacia adelante contra un Bloqueo infernal, que nunca podrá mellar el filo del machete de guardia en el Cacahual.
Es nuestra Isla un templo de valor y amor profundo por su historia, Â ejemplo de resistencia y baluarte indestructible ante los pueblos del mundo.
A esos que pretenden destruir la Revolución, aquellos que piensan que con Bloqueo nos extinguirán, les digo: jamás podrán con Cuba, mientras exista un Fidel, un himno y una bandera. De frente y derecho, preparados pal’ combate.