
Lo que para nosotros resulta cotidiano, es casi siempre motivo de asombro para quienes nunca tuvieron la posibilidad de ver a un médico y mucho menos que lo atendiera gratis. Esta es la brevísima historia de un joven médico cubano que por estos días brinda atención médica en un apartado rincón de la geografía venezolana. Víctor
Manuel Velázquez es su nombre y en la foto reconoce a una pequeña de una remota aldea Awá en la selva amazónica.
Según nos dice su padre Manuel Velázquez, profesor
de la Universidad de Ciencias Pedagógicas de Holguín, cientos de amerindios viajan muchas millas a través de la jungla para ver al “curandero extranjero” que cura de gratis. En la breve nota mi colega nos recuerda que al mismo tiempo cientos de médicos cubanos combaten el ébola en
África. Como él, también pienso que el país que genera tales hombres merece respeto.
Este, por suerte, no es un caso aislado. Miles de médicos se encuentran ahora mismo en decenas de países brindando atención médica de calidad con el amor como principal medicina. Muchos de ellos llegan a lug
ares que otros médicos, con más recursos materiales y financieros, jamás llegarían. Eso distingue a nuestra gente y me permite afirmar con orgullo que ese “curandero” es cubano.
Tomado del Sitio Cuba Información
http://www.cubainformacion.tv/index.php/la-columna/226-luis-ernesto-ruiz-martinez/60740-ese-curandero-es-cubano
Cuanto honor siento por haber nacido en un país que es capaz de generar curanderos como este joven medico cubano