
Por Natalia Osorio
“Precisamente tengo ahora ante los ojos ‘La Protesta de Baraguá’, que es de lo más glorioso de nuestra historia”
José MartÃ
Hoy es 15 de marzo, y desde los primeros dÃas en mi escuela, la secundaria básica urbana Wenceslao Rivero Pérez de Las Tunas, no se habla de otra cosa que del concurso Cuba es y Será un Eterno Baraguá. Concurso que mañana, en el matutino especial en conmemoración a la fecha se premiará.
Lo cierto es que #YoSoyCuba y los pioneros protagonizarán a lo largo de toda #Cuba la entrevista que se realizó entre los generales Antonio Maceo y Arsenio MartÃnez Campos en Mangos de Baraguá. Conversación de la cual hoy, y desde hace 138 años, se conoce en la historia como Protesta de Baraguá.
Cuentan que en el campamento cubano todo era impaciencia Una gigantesca arboleda rodeaba el lugar seleccionado para la reunión. Allà esperaba Antonio Maceo con sus oficiales la llegada de MartÃnez Campos y sus acompañantes. Después del saludo y las presentaciones, el general español, dirigiéndose a los cubanos comenzó a hablar sobre el Pacto del Zanjón. Maceo respondió que los orientales no estaban de acuerdo con esa paz, que él y sus hombres solo aceptaban la paz con la independencia de Cuba y la libertad de los esclavos, por la que los cubanos habÃan luchado durante diez años.
Fue entonces cuando MartÃnez Campos pidió a uno de sus oficiales el documento para leerlo, pero Maceo exclamó con energÃa:
-¡Guarde usted ese documento, no queremos saber de él! (Maceo)
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-¿Es decir que no nos entendemos? (MartÃnez Campos)
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-¡No, no nos entendemos! (Maceo)
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-Entonces, ¿volverán a romperse las hostilidades? (MartÃnez Campos)
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– ¡Volverán a romperse las hostilidades! (Maceo)
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-¿Qué tiempo cree usted que necesita para que se vuelvan a romper las hostilidades? (MartÃnez Campos)
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-¡Ocho dÃas! (Maceo)
-¿Quiere decir que el 23 se rompen hostilidades? (MartÃnez Campos)
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-¡El 23 se rompen las hostilidades! (Maceo)
De pronto se oyó una voz:
¡Muchachos el 23 se rompe el corojo!
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Con su actitud Maceo habÃa levantado la bandera de la independencia, caÃda en el Zanjón. Maceo y sus hombres no se rindieron ante los españoles. Y efectivamente, el 23 de marzo los dos ejércitos volvieron a enfrentarse. De esta manera, el general Antonio salvó el honor de los revolucionarios cubanos, quedando sentado el precedente de luchar hasta alcanzar la victoria final demostrando la intransigencia del pueblo cubano.
Hoy ya han pasado 138 años de la Protesta de Baraguá. Y seguimos firmes como aquel glorioso dÃa demostrando dignidad, resistencia y solidaridad como lo hubiese hecho el Titán de Bronce, apoyando a Venezuela, Bolivia, Ecuador tan cerca de Maceo como si hubiera sido ayer la Protesta de Baraguá. Simplemente porque Cuba es y Será un Eterno Baraguá.